jueves, 17 de mayo de 2012

Jaime Quessada -CONFLUENCIAS- Xaime Quesada Blanco. 1975-2006. Xunta de Galicia. Casa da Parra, Abril-Maio-Xuño 2012. Santiago de Compostela. Galicia, España.

Estos días he estado con mi amiga Chusa, arquitecta, luchadora por sus dos amores: su marido Xaime Quessada, y su bellísimo hijo Jaime Quesada Blanco, ambos artistas. Me entrega el catálogo de esta esplendida exposición.

A Jaime Quessada y a Chusa Blanco los conozco en el año sesenta y nueve y en el setenta y dos, mes de Noviembre, hice su primera exposición, como directora en la Galería Grosvenor. Recién llegados de América. El texto del catálogo lo escribió el asesor  artístico de la galería, José María Moreno Galván, gran maestro para   todos nosotros. El texto de José María Moreno Galván es el siguiente, creo que muy interesante: “En Jaime Quessada hay dos elementos conformativos muy  evidentes: por una parte, un pintor; por otra, un hombre que está en posesión de ciertas ideas y de ciertos conceptos sobre lo que  debe de ser la pintura. El Primer factor es instintivo; el segundo… conceptual, llamémoslo así. No son contradictorios. Pero pueden interferir  mutuamente.
Jaime Quessada está en la etapa en que tiene que resolver –y está resolviendo-  ese problema. Es una etapa profundamente creadora, porque todo pintor  vive de sus problemas y deja adormecer a su arte cuando su arte se duerme en la soluciones. Pero es hermoso percibir en sus cuadros, por una parte, el impulso arrollador, espontáneo, directo, del pictoricismo en estado puro. Y de otra, un freno modulador acompasado, rítmico, de lo que el pintor cree que debe ser su pintura… o por lo menos, su pintura de este tiempo. Es una lucha, perdonad la fraseología huera, del eros frente al logos, en el que, no obstante, según  presiento, va a salir vencedor lo primero. Lo primero. Porque no se le pueden poner puertas al río y es evidente que Jaime Quessada es un pintor. Es decir, es un personaje que ejerce la pintura como cumpliendo un arcano mandato, como siguiendo una condenación…Pero Quessada pinta con problemas y no con soluciones. Que conste”.

Jaime Quessada. 1975

A Jaime Quesada Blanco, que nació en el año1975, lo conocí en la última exposición del año 2001 de Jaime Quessada en Madrid, Museo de la Ciudad, “Quessada, última obra”.
Conozco a Jaime Quesada Blanco, para mí siempre niño,  bellísimo, es que las nuevas generaciones gallegas son “bellas” ¡ah! somos celtas. Hablo con él, era todo expresión, como su padre, me pareció que el rompería todos los esquemas de Jaime Quessada y creo que sí, lo dejó sorprendido cuando presentó su exposición.
Padre e hijo

Retomo  partes del texto escrito en el catálogo de esta exposición de los dos artistas: Presencias reales, de Darío Villanueva: “El más joven de los dos Xaimes cuyas respectivas obras confluyen en esta exposición, abandonó los estudios académicos de Bellas Artes a la altura del tercer curso desilusionado por el didactismo predominante en la Escuela y, en especial, porque todo condujera allí  a los estudiantes hacia la elaboración de instalaciones, cuando a él lo que le interesaba era la pintura (y el deporte, y la filosofía). Optó, así, por un autodidactismo favorecido, sin duda, porque su casa familiar de Lucenza era a la vez  un estudio (paterno) de artista y (materno) de arquitecta.
[…] Ambos comparten una misma  inclinación insobornable hacia el expresionismo. Una de las primeras obras registradas de Xaime Quesada Blanco es el óleo Crucifixión, fechado cuando el pintor era un quinceañero. Cuatro años más tarde pintará  asimismo la acuarela Paisaje expresionista. Uno de los artistas preferidos será, así, Egon Schiele, el expresionista austriaco muerto también, como él, en plena juventud, y esa preferencia estética a su pasión cinéfila la llevará a crecer en 1995, con el lienzo Metrópolis, el fascinante universo plástico de la película de Fritz Lang en el que cobra vida el contradictorio gran mito futurista de la ciudad industrial.
Jaime Quesada Blanco. 1990
La huella de ese trascendental Ismo centroeuropeo se hará  compatible en Xaime Quesada Blanco con una abstracción que viene de más del norte de Europa. En 2001 nuestro artista pinta otro cuadro  que ahora podemos contemplar: Homenaje a las vanguardias rusas. Entre ellas, están muy presentes el  suprematismo de Kazimir Melévich y Alexander Rochenko, el rayonismo de Mijail Lariónov y Natalya Goncharova, y el constructivismo de Vladimir Tatlin.  Este último alcanza también otras propuestas que son muy claras,  como el neoplasticismo de Piet Mondrian. Entre los españoles, no olvidará los ecos de un gran artista a menudo soslayado, Pablo Palazuelo, que Xaime junior definía “arquitecto como mi madre”.
Jaime Quesada Blanco. 2005

Felicitación a esta gran madre y esposa por este trabajo tan bello sobre sus dos grandes amores y dos grandes Artistas. ¡Felicitaciones amiga Chusa Blanco.

Mariví Otero

Bibliografía: Moreno Galván, José María. Quessada. Galería Grosvenor.  30 de Noviembre 1972. Madrid.
Villanueva, Darío. Presencias reales. Catálogo,  Jaime Qessada. Confluencias. Xaime Quesada Blanco. Casa de la Parra. Santiago de Compostela, Galicia, España.
Fundación Xaime  Quesada Blanco. Orense, Galicia. España.

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