viernes, 12 de mayo de 2017

Arte y Cine. 120 años de intercambios.


La Obra Social “La Caixa” dedica una atención preferente a las manifestaciones artísticas fundamentales en la formación de la sensibilidad contemporánea. En esta línea  se enmarcan las exposiciones dedicadas al cine, que, junto con la fotografía, constituye una de las formas artística  más características del siglo XX. Con anterioridad ha dedicado muestras retrospectivas a grandes nombres del mundo del cine como por ejemplo  los directores Charles Chaplin, Federico Fellini y Georges Méliès (espléndida exposición en 2013, artículo publicado en este blog) y a compañías pioneras como Pixar.

“La Caixa”, siguiendo en esa misma línea presenta ahora Arte y Cine. 120 años de intercambios. Esta exposición habla principalmente de la deuda  del cine con el resto de las artes e, inversamente, de la inspiración que el cine ha significado para todas las artes visuales.

Charles Chaplin. Modern Times, 1936. Modern Times © Roy Export SAS

El punto de partida de la exposición es la colección de obras de arte que posee La Cinémathèque française, fruto del esfuerzo del fundador, Henri Langlois, por crear el Museo del Cine. Estas obras se han complementado con piezas extraordinarias procedentes de prestigiosas instituciones museísticas españolas y francesas, entre ellas el Musée d’Orsay, el Centre Georges Pompidou, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el Museo Thyssen-Bornemisza, el MACBA y la Fundación Gala-Salvador Dalí. Hay que destacar la inclusión de cuatro obras de la Colección “la Caixa” de Arte Contemporáneo de Cindy Sherman, Juan Uslé, Robin Rhode y Oscar Muñoz.

La exposición propone un dialogo entre artistas de las vanguardias históricas y cineastas, siguiendo un sentido cronológico hasta nuestros días, en un recorrido por nueve ámbitos desde el siglo XIX y hasta el siglo XXI. Se descubren asociaciones sorprendentes entre nombres esenciales de la historia de las artes visuales y el cine, como Luis Buñuel, Marc Chagall, Charles Chaplin, Jean Cocteau, Salvador Dalí, Marcel Duchamp, Serguéi M. Eisenstein, Max Ernst, Henri Foucault, Jean-Luc Godard, Alfred Hitchcock, Yves Klein, Fritz Lang, Fernand Léger, Roy Lichtenstein, Auguste y Louis Lumière, David Lynch, Claude Monet, Eadweard Muybridge, Francis Picabia, Pablo Piasso, Aleksandr Ródchenko, José Val del Omar y Andy Warhol, entre mucho otros.

 Claude Monet, Les rochers de Belle-Île, La Côte sauvage, 1886. Photo © RMN-Grand Palais (musée d'Orsay) / Hervé Lewandowsk

 Fernand Léger. Hommage à la danse, 1925. Collection Galerie Maeght Paris © Galerie Maeght 2016. © Fernand Léger, VEGAP, Barcelona, 2016

Salvador Dalí. Nuestra Marilyn, 1986. Impresión ófset en color. La Cinémathèque française.

De los nueve ámbitos el final de 1980-2010 ilustra casi cuatro décadas. La falta de perspectiva con respecto a este amplio periodo justifica tal condensación temporal. Habrá que esperar unos años para percibir lo que, en última instancia, distinguirá a las obras que se reúnen en la exposición.

Jean-Luc Godard es uno de los principales “puentes” que establecieron el vínculo entre los siglos XX y XXI: un puente entre las imágenes pertenecientes a todas las artes, un puente entre las técnicas de reproducción, un puente entre un cine que cuenta historias y un arte que tal vez todavía no tiene nombre, pero que trata de reflexionar sobre la historia. La obra de Jean- Luc Godard titulada Histoire (s) du cinéma (Historia (s) del cine) justifica simbólicamente el propósito del conjunto de esta exposición. Este enorme torrente de cuatro horas y media de duración bebe de los montajes y collages vanguardistas de los años 1920 y 1930, pero aplicando los medios de la tecnología digital. Y, con todo, Godard siguió concibiendo la organización general de su obra maestra a partir de un trabajo previo llevaba a cabo con cola y tijeras.

¿Acaso recuerdan los espectadores más jóvenes que las películas que descubren en sus ordenadores –a menudo solo fragmentos- antaño se proyectaban mediante un sistema que data del Renacimiento? En un primer momento, se trataba de transportar las imágenes mediante un haz de luz que pasaba a través de una membrana translúcida pintada o impresa.
August et Louis Lumière. Arrivée d'un train à la ciotat, 1895. @ Institut Lumière

Auguste et Louis Lumière, Danse Serpentine (II), 1897-99. © Institut Lumière

Rezumando melancolía, a algunos artistas contemporáneos, como Jean-Michel Meurice o Paul Sharits, pintores y cineastas a la vez, les gusta exponer arqueología. Otros, como Ange Leccia y Tadzio, se desprenden de la nostalgia con la simple constatación del cambio de soporte de las imágenes, convirtiendo la historia de las técnicas en nuevas propuestas artísticas.

Así pues, el destino de los personajes ya no es lo único que obsesiona a los artistas-cineastas, sino también el “destino de las imágenes” Cindy Sharman, por ejemplo, no vacila en reinventar fotográficamente personajes de ficción según lo tópicos hollywoodienses, con lo cual amplia la grotesca vanidad de ese acto. Por otro lado, Patrick Bokanowski y sus fantasmas procedentes de los puntos de fuga de la pintura del Renacimiento, así como la doble actividad de David Lynch como cineasta y pintor, generan nuevas fronteras para el arte fantástico.

Nemanja Nikolic recuerda que el desfilar de los fotogramas quizás está ligado a una época en la que los libros se hojeaban, en lugar de consultarse en la web. Por último, Sarkis confía en los caprichos de la metamorfosis abstracta de las formas y despierta el recuerdo de cuadros famosos mediante la expansión en el agua de sus arabescos de tintas de colores.
Ange Leccia, la Mer. 2014. Colección del artista © Ange Leccia, VEGAP, Barcelona, 2016

Son, en total, un centenar los nombres que componen la exposición, y 349 las piezas incluidas. Se proyectan 56 películas o fragmentos, así como 10 video proyecciones o videoinstalaciones. También se muestran 203 pinturas, dibujos, grabados y fotografías, así como 52 carteles, se completa con otros objetos, como programas, vestidos, libros de artista.

La muestra está comisariada por Dominique Païni, exdirector de la cinemateca francesa y también exdirector del Departamento de Desarrollo Cultural en el Centre Georges Pompidou.



Mariví Otero
Asistente: Manuel Otero Rodríguez

Bibliografía: Arte y Cine. 120 años de intercambios. Del 26 de abril al 20 de agosto de 2017. CaixaForum Madrid. Organización y producción: exposición realizada, organizada por la Obras Social “La Caixa”, en colaboración con la Cinémathèque française. Dosier de prensa.

viernes, 5 de mayo de 2017

LA HISPANIC SOCITY OF AMERICA, entabla un fascinante dialogo con las colecciones del Prado.

La Duquesa de Alba. Goya . Óleo sobre lienzo. 1796-1797 Nueva York, The Hispanic Society of America./ The Duchess of Alba. Goya. Oil on canvas, 1796-1797. New York, The Hispanic Society of America.

Con la presentación de esta muestra, que ocupa toda las salas de exposiciones temporales de su ampliación, el Museo del Prado –como hiciera con “El Hermitage en el Prado” en 2012- brinda a sus visitantes el privilegio de disfrutar de un museo dentro de otro. En este caso, la reforma de la sede de la Hispanic Society en Nueva York… Manhattan, permite traer a España lo mejor de sus extraordinarias colecciones de arte español y arqueología, así como significativas piezas de arte islámico, colonial y del siglo XIX latinoamericano que, junto a documentos y libros manuscritos, ilustran el espíritu del fundador, Archer Milton Huntington (1870-1955).

Archer Milton Huntington José María López Mezquita. Óleo sobre lienzo, 1926. Nueva York, The Hispanic Society of America / Archer Milton Huntington. López Mezquita, José María. Oil on canvas, 1926. New York, The Hispanic Society of America.

Huntington, hijo de una de las mayores fortunas de los Estados Unidos de América, cultivó desde su adolescencia un profundo interés por el mundo hispánico. La educación recibida y las vivencias adquiridas durante sus numerosos viajes a Europa despertaron su interés por el coleccionismo, siempre encaminado a la creación de un museo.

En apenas cuarenta años formó una biblioteca y un museo concebidos para alentar el estudio del arte hispánico a través de colecciones importantes tanto por la cantidad y calidad de las piezas como por el amplio periodo que abarcan. Paralelamente, desarrolló una importante labor editorial para poner al alcance de los hispanistas libros raros y manuscritos en ediciones facsímiles. Jonathan Brown, afirmaba que Huntington convirtió la Hispanic Society en la depositaria enciclopédica de la cultura plástica y literaria española.


Muchas de las obras que se presentan en la muestra no se habían  hecho públicas hasta ahora o permanecían inéditas, como los relicarios  de santa Marta y santa María Magdalena de Juan de Juni, o un grupo de madera policromada, vidrio y metal titulado las Postrimerías del Hombre, atribuido al ecuatoriano Manuel Chili, Caspicara; y otras, se han recuperado recientemente como el extraordinario Mapa de Taqualtiche, que se creía perdido.

Las Postrimerías del Hombre: La muerte; Un alma en el Infierno; Un alma en el Purgatorio, Un alma en el Cielo. Atribuido a Manuel Chili, Capiscara. Madera policromada, vidrio y metal, h. 1775. Nueva York, The Hispanic Society of America. / The Fates of Man: Death, Soul in Heaven, Soul in Purgatory, Soul in Hell. Attributed to Manuel Chili, Capiscara. Ecuador. Polychromed wood, glass, and metal, ca. 1775. New York, The Hispanic Society of America.

Extraordinaria selección de pintura que incluye obras maestras como Retrato de niña, Camillo Astalli y Gaspar de Guzmán, Conde Duque de Olivares de Velázquez, La Piedad del Greco, El hijo pródigo de Murillo, Santa Emerenciana de Zurbarán o la bellísima Duquesa de Alba de Goya, expresamente restaurada para la ocasión en el Museo del Prado con la colaboración de Fundación Iberdrola España. A estas obras se unen otras representativas del modernismo y posimpresionismo español de Zuloaga, Sorolla o Santiago Rusiñol. La selección de escultura, entre otras la terracota de Luisa  Roldán (1652-1706) (la Roldana) o Santa Marta y Santa Magdalena, de Juan de Juni (1545).

Los desposorios místicos de santa Catalina. Luisa Roldán, la Roldana. Terracota policromada, 1692-1706. Nueva York, The Hispanic Society of America./The Mystical Marriage of Saint Catherine . Roldán, Luisa. Terracotta group, polychrome, ca. 1692-1706. New York, The Hispanic Society of America.

La exposición reúne unas 220 obras (74 pinturas, 13 esculturas, 42 piezas de cerámica, 21 de artes decorativas, 19 de joyería y orfebrería, 42 sobre papel y 7 textiles). La primera parte de la exposición (salas A y B) propone un recorrido cronológico y temático por la producción artística en España y América Latina,  con piezas arqueológicas procedentes de yacimientos de la península, escultura romana (extraordinaria belleza) magníficos ejemplos de cerámicas, vidrios, muebles, tejidos (la seda de la Alhambra, un paño de 2,3 x 1,5 metros de gran belleza) metalistería y joyas islámicas y cristianas medievales así como del Siglo de Oro. 

Torso de Diana cazadora. Romano. Mármol, Periodo Antonino, 138-150 d.C. Nueva York, The Hispanic Society of America. / Torso of Diana the huntress. Roman. Antonine Period. Marble, 138-150 AD New York, The Hispanic Society of America.

Seda de la Alhambra. Nazarí, Granada. Seda, Granada, h. 1400 Nueva York, The Hispanic Society of America/ Alhambra silk. Nasrid, Granada. Silk, ca. 1400 New York, The Hispanic Society of America.

La parte de la pintura sin duda constituye la parte más conocida de estos fondos. Hablar de ella podría ocupar varias páginas. El Conde Duque de Olivares, de Velázquez, la versión más impresionante de Duquesa de Alba, de Goya. Y Zurbarán, el Greco, Murillo, Moro Morales…

Gaspar de Guzmán, Conde-Duque de Olivares. Diego Velázquez. Óleo sobre lienzo. h. 1625-26. Nueva York, The Hispanic Society of America. / Gaspar de Guzmán, Conde-Duque de Olivares Diego Velázquez. Oil on canvas. ca. 1625-1626. New York, The Hispanic Society of America.

Biblioteca. La fascinación de Huntington por la lengua y literatura española, y el afán por procurar una visión integral de nuestra cultura, explican su empeño por contar con una excelente biblioteca. La estrategia  que siguió fue adquirir bibliotecas particulares, entre la que destaca  la del marqués de Jerez de los Caballeros, entonces la mejor de fondo antiguo español tras la Biblioteca Nacional, pero sin renunciar al mercado especializado (el librero alemán Hiersemann le proporcionó miles de obras con anterioridad a la Primera Guerra Mundial). El resultado es fabuloso: 300.000 volúmenes y 1.500 publicaciones periódicas, incluyendo unos 150.000 manuscritos y libros raros anteriores a 1710, de los cuales 250 son incunables (impresos antes de 1500). Algunos conjuntos sobresalen por su riqueza y singularidad, como los 16 privilegios rodados de los siglos XIII al XV, la colección de cartas autógrafas de personajes fundamentales de nuestra historia y cultura o las más de 600 ejecutorias de hidalguía. Estas últimas, obtenidas casi siempre tras un largo y costoso litigio, tuvieron una especial importancia, pues al dar fe de la hidalguía del solicitante no solo confirmaban un rango social, sino que le eximían de ciertos pagos y obligaciones.
Biblia hebrea. España y Portugal Manuscrito miniado sobre pergamino. h. 1450-1496 Nueva York, The Hispanic Society of America / Hebrew Bible. Spain and Portugal. Illuminated manuscript on parchment. ca. 1450-96. New York, The Hispanic Society of America.

En la planta superior (sala C). En la colección formada por Huntington a partir de la primera década del siglo XX la pintura española de los siglos XIX y XX tuvo una relevancia  especial. Eligió obras de artistas destacados ya fallecidos, como Federico de Madrazo o Mariano Fortuny, pero las más numerosas fueron las que adquirió a artistas vivos. Interesó sobre todo al coleccionista la aproximación por parte de los pintores a los paisajes y tipos españoles. Justo en unos años de transformación profunda del país, aquel empeño revelaba una búsqueda de lo que consideraba más auténtico y esencial de España. Era muy importante para el coleccionista que el conjunto diera cuenta de la diversidad entre las diferentes regiones, pensamiento que guió también el encargo a Joaquín Sorolla de la Visión de España, 14 paneles dedicados a las distintas provincias españolas. Y que estuvieron en nuestro país en 2010, como en este caso, aprovechando  el necesario desalojo de la sede de la Hispanic Society para realizar una reforma.


La familia del torero gitano. Zuloaga. Óleo sobre lienzo, 1903. Nueva York, The Hispanic Society of America. / The Family of the Gypsy Bullfighter. Zuloaga, Ignacio. Oil on canvas, 1903. New York, The Hispanic Society of America.

La exposición “Tesoros de la Hispanic Society of America. Visiones del mundo hispánico” se complementa con la proyección de un documental en la Sala D, producido por el Museo del Prado y patrocinado por la Fundación BBVA. Bajo la dirección artística de Francesco Jodice.

Este documental contextualiza el origen de la temprana vocación coleccionista de Archer Milton Huntington; la construcción e inauguración de la sede de la Hispanic; su colección y el fantástico fondo de su biblioteca; sus relaciones con España a través de Alfonso XIII y los grandes intelectuales españoles de la época; su amistad con Joaquín Sorolla en Nueva York; y la filantropía de este gran mecenas que quiso mantener el anonimato durante toda su vida. Todo ello relatado por el director actual, Mitchell A. Codding, el presidente del patronato Philippe de Montebello y los conservadores.

Miguel Falomir, recién nombrado director del Prado y su colega Mitchell A. Codding, director de Hispanic Society of America, son los comisarios.


La visita a estas salas es toda una experiencia, por la calidad de las obras, por su variedad y por el impecable montaje.

Mariví Otero
Asistente: Manuel Otero Rodríguez

Bibliografía: Tesoros de la Hispanic Society of America. Museo Nacional del Prado. Nota de prensa. 4 abril- 10 septiembre 2017.

viernes, 21 de abril de 2017

Colección Isabel y Agustín Coppel. Punto de partida

superflex

Fundación Banco Santander continua con la línea expositiva, iniciada  hace ya ocho años, de mostrar en la Sala de Arte Santander, Boadilla del Monte (Madrid), grandes colecciones internacionales de arte contemporáneo en esta ocasión: Punto de partida. Colección Isabel y Agustín Coppel.

Punto de partida acoge 120 obras organizadas en cinco temáticas distintas: Identidad, Territorio, Pedagogía, Comunidad y Economía, las cuales se tratan desde un pensamiento mestizo. Leonor Antunes, Joseph Beuys, Abraham Cruzvillegas, Pierre Huyghe, Hélio Oiticica y Diane Arbus se encuentran entre los artistas más sobresalientes de la muestra. En total son 58 artistas internacionales, desde fotógrafos de la prestigiosa escuela de la Bauhaus, como Umbo, hasta autores de nuestros días como la joven artista mexicana Fitzia Irizar.

Abraham Cruzvillegas

Para Isabel y Agustín Coppel coleccionar arte se vuelve una manera de contar nuestra historia reciente desde distintas perspectivas. Coleccionar te abre un nuevo campo de conocimiento, donde cada pieza de arte te va transformando, te va enseñando algo nuevo”. Además, los Coppel expresaron su ilusión “por formar parte de la lista de grandes colecciones de arte contemporáneo que han pasado por aquí”.

Isabel y Agustín Coppel iniciaron su colección de arte en la década  de 1990 con una selección de arte moderno mexicano, la cual rápidamente dirigieron al arte contemporáneo, tanto nacional como internacional, dedicándole mucho énfasis al apartado fotográfico.

Las primeras obras importantes que compraron fueron de artistas mexicanos como Cordelia Urueta, Lilia Carrillo, José Clemente Orozco, Gunther Gerzso y Carlos Mérida. Más adelante adquirieron obras de Enrique Guzmán y de artistas mexicanos actuales como Gabriel Orozco, Abraham Cruzvillegas y Mario García Torres. Pronto se adentraron también en el interesante campo del arte contemporáneo global. El punto de partida de su colección está en México, pero ya recorre distintos continentes y medios de expresión. 

Isabel y Agustín Coppel, motivados por el interés de promover en arte contemporáneo  y su acercamiento a un público cada vez más amplio, constituyeron la asociación civil Colección Isabel y Agustín Coppel (CIAC). CIAC se ha comprometido con la investigación y difusión del arte contemporáneo, apoyando exposiciones, publicaciones, proyectos artísticos y de investigación relacionados con las prácticas contemporáneas.

Leonor Antunes

El concepto museográfico de Punto de partida está inspirado en la obra de uno de los artistas de la exposición, el brasileño Hélio Oiticica. En sus Metaesquemas Oiticica desestabiliza la retícula del plano pictórico, dando movimiento y un ritmo nuevo a la composición. De manera similar, las paredes móviles de la Sala de Arte Santander se han girado formando ángulos de 45º para proponer una museografía que cambie las perspectivas tradicionales y haga que el visitante se mueva de otra manera por el espacio (espectacular).

Sus comisarios, Magnolia de Garza y Patrick Charpenel, parten de la idea de mestizaje para mostrar una lectura del arte contemporáneo  internacional hecha desde México.

Hélio Oiticica.

[…] La pedagogía del pensamiento mestizo estaría relacionada con la pedagogía de la liberación, cuyo mayor exponente es Paulo Freire. Se trata de una práctica en donde la educación ya no consiste únicamente en el “acto de depositar, de narrar, de transferir o de transmitir  “conocimientos” y valores a los educandos… sino de ser un acto cognoscente”. La propuesta de Freire es la de una pedagogía dialógica en la que el educador ya no es el único que educa, ya que aprende de aquel a quien enseña. El alumno (“educado”, en los términos de Freire) a la vez que aprende de su educador, también  le enseña; de esta manera se rompe la jerarquía tradicional entre el que enseña y el que es educado.

Joseph Beuys documenta en una pizarra parte de la performance que el artista alemán realizo junto a Nam June Paik. La pizarra, instrumento icónico de la educación tradicional, sirvió a Beuys en distintas ocasiones para establecer un dialogo con los espectadores de sus performances, muchas de la cuales cuestionaban la relación entre el arte y la sociedad. De este modo, subvierte el uso tradicional de la pizarra como instrumento en el que un profesor escribe y el alumno copia, para ser el espacio donde queda representado el dialogo.


Arquitectura fantástica/ Bicho de Ligya Clark, quién, siguiendo las ideas propuestas de la fenomenología de la percepción de Maurice Merleau-Ponty –en donde el estimulo-cognición se construye a partir de todos los sentidos-, propone una serie de las que el espectador manipula el objeto para completar su experiencia de la cultura […]

Lygia Clark

A partir de un Manifiesto blanco publicado en 1946, Lucio Fontana, comienza una serie de exploraciones especiales que primero lo llevaron a perforar sus telas y posteriormente, a finales de la década de 1950, a rajarlas; a esta serie de obras las tituló Concetto Spaziale (Concepto especial) (1950-1960). Mediante el acto radical de cortar la tela, Fontana no solo rompió con una larga tradición  pictórica, sino que llevó al artista a concebir una pintura más allá del espacio ilusionista del bastidor […]

Lucio Fontana

El pensamiento mestizo implica una forma de ontología que da cabida a la diversidad cultural, a las implicaciones económicas y políticas que la enmarcan y a la reconstrucción de la memoria de las comunidades globales. Con ello, esta exposición  plantea una idea compleja sobre el mundo y sus partículas.

Los Artistas de la colección, incluidos en esta muestra:

Jennifer Allora & Guillermo Calzadilla, Francis Alÿs, Carlos Amorales, Leonor Antunes, Diane Arbus, Lothar Baumgarten, Joseph Beuys, Alighiero Boetti, Marcel Brodthaers, Johanna Calle, Luis Camnitzer, Mircea Cantor, Ulises Carrión, Lygia Clark, Anne Collier, Abraham Cruzvillegas, Santiago Cucullu, Angela Detanico y Rafael Lain, Jimmie Durham, Lucio Fontana, Héctor García, Mario Garcia Torres, Gego, Fernanda Gomes, Sigurdur Gudmundsson, David Hammons, Sharon Hayes, Gary Hill, Thomas Hirschhorn, Pierre Huyghe, Fritzia Irízar Rojo, Toni Johannessen, Runo Lagomarsino, David Lamelas, Cinthia Marcelle, Bruce Neuman, Rivane Neuenschwander, Hélio Oiticica, Roman Ondák, Gabriel Orozco, Damián Ortega, Fernando Ortega, Irving Penn, Michelangelo Pistoletto, Bernard Plossu, Stephen Prina, Mimmo Rotella, Michal Rovner, Thomas Ruff, Anni Sala, Cindy Sherman, Stephen Shore, Do-Ho Suh, Superflex, Wolfgang Tillmans, Tunga, Umbo.

Jennifer Allora y Guillermo Calzadilla


Do-Ho Suh


Alguno de estos artistas hemos podido ver su obra en otras colecciones o en exposiciones antológicas en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.

Mariví Otero
Asistente: Manuel Otero Rodríguez

Bibliografía: Punto de partida. Colección Isabel y Agustín Coppel. Exposición Sala de Arte Santander. Ciudad Grupo Santander, Boadilla del Monte (Madrid) del 21 de febrero al 11 de Junio 2017. Nota de Prensa y catálogo de la exposición.

viernes, 31 de marzo de 2017

Retorno a la belleza. Obras maestras del arte italiano de entreguerras.

Pompeo Borra
Riposo [Descanso], 1933
Óleo sobre lienzo, 105,5 × 126 cm
Mart, Museo di Arte Moderna e Contemporanea di Trento e Rovereto, Colección VAF-Stiftung
MART 8769, VAF 2111

La Fundación MAPFRE, presenta esta exposición, con la que han querido completar un ciclo sobre un período de la historia del arte italiano que inició en 2013 con Macchiaioli. Realismo impresionista en Italia y que tuvo su continuación el pasado año en la muestra Del divisionismo al futurismo. El arte italiano hacia la modernidad. En esta ocasión han avanzado en el tiempo y se han centrado en aquellos artistas italianos que, en las primeras  décadas del siglo XX volvieron su mirada a la tradición clásica como modelo para reconquistar un lugar y un tiempo dominados por los valores de la belleza y la armonía.

Aunque los futuristas hayan proclamado ¡Queremos los museos!, el retorno a la tradición fue expresado por el antiguo futurista Carrá, incluso antes de su encuentro con De Chirico, en Ferrara, en 1917, y la constitución el grupo Metafísico. Ya en 1915, Carrá  se aplicaba a las grandes obras del pasado y publicaba en La Voce en 1916, “Conversazione con Giotto e Paolo Uccello”. Esta tendencia concreta en torno a 1920; va acompañada de una polémica antifuturista, de la crítica del impresionismo, y presenta por otra parte la defensa del volumen plástico y de la claridad de composición  paralelamente a las posiciones tomadas por Severini en París.

Gino Severini
La leçon de musique [La lección de música], 1928-1929
Óleo sobre lienzo, 160,5 × 71,5 cm
Mart, Museo di Arte Moderna e Contemporanea di Trento e Rovereto. Colección VAF-Stiftung. INV. MART 6343, VAF 2065
© Gino Severini, VEGAP, Madrid, 2017

Pero sobre todo Felice Casaroti (1886-1963) daba el ejemplo. Había conocido la obra de Klimt y de Kandinsky, de la que había conservado algo con que alimentar su afán instintivo de ritmo y de organización armoniosa de las estructuras. También el busco una pintura cuya apariencia figurativa pudiera apoyarse en la existencia de estructuras maduramente reflexionadas y organizadas con lentitud.

Una voluntad de rigor aparece en toda la joven  escuela italiana en busca de un orden que quiere volver a encontrar dentro del pasado valores esenciales típicos de la vida italiana del tiempo de los constructores, de Giotto a Piero della Francesca. También los compañeros de De Chirico sacaron de la aventura metafísica una gravedad nueva, trátese de Cerrachini, de Casaroti o de Tozzi, cuyo arte salió de la tendencia metafísica de De Chirico.

Felice Casorati
Concerto [Concierto], 1924
Temple sobre tablero de contrachapado, 152 × 151 cm
RAI. Direzione Generale, Turín. INV. 00160033
© Felice Casorati, VEGAP, Madrid, 2017

Su posición es presentada por la revista “Valori plastici” (publicada desde noviembre de 1918 hasta octubre de 1922), comprendiendo a todos los pintores metafísicos, así como al antiguo futurista Soffici (1879-1964). Savinio acusa a los futuristas de estar cegados por sus sensaciones mientras la pintura debería ser esencialmente fruto de la inteligencia (citado por Conrado Maltese en “Storia dell’arte in Italia 1785-1943”, Turín, 1960). La revista informa igualmente a sus lectores sobre los grandes movimientos (en 1919, número sobre el cubismo, artículos sobre Kandinsky y sobre los holandeses de De Stijl), aun haciendo destacar la pintura italiana. Margherita Sarafatti fue quien presentó al grupo de los “Siete” (en 1922 había  expuesto en la galería Pesaro de Milán) en la Biennale de 1924 bajo la etiqueta de Pintores del Novecento cuyos fines se definían así: “Proclamarse italianos, tradicionalistas, modernos”.

La gran consagración del movimiento tuvo lugar en Milán, en febrero de 1926, cuando Mussolini en persona inauguró la “Primera Esposizione del Novecento italiano” con un discurso a los artistas en el que insistió acerca de la importancia de los nuevos sindicatos corporativos destinados a integrar a los artistas en el esfuerzo nacional. En la segunda exposición del Novecento, en 1929, se habían añadido Borra, Massimo Campigli, Carrá, Arturo Tosi y Ottone Rosai.

Massimo Campigli
Donne con la chitarra [Mujeres con guitarras], 1927
Óleo sobre lienzo, 93,4 × 72,2 cm
Pinacoteca di Brera, Milán. INV. Reg. Cron. 6934
© Massimo Campigli, VEGAP, Madrid, 2017

Según Margharite Sarfatti, el Novecento se oponía al arte del Norte en el que predominan el espíritu de análisis, la línea de contorno y el color. En los países del Mediterráneo se imponen, por el contrario, el espíritu  de síntesis, el claroscuro, la composición tonal (“la pintura en claroscuro y tonal es por excelencia la pintura mediterránea”). La doctrina de Novecento es suficientemente vaga para acomodarse a artistas de estilos muy diferentes y en general deseosos de aplicarse a las grandes superficies murales, de acuerdo con los programas del régimen […]

El recorrido de la exposición se articula en siete secciones que analizan el origen del retour à l’ordre en Italia. Una llamada al orden que parte de la metafísica, expresada a través de la revista Valori Plastici, el grupo Novecento y el realismo mágico. Tendencia, esta última, que responde más a un cierto espíritu de época, común a algunos artistas como Felice Casorati, Cagnacio de San Pietro que a un grupo entendido como tal.

Reúne 28 artistas y más de un centenar de obras representativas tanto de los autores clave de la pintura metafísica –Giorgio de Chirico y su hermano, Alberto Savinio, Carlo Carrà, Filippo de Pisis o Giorgio Morandi-, como de los artistas del grupo Novecento –Mario Sironi, Leonardo Dudreville, Achille Funi, Anselmo Bucci, Ubaldo Oppi, Piero Manussig o Gian Emilio Malerba- y de aquellos que no dudaron en caminar hacia lo que conocemos como realismo mágico –entre los que destacan Felice Casorati, Antonio Donghi, Ubaldo Oppi y Cagnaccio di San Pietro-, cuyos frutos se unen en parte a la nueva objetividad alemana. Junto a sus obras se presentan las de otros artistas –como Pompeo Borra, Massimo Campigli, Gilberto Ceracchini o Marino Marini- que, si bien no se adscriben a ninguno de estos movimientos en concreto, se mueven en el ámbito de la misma poética.

Giorgio de Chirico
Piazza d’Italia (Souvenir d’Italie) [Plaza de Italia (Recuerdo de Italia)], 1924-1925
Óleo sobre lienzo, 60 × 73 cm
Mart, Museo di Arte Moderna e Contemporanea di Trento e Rovereto. Colección L. F. inv. MART 2173
© Giorgio de Chirico, VEGAP, Madrid, 2017

Comienza con Metafísica del tiempo y del espacio, se recogen obras del padre de la pintura metafísica  y defensor de un arte evocador de la gran tradición clásica y renacentista Giorgio de Chirico y Carlo Carrà, plantea su interpretación metafísica del tema del bodegón en una composición de objetos cotidianos aparentemente incongruentes como “Composizione TA” (Natura morta metafísica) 1916-1918.

Carlo Carrà
Composizione TA (Natura morta metafisica) [Composición TA (Bodegón metafísico)], 1916-1918
Óleo sobre lienzo, 70 × 54 cm
Mart, Museo di Arte Moderna e Contemporanea di Trento e Rovereto. Colección VAF-Stiftung. INV. MART 970, VAF 0718
© Carlo Carrà, VEGAP, Madrid, 2017

Evocación de lo antiguo, incluye el grupo de pintores conocido bajo el nombre de Novecento que nació en 1922 compuesto por Mario Sironi, Achille Funi, Leonardo Dudreville, Anselmo Bucci, Ubaldo Oppi, Piero Marussing y Gian Emilio Malerba, lombardos de residencia. Estos artistas realizan un clasicismo moderno a partir de la contemplación de los viejos maestros: pulcritud, linealidad y acabado en el dibujo, sencillez en las composiciones. Con un ojo puesto en el cubismo y otro en los primitivos.

Mario Sironi
Paesaggio urbano [Paisaje urbano], 1920
Óleo sobre lienzo, 73,5 × 55,5 cm
Colección particular, Suiza
© Mario Sironi, VEGAP, Madrid, 2017

Regreso a la figuración. El retrato, hace referencia  al interés por la realidad objetiva de los artistas italianos se tradujo, entre otros aspectos, en una vuelta al oficio. Giorgio de Chirico fue uno de los primeros en interesarse por los antiguos maestros, las distintas técnicas  y los distintos modos de imprimación  de una tela, de preparación de un muro […]
Felice Casorati
Ritratto di Renato Gualino [Retrato de Renato Gualino], 1923-1924
Óleo sobre tablero de contrachapado, 97 × 74,5 cm
Istituto Matteucci, Viareggio
© Felice Casorati, VEGAP, Madrid, 2017

El desnudo como modelo, el desnudo tiene una amplia difusión. No solo en la pintura italiana también en el resto de Europa e, incluso la norteamericana de los años veinte y treinta. “Volver a situar al hombre en el centro del mundo, volver a hacer del cuerpo humano la medida del mundo, tal es el primer deber del arte moderno si se quiere recuperar sus leyes, ritmos y razones” señalaba Ugo Ojetti en la presentación de la exposición Venti artista italiani en 1924.

Piero Marussig
Venere addormentata (Nudo) [Venus dormida (Desnudo)], 1924
Óleo sobre lienzo, 96 × 159 cm
Colección particular 

Paisajes, Mario Sironi, Carlo Carrà o Giorgio Morandi fueron algunos de los que cada uno desde una visión personal, pintaron vistas urbanas y paisajes rurales con unos valores plásticos y pictóricos basados en la tradición.

Carlo Carrà
Varallo vecchio [El viejo Varallo], 1924
Óleo sobre lienzo, 52 × 67,2 cm
Národní Galerie, Praga. INV. O 3328
© Carlo Carrà, VEGAP, Madrid, 2017

La poesía de los objetos, en esta vuelta a los géneros tradicionales, no podía faltar la naturaleza muerta. Ya con anterioridad, Cèzanne, uno de los ejemplos a seguir por los artistas que volvieron al orden, sintió predilección por ese género. El bodegón es, precisamente, un ejercicio para el pintor que desea concentrar su atención en la naturaleza de las cosas y centrar su trabajo en la representación transmitiendo la apariencia de los objetos. Tal  es el caso de Morandi, que hace de la naturaleza muerta el eje de toda la pintura.

Giorgio Morandi
Natura morta [Bodegón], 1929
Óleo sobre lienzo, 39 × 52,7 cm
Mart, Museo di Arte Moderna e Contemporanea di Trento e Rovereto. Colección L. F. INV. MART 218
© Giorgio Morandi, VEGAP, Madrid, 2017

Finalmente Las edades de la vida, en 1916, un año antes de que Picasso realice su telón  para ballet Parade, Severini retrata a su mujer e hija como si de una maternidad se tratara. Podemos decir que con ambas obras se inaugura, al menos de idealmente, la vuelta al orden. Siguiendo este ejemplo, maternidades, ancianos, la infancia, serán motivos comunes en la pintura italiana de estos años.

Hay obras como el tríptico de Cagnaccio di San Pietro Madre. La vita. II dolore. La gloria (Madre. La vida. El dolor. La gloria), 1923, como Una persona e due età (Una persona y dos edades) de Achille Funi, fueron presentados en la XIV Bienal de Venecia de 1924. Obras cargadas de sentimientos, generan una fuerte sensación de melancolía y tristeza, de espera, que impregna a toda la pintura de la vuelta al orden en Italia.

Cagnaccio di San Pietro
La partenza [La partida], 1936
Óleo sobre lienzo, 118 × 96,3 cm
Cortesía de Galleria Gomiero, Milán/Padua

La exposición ha sido organizada en colaboración con el Mart, Museo di Arte Moderna e Contempranea di Trento e Rovereto, y cuenta con préstamos de numerosas colecciones particulares e instituciones, como Pinacoteca di Brera, Museo del Novecento de Milán, el Musée d’Art Moderne de la Villa de París, National Gallery de Praga o el Museo Morandi, entre otros.

Comisariada por: Daniela Ferrari, conservadora del Mart, Museo di Arte Moderna e Contemporanea di Trento Rovereto. Beatriz Avanzi, conservadora del Musée d’Orsay.



Mariví Otero
Asistente: Manuel Otero Rodríguez


Bibliografía: Huyghe.R.y Rudel J. “El arte y el mundo moderno de 1920 a nuestros días” Editorial Planeta S.A. Barcelona.
Retorno a la belleza. Obras maestras del arte italiano de entreguerras. Fundación Mapfre. Exposición del 25 de febrero al 4 de junio de 2017. Madrid. Departamento de prensa, Alejandra Fernández y Nuria del Olmo.