viernes, 17 de noviembre de 2017

LECCION DE ARTE, en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza

La muestra Lección de arte cierra el programa de exposiciones y actividades de la pinacoteca de su 25 aniversario invitando al público a reflexionar sobre el papel de la educación en los museos. El proyecto, ideado y desarrollado por el Área de Educación, parte de una exposición temporal con obras de artistas contemporáneos en diálogo con la colección permanente, y abarca diversas propuestas que ocupan distintos lugares del museo mientras dure la apertura al público la muestra. El objetivo es tender puentes entre la producción cultural más contemporánea y el museo, entre sus obras y la labor de los educadores.

¿Qué es Lección de arte? en contextos museísticos, las exposiciones tienen tradicionalmente un desarrollo histórico de carácter lineal. Lección de arte cuestiona este modelo y propone otras formas de leer los objetos del pasado desde la contemporaneidad. El titulo engloba múltiples lecturas, desde la más literal a la más irónica, pues también se trata de una “no lección de arte” habla de la relación del arte con los diferentes públicos y de las estrategias educativas que pretenden conectarlos.

Lección de arte habla, en definitiva, de la emancipación del público y de cómo este, a partir de sus aportaciones, puede, si no cambiar la idea del museo tal como lo conocemos, sí transformar su lugar en él.

En la planta -1 las sala Moneo del museo, albergan obras de Cinthia Marcelle, Luis Camnitzer, Pavel Kogan, Eva Kot’átková, Rineke Djiskstra, Alicia Martín, Dennis Adams, Dora García, Rivane Neuenschwander, Erwin Wurm o Ryan Gander, entre otros artistas contemporáneos en las que se cuestiona donde reside el conocimiento, se habla del museo como experiencia personal y se busca la transformación del papel del espectador y su lugar dentro del mismo.

La segunda parte de la exposición, se ubica en diferentes salas de la colección permanente, instalaciones de los artistas Koto Ezawa, Antoni Muntadas, Herz Frank, Mateo Maté, Oriol Vilanova, Olafur Eliasson o Rafael Lozano-Hemmer, Nicolas Rambaud y David G. Mendoza, estableciendo diálogos entre pasado y presente que refuerzan conceptos que contienen las obras del museo y que buscan transformar la experiencia del espectador, colocándolo en situaciones distintas a las habituales, intervienen aquí también creadores residentes y el propio equipo de educación.

Las intervenciones: Transformar

Las intervenciones en las tres plantas de la colección permanente, al combinar las pinturas que cuelgan en las salas con las de creadores actuales, se busca generar nuevas interpretaciones. La propuesta de las obras y artistas contemporáneos  surge de la búsqueda de respuestas a las mismas preguntas que se plantean en la primera parte de la exposición y en el día a día del Área de Educación.

El rol del espectador

La acción educativa busca que el visitante cambie su papel de pasivo/receptor a activo/productor; que sea un espectador inquieto, que aporte y ayude a construir el museo. Considerar al espectador como generador de saberes y, por tanto, como participante activo es el punto de partida de este segundo apartado, en el que el público podrá jugar a variar su rol y, de meros espectadores, pasar a convertirse, o no, en la propia obra, como sugiere el artista Erwin Wurn.

Materializar lo imposible

El arte es una utopía; somos incapaces de definirlo, de abarcarlo. Pero el arte es mediador entre lo utópico y lo real, es capaz de hacer visible lo invisible. Las 100 obras de arte imposibles de Dora García se hacen reales cuando ella las materializa. El hecho educativo se produce en esas lindes inmateriales donde se sitúa la conversación entre el público y la obra de arte. La lección educativa facilita caminos para acercarnos a la creación artística, y esta ocurre en un espacio también imposible como es el museo; un espacio ficticio y simbólico en el que las obras se suceden unas a otras en los muros de las salas, en otro tiempo y en otro espacio que aquel para el que fueron pensadas.

Museo a medida

Se aborda aquí la idea de un museo para personas, un museo de pequeñas cosas, invitando al visitante a caminar por el museo imaginario de Malraux y a modificar su experiencia, como la performance de Dennis Adams. El diálogo se centra en las obras, lanzando nuevos hilos narrativos que las relacionen para mostrar al público que la interpretación puede ir más allá de los límites que la tradición, a través de la educación, nos ha impuesto.

Comisarios de la exposición: Ana Moreno, Rufino Ferreras y Ana Andrés. Área de Educación/ Educa Thyssen.

MIRAR, VER Y PERCIBIR, ese sería el rol del espectador.


Mariví Otero
Asistente: Manuel Otero Rodríguez

Fuentes: Exposición Lección de Arte. Museo Nacional Thyssen-Bornemisza. Del 7 de Noviembre de 2017 al 28 de Enero de 2018. Oficina de Prensa del museo.