Desde 2009, la sala 60 del Museo del Prado funciona como un espacio vivo para mostrar y estudiar los fondos del siglo XIX. En 2020 adopta la denominación -Almacén abierto- programa en el que se inscribe "Ricardo de Madrazo (1852-1917) dibujos y acuarelas".
Aquí
nos encontramos, visitando esta primera exposición dedicada a Ricardo de
Madrazo y Garrete, el miembro menos conocido de una de las familias más
influyentes en la cultura española del siglo XIX.
La
exposición reúne cuadernos de dibujo, acuarelas, dibujos, un autorretrato y
documentos personales que permiten recorrer una trayectoria desarrollada
durante casi medio siglo.
Expuestas
prácticamente en su totalidad por primera vez estas obras descubre las
distintas facetas de un artista cuya trayectoria quedó eclipsada por la
proyección internacional de su cuñado Mariano de Fortuny y Marsal y de su
hermano Raimundo de Madrazo, pero que desarrolló una producción propia,
especialmente en el ámbito del dibujo y la acuarela.
Los
viajes constituyeron una fuente esencial para el trabajo de Ricardo de Madrazo.
Las acuarelas realizadas durante sus estancias en Córdoba y Granada, algunas de
ellas en compañía de Fortuny, revelan el interés por la arquitectura islámica,
el paisaje y los efectos de luz.
El
viaje al norte de África de 1877 amplió su repertorio con asuntos orientales.
Los cuadernos conservan numerosos apuntes tomados en Tánger y Fez, algunos de
los cuales sirvieron posteriormente como punto de partida para otras
composiciones o fueron reproducidos en revistas ilustradas.
Toledo
y Venecia fueron también destinos frecuentes. Sus páginas recogen monumentos,
interiores, escenas cotidianas y encuentros con otros artistas, como el
representado en "El pintor Meissonier" en San Marcos de Venecia,
realizado durante el viaje de 1882.
Se
puede visitar hasta el 17 de enero 2027. Merece un paseo.
Documentación
y fotografía: Museo
Nacional del Prado Área de comunicación y Asuntos
Corporativos.
©
Mariví Otero 2026
Manuel Otero Rodríguez





