martes, 11 de marzo de 2014

Darío de Regoyos : Impresiones de color y de luz

Organizada con ocasión del centenario de su muerte, esta exposición presenta una amplia retrospectiva de la trayectoria artística de Darío de Regoyos (Ribadesella, 1857- Barcelona, 1913), principal representante español del impresionismo, cien obras completan la muestra así como, documentación, libros y catálogos, sobre una activa vida creativa y viajada que se vió truncada a sus 56 años.

Al público

No es mi deseo hacer un libro ni mucho menos lanzarme a la literatura y sí únicamente presentar al público a Emile Verhaeren, gran poeta moderno nacido en Flandes, ignorado en España, que ha escrito muchos volúmenes de poesías y que el hacer un viaje, hace algunos años por nuestro país, lejos de verlo de una manera alegre como la mayor parte de los extranjeros que nos ven al través del cielo azul y de la alegría aparente de las corridas de toros, sintió una España moralmente negra.

Acompañándole en su itinerario le seguí en sus ideas dibujando algunas cosas que vimos juntos.

Allá va la traducción de sus impresiones de viaje por España empezando desde San Sebastián y siguiendo la costa de Guipúzcoa.

Que no me tomen por escritor, sino por compañero del poeta flamenco es lo que más deseo y ruego al público antes de leer estas impresiones de viaje.

Darío de Regoyos.

España Negra. Emile Verhaeren y Darío de Regoyos. Edición de 1899.

El viaje que se ha considerado más relevante desde el punto de vista de las relaciones entre, la cultura belga y la española fue el que tuvo lugar en 1888. Muerto el padre del escritor y poeta Emile Verhaeren, Regoyos le invitó a viajar por España para que olvidara sus penas. El recorrido, más por sensibilidad de época que por razones de tipo personal, abundó en visitas a cementerios, lugares y actos de devoción religiosa, y en general, allí donde se pudiera percibir la verdadera imagen  de una España resignada y dura tradicional y bronca, vieja y desconocida. Los viajeros visitaron principalmente la cornisa cantábrica, pero también se adentraron por la Castilla profunda. En  la correspondencia de Verhaeren con sus amigos belgas resulta aceptable el impacto de la experiencia española. El verdadero color de España es el negro, le escribió a Van Rysselberghe. Poco tiempo después empezó a publicar en la revista L’Art moderne las impresiones de su viaje a España, que constituyen el antecedente de su libro posterior. En cuanto a Regoyos, a mediados de la década  de los ochenta, puede decirse que se  había comenzado a convertir en palpable una evolución en su obra que le convertiría en definidor –primero y esencial- de la estética  de La España negra.


El impresionismo es un infinito que siempre puede renovarse, pues es reflejo de ese otro infinito, la naturaleza, que se transforma constantemente.

Admiro toda la obra de Whistler, Gauguin y Cézanne. Los maestros antiguos cuya obra más me ha gustado son Sánchez Coello, Goya, Velázquez y El Greco. Bien es verdad que son los pintores cuya obra se ve con mayor frecuencia en España. Pero he rehuído su exclusiva influencia porque me gusta mi época y porque quiero pertenecer a ella. Por lo tanto, adoro a Corot, Monet, Renoir y los impresionistas armonistas.

Si volviera a comenzar mi vida, volvería a utilizar la paleta clara, sin tierras, sin negros, y sólo haría paisaje, entregándome por completo a las impresiones que recibiera de la naturaleza. Sí, esperar todo de la naturaleza, más que consultarla solamente para expresar una idea, una idea que no se está muy seguro de tener.

Darío de Regoyos
Respuesta a la “Encuesta sobre las tendencias actuales en las artes plásticas”. Publicado en “Mercure de France”, 15.VIII.1905.


Darío de Regoyos es el artista que mejor representa al movimiento impresionista en la pintura española. Quiso expresar en sus obras la impresión inmediata que produce la apariencia de las cosas, la fugacidad de los efectos de la luz y la presencia rotunda de las sombras. Trabajaba directamente del natural, au plein air, con rapidez y sin bocetos previos; por ello, abundan en su obra los formatos pequeños y medianos más fáciles de transportar.

El paisaje le permitió investigar sobre la luz y sus efectos fugaces y sobre el color. Las salidas y puestas de sol, días nublados, la luz crepuscular y los nocturnos, los vendavales y aguaceros, fueron sus temas preferidos. En obras como Aguacero, Bahía de Santoña (1900), Lumière électrique (1901), El Urumea (1904) o la Concha, nocturna (c.1906) se hace evidente este interés por reflejar distintos fenómenos relacionados con la luz –el arco iris, la luz diurna o nocturna, de gas o eléctrica, la nieve-…que alcanza su máxima expresión en la representación de un mismo motivo en dos momentos distintos del día: Plaza de Burgos por la mañana y Plaza de Burgos al atardecer, ambas pintadas en 1906.

El humo y el viento de barcos y trenes, propios de la vida moderna, también aparecen a menudo en su obra, tal  y como refleja en la estampa bilbaína El puente de El Arenal fechado en 1910.

El baño en Rentería (1900) o Viaducto de Ormáiztegui (1896) son buenos ejemplos de estos años de plenitud  y representan también elementos compositivos característicos, como las escenas a vista de pájaro, las diagonales en profundidad y los encuadres fragmentados que derivan del uso que los impresionistas hicieron del conocimiento de la estampa japonesa y de la influencia de la fotografía.

En toda la obra es escasa la presencia individual de figura humana, no así la de grupos y multitudes, que Regoyos representa de una forma indefinida y sin detalles para dotar de vida y movimiento a las escenas de mercados, fiestas y procesiones.

La exposición termina con una selección de obras que pinta durante su último año de vida, en Barcelona, incorporando a su pintura el paisaje de diversas comarcas catalanas, algunas vistas de la Ciudad Condal y otras escenas que como El gallinero (1912), captaba en su entorno más inmediato.


Difícil de encuadrar, Darío de Regoyos irrumpe con personalidad singular en la pintura española contemporánea.

La exposición está producida por el Museo de Bellas Artes de Bilbao con la colaboración del Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid. Comisariada por Juan San Nicolás máximo especialista en la obra de Darío de Regoyos. 

Mariví Otero
                                                                                       
Bibliografía: Darío de Regoyos (1857-1913) Museo:Thyssen-Bornemisza, Madrid. Oficina de Prensa. Del 18 de Febrero al 1 de Junio de 2014..
Tusell J. Darío de Regoyos. “Impresiones del norte”. Fundación Santillana. Santillana del Mar. Cantabria. Junio-Septiembre  2000.
AAVV. Darío de Regoyos 1857-1913. Fundación Caja de Pensiones. 21 Noviembre 1986- 12 Enero 1987.

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