viernes, 1 de abril de 2016

Lo nunca visto. De la pintura informalista al fotolibro de postguerra (1945-1965). "Expresiones autónomas".

La sede de la Fundación Juan March, se está quedando pequeña para contenidos tan importantes, como es, la exposición dedicada al Informalismo. Recorriendo el espacio en el que se presenta la muestra he sentido el fluir de un aire de otro tiempo. Como un viaje hacia otra época del arte, en el que se desplegaba el experimentalismo. La Europa y el mundo posterior a la Segunda Guerra Mundial vieron nacer una pintura radicalmente distinta  a la del periodo de entreguerras. Al cubismo, los expresionismos o el surrealismo les sucedió una forma de pintura que precisamente se cuestionó pictóricamente y de una forma radical su “forma”. A ese “otro” arte, conocido desde entonces como informalismo, dio voz ya desde 1952 el crítico francés Michel Tapié en su libro Un art autre (Otro arte).


El debate artístico tras la segunda guerra

Tras la Segunda Guerra Mundial se intentó recomponer una unidad cultural europea. Se alcanzó sólo como amarga constatación de la crisis total e irreversible de valores en los que se fundaba el historicismo humanista y la propia noción histórica de Europa.

En el plano de la ideas, la crisis del arte, como componente del sistema cultural europeo, tuvo tres fases: 1) la recuperación crítica de los grandes temas de la cultura artística de la primera mitad de siglo con la intención de unirlos, reavivándolos, a la perspectiva ideológica del marxismo; 2) la influencia determinante de las “filosofías de las crisis”, y especialmente del existencialismo de Sartre; 3) el reconocimiento de la hegemonía cultural americana y la inserción de la operación estética en la teoría y en la tecnología de la información y de la cultura de masas. En relación con la situación histórico-política, la primera fase corresponde a las esperanzas revolucionarias de la cultura europea, salida de las luchas de la Resistencia con una clara cualificación ideológica de izquierda; la segunda, a la frustración de estas esperanzas con la vuelta al poder de las clases conservadoras; la tercera, al control no sólo de la política y la economía sino también de la cultura por parte del neocapitalismo americano. Una condición análoga a la europea se verificó en otro país de antigua civilización, el Japón […]

Lo informal no es una corriente, y mucho menos una moda, es una situación de crisis del arte como “conciencia europea” un momento de esa más amplia “crisis  de las ciencias europeas” que Husserl describe como pérdida  de la finalidad o del “telos que es innato a la humanidad europea desde el nacimiento de la filosofía griega y que consiste en la voluntad de ser una humanidad basada en la razón filosófica”. Se explica así la aparente afinidad, a la que, sin embargo acompaña una profunda diferencia, que relaciona las tendencias informales europeas con el Expresionismo abstracto o con la action painting americana. Lo que se opera a través de la influencia de los artistas europeos sobre los americanos (especialmente por mediación de Gorky) es un auténtico traspaso de poderes. Pero téngase presente esto: si al renunciar al lenguaje para reducirse al puro acto, el arte europeo renuncia a la función que había tenido en una civilización del conocimiento (que hacía depender el actuar del conocer), el acto artístico de los americanos se inserta, con una intensa fuerza de protesta, en una civilización pragmática, de la acción […]

Emilio Vedova (1919-2006), (representado en esta exposición con una gran obra) el único pintor de Europa que rechaza con fuerza la hipótesis de la falta de compromiso del arte y que afirma el deber de la presencia y la intervención del artista en las situaciones políticas de hecho. En la condición de necesidad del presente absoluto, existencial, no hay ningún acto moral que no sea político: si bien el artista, como intelectual comprometido, ya no tiene ninguna función integrada en el dinamismo del sistema todavía tiene el deber de la intervención y el juicio de la denuncia y la protesta. Es lo contario del “realismo socialista” que encuadra el trabajo del artista en la acción política del partido; pero Vedova, al reivindicar en el artista-intelectual el deber y la responsabilidad de una intervención personal, revela el drama del aislamiento del artista, profeta que habla en el desierto de la situación contemporánea del mundo. Por eso su postura ante la política  es semejante a la de los pintores de acción americanos frente al sistema tecnológico-capitalista, aunque el sentido político de su acción revele su móvil histórico y europeo […]

Emilio Vedova
Scontro di Situazioni ‘59 I-1 [Choque de situaciones ‘59 I-1], 1959
Resina vinílica, óleo, arena, carboncillo y pigmentos sobre lienzo, 275 x 444 cm
Fondation Gandur pour l’Art, Ginebra [inv.: FGA-BA-VEDOV-1]
Crédito imagen: © Fondation Gandur pour l’Art, Ginebra. Foto: Sandra Pointet

Queda comprobado que conciencia y materia se dan contextualmente, identificadas la una con la otra, y que no se pueden distinguir; y esto es lo trágico. El sentido de lo trágico  se hace aún más acuciante en el español Atoni Tapiés (1923-2012) que lo concreta en la situación  política de su país. Su materia es pared, cemento, puerta atrancada, persiana bajada. Recibe la impronta de la existencia de la misma manera que las paredes de las cárceles consignan los sucesos de la existencia de los presos. La vida debería ser libertad y no lo es; todo límite puesto a la libertad hace retroceder la vida a existencia, a indistinción de la materia. De la fenomenología de la materia se pasa a la de hullas y los residuos, como en la poética de las huellas de T. Scialoia (1914), de los restos mortales (Manolo Millares, 1926-1972) y de los derechos (el primer Rauschenberg) […]

Antoni Tàpies
Color terrós sobre fons groguenc [Color terroso sobre fondo amarillento], 1954
Óleo y cargas sobre lienzo adherido a tabla, 130,5 x 162 cm
Colección Fundación Juan March, Museu Fundación Juan March, Palma
Crédito foto: © Colección Fundación Juan March, Madrid. Foto: Joan-Ramon Bonet/David Bonet

Lo nunca visto. De la pintura informalista al fotolibro de postguerra (1945-1955) establece una relación estrecha entre pintura y fotografía gracias a un tipo de fotografía que insinúa planteamientos paralelos a los de la pintura, con trabajos como Chizu- The Map (El mapa) de Kikuji Kawada; además, pone de manifiesto la relación existente entre la abstracción europea de postguerra  y los artistas de la Subjektive Fotografie alemana, con fotógrafos como Hermann Claasen, Helmut Lederer, el propio Otto Steinert o el español Francisco Gómez. La muestra incluye también el fotolibro de postguerra y la fotografía que se mueve en el ambiguo territorio del documento fotográfico  y la forma artística. 

Francisco Gómez
Sin título, 1959
Plata en gelatina. Copia de época, 24 x 30 cm
Fundación Foto Colectania, Barcelona [inv.: PG1722]
Crédito foto: © Archivo Paco Gómez/Fundación Foto Colectania

En la pintura, la muestra compagina la presencia de artistas y fotógrafos de reconocido prestigio: Emilio Vedova, Pierre Alechinsky, Karel Appel, Alberto Burri, Jean Faurtrier, Jean Dubuffet, Georges Mathieu, Pierre Soulages,  Wols o los españoles Antoni Tapiés, Antonio Saurea, Rafael Canogar, Manolo Millares, Fernando Zóbel, Gustavo Torner o Luis Feito,  entre otros muchos. Con magníficos artistas desconocidos: Natalia Dumitresco, André Marfaing o Georges Noël, entre los que además destacan un vigoroso grupo de artistas checos: Jan Koblasa, Jan Kubíček, Pavla Mautnerová o Jiří Valenta, que vienen a representar la vigilancia de la repuesta informalista desde aquella parte  de  Europa que, al acabar el conflicto, quedaría cortada en frío y separada en otro bloque, bajo el dominio soviético. También se incluye obra de Wolf Vostell y de los pintores del Nouveau Réalisme francés: François Dufrêne, Raymond Hains, Mimmo Rotella o Jaques Villeglé entre otros, cuyos décollages de carteles publicitarios sobre cine, política y comercio anticipan –como una especie de negativo fotográfico de lo que enseguida sería el Pop-.

Jacques Villeglé
Boulevard Saint Martin, 1959
Fragmentos de carteles encolados sobre lienzo, 222,6 x 253 cm
Fondation Gandur pour l’Art, Ginebra [inv.: FGA-BA-VILLE-1]
Crédito foto: © Fondation Gandur pour l’Art, Ginebra. Foto: Sandra Pointet

La exposición presenta unas ciento sesenta obras, documentos y filmaciones procedentes de diversas instituciones y colecciones públicas y privadas, nacionales e internacionales, como la Fondation Gandur pour L’Art de Ginebra, el Centre Pompidou, la Pinacoteca di Brera, el Museum Folkwang de Essen, la Colección Dietmar Siegert, Fundación Foto Colectania, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el Museo Thyssen-Bornemisza o el Museu d’Art Contemporani de Barcelona, entre otras.

María Dolores Jiménez-Blanco y Horacio Fernández, son los comisarios de la muestra junto con Manuel Fontán del Junco (director de exposiciones de la Fundación Juan March). La exposición esta ordenada por apartados: Materias, Gestos, Configuraciones, Desfiguraciones y Desgarros, no tiene orden cronológico ni geográfico.

Después de dos visitas a ésta, espléndida muestra, observo que se prescinde casi por completo de las obras propias. En 1966 Fernando Zóbel (Manila, 1924- Roma 1984) fundó en Cuenca el Museo de Arte Abstracto Español, increíble en nuestro país, un museo creado por un artista y montado en colaboración de otros dos: Gustavo Torner y Gerardo Rueda. Quince años después dono su colección a la Fundación Juan March. Desde entonces esta institución la ha incrementado con sus fondos propios y mediante la adquisición de nuevas obras. Este año se cumple el cincuenta aniversario. El informalismo español queda envuelto por el europeo, (es correcto desde el punto de vista histórico-artístico) se privilegia el arte checo que tiene muy buenos creadores, pero es un escenario marginal respecto al epicentro informal, como escribe Zdenek Primus “Mientras en el llamado Oeste el arte abstracto empezaba a desarrollarse de manera amplia y floreciente, la joven generación de artistas de Checoslovaquia de entonces (con un par de excepciones) tuvo que esperar hasta 1958, cuando se celebró en Bruselas la primera Exposición Universal desde la guerra. Sólo a un nutrido grupo de artistas le fue permitido ir a echar un vistazo a Bruselas”. El expresionismo abstracto europeo encontró sus bases  teóricas y filosóficas en París, Sartre, Merleau-Ponly, Tapié y  salida al mercado.

Fernando Zóbel
Hasso, 1959
Óleo sobre lienzo, 97 x 146 cm
Colección particular
Crédito foto: © Fernando Ramajo

Es muy posible que hoy, setenta años después del final de la Segunda Guerra Mundial –Cuando la memoria ya no está viva y apenas hay testigos oculares de la catástrofe-, esas deformadas y abstractas formas del arte sean percibidas al ser expuestas sobe todo “formalmente” : como una corriente pictórica  más que añadir a la historia del arte, separada (como es propio no solo del paso del tiempo, sino del espacio expositivo) del terrible contexto al que respondía y al que se sobrepuso con gestos de una fuerza casi sin precedentes.

Lo nunca visto de la pintura informalista al fotolibro de postguerra (1945-1965), esta muestra va acompañada de una publicación que se presenta en dos partes en el interior de una caja que asemeja a las usadas para las raciones del ejercito o para útiles o herramientas: una cataloga y presenta las obras en exposición, la otra es un periódico –desplegable a la entrada y salida del espacio expositivo- en el que se publican los textos interpretativos y abraza a la primera dotándola del contexto histórico que dieron a esas obras de arte los sucesos diarios que daban cuenta (y que también modulaban) el mundo en el que fueron creadas.
Georges Mathieu
Composition [Composición], 1951
Óleo sobre lienzo, 128,5 x 196 cm
Fondation Gandur pour l’Art, Ginebra [inv.: FGA-BA-MATHI-8]
Crédito imagen: © Fondation Gandur pour l’Art, Ginebra. Foto: Sandra Pointet

Mariví Otero
Asistente: Manuel Otero Rodríguez

Fuentes: Exposición. Lo nunca visto de la pintura informalista al fotolibro de postguerra (1945-1965). Dossier de prensa. Fundación Juan March. Del 26  febrero- 5 Junio 2016. Madrid.
Argan, Giulio Carlo. El Arte Moderno 1770-1970. Tomo II. Fernando Torres- Editor. Valencia, 1975.

1 comentario:

  1. Maravillosa exposición y magnífica introducción la tuya.
    Enhorabuena. Tomás.

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