viernes, 8 de abril de 2016

CHARLES LE BRUN 1619-1690: dibujar VERSALLES. El gran decorador del siglo de Luis XIV.

Quienes visiten el rico interior de este colosal Palacio de Versalles o paseen por sus extensos jardines, comprenderán por qué fue el orgullo del Rey Sol. Comenzado en 1668 con el modesto pabellón de caza de su padre, Luis XIV construyó el mayor palacio de Europa, capaz de albergar a 20.000 personas a un tiempo. Los arquitectos Louis Le Vau y Jules Hardouin-Mansart diseñaron los edificios; Charles Le Brun, pintor y decorador hizo los interiores y André Le Notrê, el gran paisajista, rediseñó los jardines ornamentados según patrones regulares de senderos y arboledas, setos y arriates, estanque y fuentes.

Tres siglos y medio después de su realización, las grandes decoraciones del Palacio de Versalles no han perdido su poder de fascinación.


Dibujar Versalles permite adentrarse en el corazón de la fabricación de esas decoraciones a partir de los bocetos y dibujos preparatorios que realizó el pintor francés Charles Le Brun para la escalera de los Embajadores y la Galería de los espejos. Los cartones –dibujos a escala 1:1- muestran el virtuosismo de Le Brun como dibujante, su talento para la construcción de escenas y la fuerza que les imprime. Son estudios de personajes, figuras alegóricas, trofeos y animales que se integraron en las composiciones, concebidas, como grandes rompecabezas simbólicos.

De forma excepcional, el Museo del Louvre conserva una abundante colección de estos cartones y, gracias a la implicación de la Obra Social “La Caixa” en el proyecto, se ha podido llevar a cabo una importante campaña de restauración. La muestra en CaixaForum Madrid está formada por 74 obras, entre las que destacan  36 de estos cartones, buena parte de los cuales se muestran en público por primera vez.

El orden restablecido en las finanzas. Carboncillo, tiza blanca, inscrito en un óvalo, cuadriculación a la sanguina e incisiones , 235 x 208,5 cm. ©RMN-Grand Palais - Photo G. Blot

Charles Le Brun, nació en París en 1619 y falleció en la misma ciudad en 1690, perteneciente a la escuela francesa. Su padre fue el escultor Le Brun y su madre de familia de calígrafos. Llamó la atención del canciller Séguier, quien lo colocó en el tallar de Simón Vouet cuando apenas tenía once años de edad. A los quince ya recibió encargos del Cardenal Richelieu, en cuya ejecución  mostró tanta habilidad que obtuvo generosas alabanzas de Nicolas Poussin. Pasó posteriormente a Roma, ciudad donde permaneció entre 1642 y 1646. Conoció la obra de Rafael y siguió a Guido Reni y los maestros de la Escuela Boloñesa. Allí vivió gracias a una pensión del canciller. Fue en Roma discípulo de Poussin, cuyas teorías artísticas adoptó y que influyeron grandemente en su obra. A su regreso Le Brun  multiplicó los trabajos de decoración en París y en Veux-le-Vicomte, antes de ponerse al servicio en exclusiva de Luis XIV. Le Brun fue primer pintor del rey desde 1664 hasta 1683.

Ámbitos de la exposición

La Escalera de los Embajadores, conducía al gran Aposento del Rey, que a su vez daba al Salón de los Espejos. Fue concebida a partir de 1671, decorada entre 1674 y 1679. El espacio poco agradecido porque era relativamente estrecho y contaba únicamente con una iluminación cenital. El decorado que pintó Le Brun escondía esos defectos dilatando el espacio y mezclando hábilmente ficción y realidad. El conjunto se asemejaba a una fiesta de celebración del regreso de Luis XIV tras sus victorias militares.

Gracias a las ampliaciones de los grabados antiguos, podemos comprender la ingeniosa disposición de Le Brun y distinguir los elementos para los que se prepararon los cartones expuestos. Por encima del primer nivel mineral, en su totalidad de mármol policromo, en el que destaca el busto del rey en mármol blanco, las falsas loggia acogen a representantes de las diferentes naciones de los cuatro continentes, como son los de Europa y América, que asisten al triunfo y admiran la bóveda.

Las diversas naciones de Europa. Lápiz negro, tiza blanca, cuadriculación a lápiz negro e incisiones. 168 x 233 cm. Photo © RMN-Grand Palais (musée du Louvre) / Christophe Chavan

Los cartones demuestran que Le Brun trabajó hasta el último momento en la Escalera de los Embajadores realizando retoques y mejorando los dibujos.


La Galería de los Espejos, en 1678, Luis XIV encarga a su arquitecto Jules Hardouin-Mansart una galería en el centro de la fachada que da al jardín en el Palacio de Versalles. Los grandes Aposentos del Rey y la Reina, dedicados a los planetas y cuya decoración estaba en proceso, se ven truncados, y su coherencia temática, arruinada. Entre ellos se suceden desde el Salón de la Guerra, la Gran Galería –que será llamada a partir del siglo XIX Galería de los Espejos- y el Salón de la Paz.

La exposición presenta todas las etapas del proyecto, de su concepción a su difusión. Le Brun pone en papel sus primeras ideas de composición y presenta una de ellas a Luis XIV y a Colbert. Después de las correcciones, pinta un pequeño modelo sobre lienzo. A cada estudio de conjunto corresponden dibujos y figuras. Le siguen los cartones destinados a trasladar las figuras al lienzo que debe pegarse al techo. En esos estudios el rey aparece solo, como el Marte combatiente, que al final queda abandonado, y en cuyo reverso se ha descubierto otro dibujo durante la restauración previa a esta exposición. En cambio, el Terror, España y las Ciudades, conquistadas se representan agrupados en uno de los cartones más grandes que se conservan. Su espectacular restauración se describe en la película proyectada (importante  verla es fundamental para conocer el trabajo de Le Brun).

El paso del Rin, en 1672, representado en el primer compartimento del lado norte de la galería, constituye uno de los episodios más famosos de la Guerra de Holanda. Los cartones que lo preparan se exponen aquí en la muestra por primera vez: Han sido desenrollados para la exposición y mínimamente restaurados para conservar el aspecto que tenían en el estudio de Le Brun. Por esa razón han sido pegados sobre lienzo y se presentan en una vitrina horizontal. Forman un sorprendente rompecabezas en el que las figuras se entremezclan.

Por último hay cuatro cartones que componen escenas completas, como El orden establecido en las finanzas y La protección concedida a las bellas artes. Constituyen la preparación para los compartimentos secundarios, los medallones ovales y octógonos que ilustran la política interior del rey y sus éxitos diplomáticos y militares durante la Guerra de Devolución.

El Franco Condado conquistado por segunda vez. Óleo sobre lienzo. 93 x 140 cm.Photo © Château de Versailles, Dist. RMN-Grand. Palais / Jean-Marc Manaï

La muestra se ha concebido con un claro contenido pedagógico, para dar a conoce las diferentes técnicas empleadas para trasladar los cartones al techo, así como el proceso de restauración llevado a cabo y escenográfico, reproduciendo la desaparecida Escalera de los Embajadores y la Galería de los Espejos.


Dibujar Versalles. Charles Le Brun (1619-1690). Exposición organizada con el Museo del Louvre. Comisariado: Bénédicte Gady, colaboración científica del Departamento de Artes Gráficas del Museo del Louvre, con la colaboración de Valentine Dubard, Jefe del taller de restauración del Departamento de Artes Gráficas.

Exposición para disfrutar de un gran artista del Siglo XVII, diría más, que la decoración de Le Brun no es solo una obra de arte: es el monumento a un reinado. Un placer.

Mariví Otero
Asistente: Manuel Otero Rodríguez

Fuente: Dibujar Versalles. Charles Le Brun 1619-1690. Dosier de prensa. Área de Comunicación de la Obra Social “La Caixa”. Juan Antonio Garcia Fermosel. CaixaForum Madrid. Del 16 de Marzo al 19 de Junio de 2016.



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