viernes, 27 de mayo de 2016

GEORGES DE LA TOUR: y sus celebres “noches”


El recién nacido.
Georges de La Tour.
Óleo sobre lienzo, 76 x 91 cm.
Rennes, Musée des Beaux Arts.

El Museo Nacional del Prado reúne en esta exposición temporal treinta y una pinturas de Georges de La Tour, número excepcional considerando que se conocen poco más de cuarenta obras de su mano. Entre ellas se encuentran sus más celebres composiciones procedentes de los museos, del Louvre de París, del Metropolitan de Nueva York, del Kimbell Museum de Fort Worth, del La CMA de los Ángeles, del J. Paul Getty Museum de esa misma ciudad, de la Colección Real Británica, así como de los museos franceses de Bellas Artes de Nantes, Rennes, Nancy o Espinal. En el Museo del Prado, se exponen habitualmente dos pinturas de este artista, también presentes en la exposición: El ciego tocando la zanfonía, adquirido en 1991 con fondos del legado Villaescusa. San Jerónimo leyendo una carta (en depósito en el museo desde 2005). Una obra inédita descubierta en los fondos del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales por José Milicua, miembro del Real Patronato del Museo del Prado fallecido en 2013 y a quien se dedica esta exposición.

San Jerónimo leyendo una carta
Georges de La Tour
Óleo sobre lienzo, 73,5 x 59,5 cm.
Madrid, Museo Nacional del Prado. Depósito del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales

Georges de La Tour (Vic-sus Seille, Lorena, 1593- Lunéville, Lorena, 1652). Pintor francés. Hijo de un panadero, La Tour nace en un burgo de Lorena. Nada o muy poco se conoce acerca de su juventud y de su formación, aunque probablemente vivió una temporada en Italia, situación que no está documentada, en 1616 La Tour es ya un pintor formado. Al año siguiente, contrae matrimonio con la noble Diana Le Nerf, hija de un tesorero del Duque de Lorena. Se instala en Lunéville en 1618. Es considerado burgués de la ciudad en 1620 y lleva la vida propia de un gentilhombre loreno. Goza de fama, el Duque de Lorena en 1623-1624 le compra obra y se confirma durante la ocupación del ducado por los franceses. En 1639, hace un viaje a París y obtiene el título de pintor ordinario del rey. Pinta cada año un cuadro para el gobernador de Lorena, el mariscal de La Ferté. Otros coleccionistas célebres, como  Richelieu, el superintendente de finanzas Claude de Bullion, el arquitecto Le Nôtre e incluso Luis XIII, poseen obras suyas. La Tour  muere en 1652, posiblemente víctima de una epidemia, unos días después de su mujer.

Famoso en su tiempo pero luego completamente olvidado. Fue redescubierto en el siglo XX, en particular por Hermann Voss (1915). A partir de la exposición Pintores de la realidad 1934 en París (término por el que se conoce a varios artistas franceses de comienzos del siglo XVII, como La Tour, Philippe de Champaigne, Nicolas Tournier, Valentin de Boulogne, los hermanos Le Nain, etc.) La Tour recobró un lugar eminente en la pintura francesa, confirmado por la sonada adquisición, en 1960, de la Echadora de la buenaventura por el Metropolitan Museum of Art de Nueva York, y por las dos exposiciones monográficas consagradas al artista, en 1972 y en 1997, ambas en París.

La Buenaventura.
Georges de La Tour.
Óleo sobre lienzo, 102 x 123 cm.
Nueva York, Lent by The Metropolitan Museum of Art, Rogers Fund, 1960 (60.30).

De las setenta y cinco composiciones conocidas por cuadros, grabados o por las fuentes en que se inspiró, unos cuarenta originales suyos han llegado hasta nosotros. Se trata únicamente de escenas religiosas y de género, y en ambos casos los temas, fielmente influidos por el repertorio de Caravaggio, son limitados y suelen repetirse.

La muestra está organizada cronológicamente, permite contemplar la evolución del estilo de La Tour.

Los primeros años

A pesar de las dudas sobre la cronología de sus pinturas, no se cuestiona que las más realistas son  las primeras en el tiempo, las cuales debieron de pintarse en los últimos años de la segunda década del siglo XVII. Personajes sagrados de aspecto toscos […]

Réplicas y series

A partir de la tercera década del siglo XVII su técnica evoluciona, con pinceladas más planas y acuarelas y pinturas más luminosas, haciendo que su originalidad y virtuosismo alcanza su máxima expresión en las escenas diurnas […]

Los últimos años

Sin que haya sido posible explicarlo convincentemente, la producción final de La Tour está protagonizada por pinturas nocturnas de carácter religioso. Sus célebres “noches”, de aparente simplicidad, silenciosas y conmovedoras, dan vida a personajes que surgen con magia en espacios sumidos en el silencio, de colorido casi monocromo y formas geometrizadas […]

La Magdalena penitente
Georges de La Tour
Óleo sobre lienzo, 117 x 91,76 cm.
Los Ángeles, Los Angeles County Museum of Art, Gift of The Ahmanson Foundati

Comisarios: Andrés Úbeda, jefe de Conservación de Pintura, Italiana y Francesa, Museo Nacional del Prado y Dimitri Salmon, Museo del Louvre. Esta exposición se inscribe dentro de un proyecto de colaboración con el Musée du Louvre, que ha permitido también la organización de la exposición Ingres.

Georges de La Tour ha pasado en un siglo de ser un perfecto desconocido a encumbrarse como una de las figuras más populares de la historia de la pintura francesa, junto a Monet, Renoir o Cézanne.

Mariví Otero

Asistente: Manuel Otero Rodríguez

Fuentes: Georges de La Tour. Exposición. 23 febrero- 12 junio 2016. Documentación multimedia y catálogo Museo Nacional del Prado. Madrid.

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