jueves, 17 de febrero de 2011

José Caballero, Caminos de papel 1951-1991


El Pasado jueves día 10, se inauguro en el Circulo de Bellas Artes ésta esplendida exposición, allí estábamos todos los amigos, digo bien, los históricos de nuestro mundo del arte, y otros venerables amigos, coleccionistas, y en el centro de todo, nuestra querida María Fernanda Thomás de Carranza, su mujer. Pepe y Marifer eran una pareja bellísima, por fuera y por dentro.

El comisario de la muestra es Jesús Cámara, gran conocedor de la obra de José Caballero, al que felicito por la selección de las obras y organizar por años, que siempre es muy importante, para hacer una buena lectura del trabajo del artista.
En 1985, hice una hermosa exposición en mi  Galería Bertaud-Otero, Vázquez Díaz y sus discípulos: Caneja, José Caballero, Canogar, Cristino de Vera. El texto lo escribió: José de Castro Arines. Recuerdo con tanto cariño esta exposición, creo que los cuatro discípulos disfrutaron, contando muchas anécdotas  en una interminable cena, además se añadió Rafael Alberti, creo que él, fue su primer discípulo, después Juan Manuel Díaz Caneja y José Caballero y muchos más, en la posguerra Rafael Canogar y Cristino de Vera y otros muchos: ACADEMIA LIBRE DE VAZQUEZ DIAZ, Lagasca 111. Es curioso, ninguno de los cuatro ha seguido a Don Daniel, así era su escuela LIBRE. Foto de la inauguración,  algunos  ya no están, pero nos han dejado su  ¡maravillosa obra!


Marifer ¿La recuerdas?
Para comentar las vanguardias históricas, suelo recurrir a alguno  de nuestros críticos que ya no están, pero han escrito de forma espontanea y haciendo muy buenos análisis de los artistas que eran sus coetáneos,  en esta ocasión, releo a  José María Moreno Galván, ya que Pepe y Marifer, tenían con Moreno Galván una entrañable amistad. Retomo párrafos de una monografía que él escribió sobre José Caballero en 1972, la verdad, es deliciosa, además me la  dedico José Caballero ¡uf! bonita dedicatoria.
“Pero ¿Abstracto digo? ¿Pero lo fue en rigor, algún vez, José Caballero? Lo que pasa es que a esa palabra, entendida como término aplicado al arte, tampoco se la puede usar rigurosamente, si no es con una serie de mediadas previas y condicionadoras, que no vienen a ser en definitiva más que minuendos o atenuantes al rigor de su significación ¿Será que hay “abstractos” concebidos así, en términos absolutos? No entremos ahora en disquisiciones laterales. Si los hay, si los hubo, desde luego no fue ninguno de ellos José Caballero.



Porque esa obra “abstracta” o no, representativa o no, tiene siempre un argumento. Puede no ser un argumento narrativo, pero entonces será un argumento, precisamente –significativo- Ello no quiere decir que la obra de José Caballero exija una lectura “jeroglífica”. No, no es que estos signos se nos ofrezcan añadiendo argumentos sucesivos a los argumentos. Todos se nos ofrecen en su conjunto. Pero es necesaria la palabra de cada uno”.
Como dejan bien claro Francisco Calvo Serraller y Jesús Cámara, comisario de la muestra como ya he comentado, los Caminos de papel, de Caballero transcurren en paralelo al devenir de su pintura. En estos dos ámbitos se percibe un alejamiento del impulso figurativo y un gusto cada vez más acentuado  por la abstracción, dominio en el que no dejo de experimentar. Otra de sus grandes pasiones, de suma importancia en el ámbito de los dibujos, es la investigación sobre la materia, proceso interminable en el que ciertos hallazgos técnicos condicionan forzosamente las soluciones gráficas.
No dejéis de ver esta exposición de un gran histórico, José Caballero ¡es un lujo! vinculado a todos los grandes poetas y artistas desde su juventud. En el Círculo de Bellas Artes. Si podéis comprar el catálogo es muy completo.
Mariví Otero
Bibliografía: Moreno Galván, J.M. “José Caballero” Estudio monográfico, Huelva 1972

Jean Michel Basquiat, (22 Noviembre de 1960, Brooklyn-12 de Agosto de 1988, Nueva York) una revolución.

Artículo  de Joan Berger, es escritor y crítico de arte e historiador, y su gran admiradora –yo- tengo sus obras y siempre que sé que da una conferencia allí está –ésta admiradora-  El País martes 1 de febrero de 2011.
Escribe Berger, sobre uno de los artistas que siempre me fascina, se conmemora el 50 aniversario del artista, muerto en 1988 a los 28 años. Magnifico análisis el que hace Berger, si podéis, leerlo.

Basquiat cumpliría 50 años, en París, una deslumbrante retrospectiva en el Museo de la Ciudad de París, 150 obras que fueron expuestas hasta el 30 de Enero, esta fue la última exposición del homenaje hecho durante 2010.
Después de leer este artículo de Berger, recordé una hermosa exposición en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, del 5 de Febrero al 29 de Abril, 2002 Warhol, Basquiat, Clemente, obras en colaboración. Por supuesto que tengo el catálogo. En esa etapa el Director del Reina era Juan Manuel Bonet, felicito a mi amigo Juan Manuel por esa esplendida exposición ¡No, nunca es tarde!  Para agradecer, lo que disfruté, viendo por lo menos cuatro veces esta exposición, creo que llevé a todos mis amigos, ¡la recuerdan!, de hecho me llamó uno de ellos, por si no había comprado el día 1 El País, para leer a Berger.
No voy escribir su biografía, Basquiat es sobradamente conocido,  y menos su vida,  me interesa el artista, su obra como comienza y hasta donde llega, lo que nos aporta, algo nos ha aportado ya que su obra sigue teniendo mucho interés para la mayoría de los críticos, coleccionistas, galeristas y por supuesto museos, como dice Bergen “sigue en alza”.
El graffiti,  desde finales de los años sesenta, grupos de jóvenes de los barrios marginales de Brooklyn del Bronx empezaron a cubrir las paredes de los espacios públicos (tapias, vallas publicitarias, andenes, túneles y vagones del ferrocarril metropolitano) de garabatos y pintadas. Los más próximos a la love generation se valían de esos espacios públicos para dar rienda suelta a su descontento, a sus protestas, a sus desacuerdos con las estructuras sociales, políticas, y económicas de un sistema que les era absolutamente adverso. Otros huyendo de sus guetos, dejan sus huellas o sus marcas anónimas en los muros urbanos.
En 1979, Basquiat escribió en los muros del SoHo: SAMO is dead. Entonces, colgó el graffiti, y fundó el Gray; un grupo musical en el tocaba el clarinete y el sintetizador y con el que frecuentaba pubs como CBGB y el Mudd Club, lugares de moda donde se reunían otros artistas, pero pronto abandono su incipiente carrera musical.
Pero fue a partir de 1980, siendo aún un vagabundo, cuando comenzó a dedicarse principalmente a la pintura. Basquiat poseía una cierta curiosidad intelectual y sentía fascinación por el expresionismo abstracto, por lo trazos gestuales de Franz Kline, por los primero trabajos de Jackson Pollock, por las pinturas de De Kooning, y por las caligrafías de Cy Twombly, junto a sus raíces haitianas y portorriqueñas, le llevó a tener un gran dominio del grafismo expresivamente gestual. Interesado también por las combine paintings de Robert Rauschenberg y el Art Brut, de Jean Dubuffet, así como la cultura popular, sus graffitis adquirieron una cualidad plástica y expresiva cada vez más próxima a la de la reciente pintura norteamericana, hasta el punto de que, unos años más tarde, Jeffrey Deitch definió su trabajo como una “chocante combinación de arte de De Kooning y de los garabatos pintados con aerosol en el metro neoyorquino”.
En la corta pero intensa actividad pictórica de Basquiat pueden distinguirse tres etapas:
De 1980 a 1982, época en la que los graffitis sígnicos se mezclan con visiones callejeras y formas simbólicas de tradiciones culturales primitivas, como mascara, esqueletos y calaveras.
De 1982 a 1985, con obras pobladas de palabras, concepto, imágenes vudú, totémicas y arcaizantes, retratos, homenajes a héroes negros, músicos de jazz, escritores, jugadores de baloncesto, boxeadores y referencias a la sociedad de consumo norteamericana.

  
De 1986 a 1988, período con cuadros cada vez más sofisticados en sus contenidos y su compleja figuración pictórica, resulta ésta con múltiples y fragmentarias citas de culturas primitivas o antiguas, pero también de la tradición europea. Como él mismo afirmó en más de una ocasión, su trabajo estuvo más cerca de la pintura, una pintura a mitad de camino entre abstracción gestual y cálida y la figuración post-pop que del graffiti “Mi trabajo no tiene nada que ver con los graffiti. Forma parte de la pintura. Yo siempre he pintado”.
Irving Sandler, sostiene que Basquiat, quien desde 1980 hasta su muerte alcanzó un éxito y notoriedad nada comunes, al igual que unos años antes había hecho su “padrino” Andy Warhol, se convirtió en prototipo de genio romántico, atractivo, rebelde, hip y salvaje y, a la vez en el profesional ansioso de celebridad y dinero, en la última de las estrellas del universo rutilante de Andy Warhol.
Sigo pensando en la exposición: Warhol, Basquiat, Clemente, obras en colaboración. Espléndidas obras, las estoy viendo a través del catálogo, ¡buen recuerdo!
Mariví Otero
Bibliografía: Wikipedia, la enciclopedia libre.