La
Galería Leandro Navarro ha inaugurado la exposición “La escultura pura”
la confluencia de dos grandes escultores de tradición clásica dotándola de una
modernidad válida, el artista francés Aristide Maillol (Banyuls-sur-Mer,
1861-Banyuls-sur-Mer, 1944), y el español Manolo Hugué (Barcelona, 1872-
Caldas de Montbuy, 1945).
Es la
primera exposición dedicada a Aristide Maillol en una galería española y la
segunda exposición que dedica la Galería Leandro Navarro a la obra de Manolo
Hugué, la primera, que visitamos, la organizó la Galería en el año 2000.
[…]Maillol
y Manolo son autodidactas que llegan tarde a la escultura: el primero tras la
talla en madera, el segundo tras la joyería, bajo la guía de Paco Durrio,
discípulo de Gauguin. Introducido a los Nabis a través de Gauguin, Maillol es
amigo de Pierre Bonnard, Édouard Vuillard y Maurice Denis, quienes lo
consideran un “primitivo clásico”. Es de hecho, mucho más un artista completo
que combina pintura y dibujo, cerámica y tapicería, aunque, desde 1900, debido
a una enfermedad ocular, se dedica exclusivamente a la escultura. Desde
entonces desarrolla una obsesión por el cuerpo femenino que no lo abandona
hasta el final de su vida. Crea un prototipo de mujer con formas voluptuosas
típicas del Rosellón, rebosante de salud, símbolo de la joie de vivre. La
plenitud de los volúmenes se cierra en una escultura lisa, de contornos
contenidos, donde la mano del artista no es perceptible, en marcado contraste
con los múltiples perfiles de Rodin. La expresión surge de la redondez de la
silueta, mientras que el rostro suele ser inexpresivo, sin emoción, y en esto
se parece también a Manolo […]
Entre
1910 y 1914 Manolo, establecido en Ceret (la Cataluña francesa), realiza sus
primeras síntesis personales en sus pétreos relieves de la serie -Cariátides-
Pero al estallar la primera Guerra Mundial, vuelve a Barcelona, aunque viaja
repetidamente a París, produciendo en estos años dibujos y pinturas, sobre
todo. En 1919 regresa a Francia, de nuevo a Ceret, donde se le declara una
poliartritis anquilosante que le postra y lo conduce a la pintura. Al agravarse
la enfermedad en 1927, regresa a Cataluña, fija su residencia en Caldes de
Montbui, en la pequeña y conocida casa Mas Manolo, donde permanece, cobra
cierta fama y reconocimiento por sus pequeñas esculturas (lo que aliviará sus
necesidades económicas y le llevará a un sillón de la Real Academia Barcelonesa
de San Jorge en 1932), y donde muere en 1945. De su propensión al
mediterraneísmo de Maillol, Manolo obtendrá esa rotundidad y equilibrio clásicos
que acompañaran a su obra toda.
Como
ha demostrado certeramente Monserrat Blanch, Manolo anduvo toda su vida a
caballo sobre los presupuestos válidos de la tradición escultórica y sobre las
renovaciones profundas de las vanguardias barcelonesa y parisina, pero sin
sujetarse a una corriente determinada y exclusiva.
Caminamos
entre quince esculturas de cada artista, acompañadas de una pequeña selección
de bellos dibujos, que están relacionados con ella, ya sea como estudios
preparatorios como sugerencias de proyectos.
La
exposición está dedicada, in memoriam, a Alex Susanna, gran conocedor de la
obra de Maillol y Manolo que puso en contacto a la galería Dina Vierny, sin la
cual sería imposible preservar y representar el legado de Aristide Maillol
(Diana Vierny fue la musa principal y modelo recurrente de sus últimas obras),
con Arturo Ramón Art, que promueve la obra de Manolo desde hace destacadas
décadas. Al proyecto se suma la Galería Leandro Navarro en Madrid, una
referencia en el ámbito de la vanguardia histórica y que siempre se ha
interesado por la escultura clásica moderna.
Gran
encuentro con dos grandes Maestros: La escultura pura.
Mariví
Otero
Manuel
Otero Rodríguez
Fuente:
Maillol y Manolo. La escultura pura. Galería Leandro Navarro. Del 8 de enero al
20 de febrero 2026. Catálogo texto: Alex Susanna, WEB. pdf de la Galería.
Documentación y fotografía: Esther Rodríguez Cámara.







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