Hace
unos días en La Fundación Juan March visitamos esta exposición de
pequeño formato especial y de fina lectura, contamos con Iana Oyarzabal,
espléndida guía.
El
recorrido por la muestra parte de dos tablas del siglo XVI: La muerte del
justo [el cielo] y La muerta del réprobo [El infierno] Ambas son versiones
de un tríptico desparecido cuya escena central representaba El juicio final.
Durante un tiempo se atribuyeron al Bosco, estudios posteriores las han
considerado obra de un seguidor cercano, conocedor de un repertorio
iconográfico. Criaturas híbridas, escenas desconcertantes y figuras grotescas
dan forma a ese imaginario que fue ampliamente difundido tras la muerte
del maestro flamenco.
Las
dos pinturas muestran destinos opuestos en la exposición: En la muerte del
justo (El cielo), el tránsito hacia la vida eterna se representa como un
paso sereno al paraíso.
En la
muerte del réprobo (El infierno): el condenado es acosado por demonios y
monstruos que anticipan el infierno.
Juntas,
permiten reconstruir la estructura moral y visual del tríptico original,
asociada a los distintos artistas que conforman la exposición.
Las
obras contemporáneas que acompañan retoman algunos de los rasgos clave del
pintor holandés: la acumulación de escenas, el gusto por lo grotesco la sátira
moral y la creación de los mundos poblados por figuras híbridas.
La muestra es el resultado de una colaboración entre Rebekah Rhodes, Responsable de investigaciones de SOLO Contemporary. Y Manuel Fontán del Junco, director de Museos y Exposiciones de la Fundación Juan March. A la manera del Bosco reúne las obras de artistas contemporáneos como el colectivo ARS+F, Amandine Urruty, Amppparito, David Lynch, Dustin Yellin, Mario Klingemann, Masako Miki y el colectivo SMACK. A través de distintas disciplinas (escultura, dibujo, fotografía, vídeo, animación digital e inteligencia artificial), todos ellos establecen vínculos con el universo fantástico, satírico y visionario del Bosco.
La
intensa influencia del maestro flamenco es excepcional: tras su muerte, sus
invenciones, satíricas morales, imaginaría delirante y humor negro se
convirtieron en una tradición viva. No es casual que André Breton viera en su lógica
visual un antecedente del surrealismo. Hoy, sus visiones conviven con las
posibilidades de la tecnología digital y la inteligencia artificial, que
generan, como su pintura, mundos fantásticos con los que imaginar y pensar.
Una
muestra muy singular, no perdérsela.
Mariví
Otero
Manuel
Otero Rodríguez
Fuente:
A la manera del Bosco. Comisario invitado: Rebekah Rhodes. Fundación
Juan March. Se puede visitar has el 12 de abril 2026. Documentación y
fotografía: Comunicación y Experiencia, Ana Ramírez García- Mina. Fundación
Juan Mach.










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