jueves, 23 de mayo de 2024

El grito de Ibarrola. Compromiso lucha y libertad

 

El grito de Ibarrola. Compromiso lucha y libertad

En la Galería José de la Mano, volvemos a encontrarnos con el maestro Ibarrola, bueno, con su obra. Cuando apenas se cumple un año del fallecimiento de Agustín Ibarrola (Bilbao, Vizcaya, 1930- Usánsolo, Vizcaya, 2023), se siguen descubriendo en su trabajo las huellas de un artista comprometido con su práctica artística y con hacer de esta una herramienta para el cambio y la transformación social.

Por fin, alcanzo: el expresionismo testimonial o documental o, dicho con otras palabras, el realismo social. Ibarrola, extremadamente apasionado de todas sus argumentaciones, no se limita a exponer: necesita pontificar -tender puentes, en su sentido literal con el interlocutor- y, sobre todo, necesita convencer. Esa actitud la paga al altísimo precio de su propia tranquilidad y seguridad.

El grito de Ibarrola. Compromiso lucha y libertad

Caminamos por la exposición “El grito de Ibarrola”, entre manifestaciones obreras, huelgas y asambleas acompañan en esta muestra a los trabajadores crucificados, aquellos obreros y luchadores por la libertad que puño en alto blanden llaves y herramientas de trabajo, frente a las armas y la violencia. Un cartel que no fue, una lucha que aún persiste.

El grito de Ibarrola. Compromiso lucha y libertad

Jesús Alcaide investigador y comisario de la exposición, describe el cartel: “Esto no es un cartel. Con un guiño al título de la famosa pintura de Magritte (Ceci n’est pas une pipe), comienzo a escribir un texto sobre la historia de algo que no fue. Un boceto, un ensayo, un proyecto. Una obra que cincuenta años cuelga hoy en las paredes de una galería como símbolo de un porvenir. El recuerdo de un tiempo en el que pintar era peligroso y el arte un grito de compromiso, lucha y libertad”.

El grito de Ibarrola. Compromiso lucha y libertad

En 1974, inmerso en la producción de aquellos Nuevos Guernicas que centraron parte de sus intereses artísticos a lo largo de esta década, Ibarrola recibe el encargo de realizar el diseño del cartel de la Feria del Toro de Pamplona, una propuesta que no llego a ser, pero cuya historia nos acerca a un artista combativo, comprometido y luchador.

El grito de Ibarrola. Compromiso lucha y libertad

La cabeza del toro de Guernica en la parte superior y en la parte inferior una masa humana que avanza unida, puños en alto y sin ningún rasgo identificativo. Esos son elementos que Ibarrola utilizaba sobre un fondo abstracto, llegando a una extrema síntesis formal de aquellos que Valeriano Bozal describió como “expresionismo épico social”. Sin olvidar esa franja de color rojo que divide ambos espacios, el color de la sangre derramada y el compromiso con una lucha, la obrera, a la que Ibarrola se entrega en todos los trabajos.

El grito de Ibarrola. Compromiso lucha y libertad

Los fondos abstractos del cartel dan paso a una serie de tramas geométricas opresivas, líneas paralelas que se introducen entre las manifestaciones y las Ikurriñas, los puños alzados y las pancartas. El dictador ha muerto, pero las estructuras de poder del antiguo régimen continúan y la pintura de Ibarrola nos recuerda que la libertad aún no se ha conseguido.

El grito de Ibarrola. Compromiso lucha y libertad

Una imagen que hoy vuelve para recordarnos que ningún tiempo pasado fue mejor. Y que esta puede ser la historia de un vacío, el de aquello que estaba a punto de ser y aún no ha sido.

El grito de Ibarrola. Compromiso lucha y libertad

© Mariví Otero 2024

Manuel Otero Rodríguez

Fuente: EL grito de Ibarrola. Compromiso lucha y libertad. Galería José de la Mano (Madrid). Documentación y fotografías: Prensa Alberto Manrique. Se puede visitar hasta el 24 de julio 2024.

Mariano Bertuchi. Un diario personal de luz y color: su pintura

 

MARIANO BERTUCHI. Un zoco. Óleo sobre cartón. 32,5 x 42 cm.

En la Galería Ansorena visitamos la exposición de óleos y acuarelas dedicada a Mariano Bertuchi (Granada,1884- Tetuán, 1955), el pasado mes de febrero se cumplió el 140 aniversario del nacimiento del artista. Una fecha significativa para hacerle un merecido homenaje a través de esta muestra, organizada por la familia en colaboración con la Galería Ansorena.  Comisariada por José Antonio Pleguezuelos Sánchez.

MARIANO BERTUCHI, La romería, Tetuán, 1941. Óleo sobre tabla. 65 x 80 cm.

Mariano Bertuchi estaba llamado al orientalismo. Nació en la ciudad de Granada, la que fue la capital del reino nazari, el último reino musulmán de la península Ibérica hasta que se produjo la rendición a los Reyes Católicos en 1492. Y fue a vivir y morir en Tetuán, al otro lado del mar. La obra que se presenta en esta exposición es un recorrido visual del costumbrismo y la vida cotidiana; un viaje al ensueño del Marruecos de la primera mitad del siglo XX.

Bertuchi, realiza su pintura durante el Protectorado español, alternando la crónica oficial y social donde desarrolla la obra de encargo, ya sean retratos o reconstrucciones históricas de hechos militares, con la intimidad del rostro anónimo.

MARIANO BERTUCHI. Cuidador de caballos, 1940. Óleo sobre tabla. 32,5 x 41 cm.

Lo define bien Pilar Capelástegui cuando dice: “Podemos calificarle de luminista, próximo a los valencianos y catalanes que encaran la problemática de la luz mediterránea”. De la influencia de su maestro Muñoz Degraín (1841-1924) tomará los fulgores del color, pero interpretados de una manera más contenida. Tendríamos que insistir en que el artista adquiere esta calidad cromática a pulso y en solitario, en un diálogo cerrado consigo mismo, pero sin olvidar quiénes fueron sus más cercanos precursores.

MARIANO BERTUCHI. El patio de la escuela, Tetuán. Óleo sobre lienzo. 90 x 79,5 cm.

Una forma de mirar la obra bertuchiana es una fuente inagotable de temas pictóricos que, a su vez, permiten numerosas y diversas miradas. Como si de cuadros abiertos se tratase, que nos permitirán entrar y salir de ellos, nos encontramos con escenas cotidianas y urbanas como los paisajes, los jardines, los zocos, los cafetines, los fondak, las calles, las murallas y las puertas, las ceremonias y las tradiciones.

MARIANO BERTUCHI. Calle del Túnel, Tetuán. Acuarela sobre papel. 31 x 20,5 cm.

El artista tiene que ser siempre un gran observador del pasado y de lo que le rodea. Allí encontrará las referencias para seguir adelante y podríamos concluir diciendo que el Oriente y, concretamente el norte de Marruecos siempre fue región de búsqueda para el europeo.

© Mariví Otero 2024

Manuel Otero Rodríguez

Fuente: Mariano Bertuchi, Galería Ansorena (Madrid). De 7 de mayo al 7 de junio 2024. Documentación y fotografías: Prensa galería.

AA.VV. Mariano Bertuchi. Pintor de Marruecos. Lunwerg Editores. Barcelona. ISBN: 84-7782-675-7. Depósito legal: B-7634-2000.

CHRISTIAN FRANZEN. En el Madrid de la Restauración

 

CHRISTIAN FRANZEN Y NISSEN . Dinamarca, 1864- Madrid, 1923 . La reina Victoria Eugenia haciendo ganchillo con las infantas  Beatriz y María Cristina, para el ropero de Caridad de Santa Victoria, h.1920 

Esta mañana hemos caminado por el Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, al encuentro de la exposición del fotógrafo Christian Franzen, a la vez que hemos disfrutado de la colección de arte contemporáneo Sección Nuevas Artes.

Ya en la sala de fotografía del Museo de la Academia que acoge un conjunto de doce obras de Christian Franzen que forman parte de los fondos de la Corporación. Se exponen otras imágenes y publicaciones procedentes de colecciones privadas.

En septiembre de 2023 se cumplió el primer centenario de la muerte de Christian Franzen (1864-1923) el más grande fotógrafo del Madrid de la Restauración.

CHRISTIAN FRANZEN Y NISSEN. Dinamarca, 1864- Madrid, 1923. Retrato de la reina madre María Cristina de Habsburgo y del rey Alfonso XIII, h. 1905 

Danés de origen, Franzen llegó a España en los años finales de la Restauración borbónica. Con apenas 26 años y con el oficio bien aprendido, en 1890 abandonó Dinamarca para residenciarse en Madrid. Cuatro años más tarde estableció su célebre Galería Fotográfica en la madrileña calle del Príncipe, en la que fue construyendo su prestigioso catálogo de retratos, en el que encontramos a los miembros de la realeza y, del rey abajo, todos los que eran algo en la alta sociedad madrileña de entonces. Fotógrafo de reyes y rey de los fotógrafos, como proclamaba su publicidad, no solo fue popular entre los miembros de la alta sociedad, sino entre los artistas y literatos, que apreciaban sinceramente su talento y la delicadeza de su registro. De su amistad con Emilia Pardo Bazán, José María Pereda, y sobre todo con Pérez Galdós y Joaquín Sorolla, han quedado centenares de retratos inolvidables, con los que el fotógrafo compuso la mejor Galería de Celebridades de su tiempo.

CHRISTIAN FRANZEN Y NISSEN . Dinamarca, 1864- Madrid, 1923. Infanta Eulalia de Borbón (1864-1958), hija menor de Isabel II, h. 1894

Doce espléndidas fotografías. Comisario de la muestra: Publio López Mondéjar. Académico. Sección de Nuevas Artes de la Imagen.

CHRISTIAN FRANZEN Y NISSEN . Dinamarca, 1864- Madrid, 1923. Alfonso XIII con el príncipe Boris de Rusia, h. 1905

© Mariví Otero 2024

Manuel Otero Rodríguez

SHILPA GUPTA. Yo también vivo bajo tu cielo

 

Shilpa Gupta. Stars on Flags of the World, 2012-23

En el Centro Botín (Santander, en la bahía, bella ubicación) visitamos virtualmente la exposición "Yo también vivo bajo tu cielo" de la artista Shilpa Gupta (Mumbai, 1976), en la que la voz y la poesía llenan el espacio expositivo reivindicando la existencia de personas que han sido silenciadas, aisladas o relegadas a los márgenes. Tal y como encarna la instalación en luces led con la frase que da título a la exposición, escrita en inglés. español y urdu, esta muestra es una clara afirmación de la presencia.

Yo también vivo bajo tu cielo: Shilpa Gupta. Visita de sala
Fotografía: Belén de Benito

Listening Air (El aire escucha), producida por la Fundación Botín y obra central de esta exposición, es un espacio de escucha compartida que emite las voces de varias comunidades históricamente oprimidas. Hace audibles palabras que han resonado en paisajes distantes y diversos, conectando arrozales, bosques, calles y universidades de distintas partes del mundo.

Shilpa Gupta. Untitled (Spoken Poem in a Bottle) 2021-2023

La obra incluye ocho canciones, entre ellas Bella Ciao, cantada por las trabajadoras de los arrozales del valle del Po, en Italia, en la década de 1940, y que ha viajado hasta las protestas de los agricultores en Nueva Delhi en 2020 o No nos moverán, cuyo origen es un canto espiritual de las personas africanas esclavizadas del sur de Estados Unidos, un grito de liberación que traspasó décadas y cruzó el Atlántico resonando en las protestas de estudiante de 1968 en España para después erigirse en uno de los primeros cánticos en respuesta al golpe de Estado de 1973 en Chile.

Yo también vivo bajo tu cielo: Shilpa Gupta. Visita de sala

A lo largo de los últimos diez años, Shilpa ha llevado a cabo un ambicioso trabajo de investigación transhistórico y transcultural sobre poesía y represión, que en esta exposición se manifiesta en una selección de dibujos que esbozan cuerpos ausentes de poetas encarcelados, así como en varias esculturas que hablan de experiencias de confinamiento corporal y de la persistencia del amor en el aislamiento.

Shilpa Gupta. A0 – A5, 2014

Así, una colección de obras sobre textil, madera, cera, junto con dispositivos participativos y analógicos, hablan de las limitaciones de movimiento y libertad debidas a fronteras psicológicas, ideológicas o físicas.

Comisariada por Bárbara Rodríguez Muñoz, directora de Exposiciones y de la Colección del Centro Botín. Se puede visitar hasta el 8 de septiembre 2024. Documentación y fotografías recibidas de la Fundación Botín.

Yo también vivo bajo tu cielo: Shilpa Gupta. Visita de sala
Fotografía: Belén de Benito

© Mariví Otero 2024

 Manuel Otero Rodríguez

EVA LOOTZ. Si aún quieres ver algo...

 

EVA LOOTZ. Si aún quieres ver algo...

Esta tarde visitamos en la Sala Alcalá 31 (Madrid), la gran muestra de la artista Eva Lootz. "Si aún quieres ver algo...", que profundiza en sus reflexiones en torno a la resonancia, la luz y los límites de nuestra percepción.

Entramos en la muestra, es una gran instalación en la que se puede ver cómo ciertos minerales y sustancias entran en resonancia con la luz ultravioleta. Propone un ensayo sobre el fenómeno de la resonancia y, a la vez, sobre la desaparición del mundo tal y como lo conocíamos.

EVA LOOTZ. Si aún quieres ver algo...

En la primera planta, la muestra reúne una serie de cerca de mil dibujos que hacen visible el pensamiento de la artista. Y también informan y sustentan la instalación de la planta baja como una especie de red filosófica en la que se aúnan sociología, antropología y filosofía y así transcender la brecha que separa cultura y naturaleza.

EVA LOOTZ. Si aún quieres ver algo...

El proyecto se refiere a un momento en el que se vuelve necesario repasar la materia y nuestra relación con ella, cuestionando los dualismos propios de la modernidad occidental.

Comisariada por Claudia Rodríguez-Ponga Linares.

Eva Lootz, siempre sorprende. Se puede visitar hasta el 21 de julio 2024.

EVA LOOTZ. Si aún quieres ver algo...

Documentación y fotos: Sala Alcalá, 31.

© Mariví Otero 2024

Manuel Otero.

ÓSCAR DOMÍNGUEZ. Dos que se cruzan

 

Óscar Domínguez. Dos que se cruzan.

En TEA Tenerife Espacio de Artes, se ha inaugurado la exposición "Óscar Domínguez. Dos que se cruzan". Esta nueva muestra dedicada al pintor surrealista está comisariada por Isidro Hernández.

Óscar Domínguez. Dos que se cruzan.

"Dos que se cruzan", escribe el comisario y gran conocedor de la obra de Óscar Domínguez: [...] En su Diccionario de las vanguardias en España, el crítico Juan Manuel Bonet subraya que, junto a Joan Miró y Salvador Dalí, el pintor Óscar Domínguez (Tenerife, 1906- París, 1957) forma parte de la tríada de nombres que España aporta al movimiento surrealista internacional. Una definición así traza una cartografía que no escatima la relevancia del legado del pintor canario en el contexto del arte de la primera mitad del siglo XX.

Óscar Domínguez. Dos que se cruzan.

Óscar Domínguez es, a nuestros ojos de hoy, el pintor visceral e imprevisible, obsesivo y visionario, el inventor de la decalcomanía, el magnífico constructor de objetos surrealistas y el artífice de inquietantes realidades oníricas que sacuden -Agustín Espinosa- "los raíles de un tren en llamas". Su mundo poético se nutre, pues, de una ontología propia, directa y vivencial, ligada a su juventud en el norte de la isla de Tenerife, donde gesta una concepción irracional y sobreabundante del color y de los enigmáticos procesos de la metamorfosis que van a acompañar a su obra a lo largo de toda su trayectoria vital [...]

Óscar Domínguez. Dos que se cruzan.

Documentación recibida de TEA Tenerife Espacio de las Artes. Se puede visitar hasta el 24 de noviembre de 2024.

© Mariví Otero 2024

Manuel Otero Rodríguez

jueves, 9 de mayo de 2024

“El pequeño museo más bello del mundo”

 

Fotografía del grupo de artistas y amigos asistente a la apertura del Museo de Arte Abstracto Español, Cuenca. De izquierda a derecha y de abajo arriba: José María Yturralde, Jordi Teixidor, Salvador Victoria, Eusebio Sempere, Fernando Zóbel y Jaime Burguillos (primera fila); Gustavo Torner, Lucio Muñoz, Julio López Hernández, Carmen Laffón, Rinaldo Paluzzi, Amalia Avia, Juana Mordó y José Guerrero (segunda fila); José Abad, Nicolás Mateo Sahuquillo, Manolo Millares, Gerardo Rueda y Martín Chirino (tercera fila); una mujer sin identificar, Juan Manuel Ruiz de la Prada, una mujer sin identificar, Roxane W. Pollock (esposa de José Guerrero), Elvireta Escobio (esposa de Manolo Millares), Margarita Argenta (esposa de Martín Chirino), Alberto Portera y Manuel Rivera (última fila). 
Archivo Fernando Zóbel, Biblioteca y Centro de Apoyo a la Investigación, Fundación Juan March, Madrid. Foto: Fernando Nuño
 © Fernando Nuño

La Fundación Juan March celebra el centenario del nacimiento de Fernando Zóbel (Manila, 1924- Roma, 1984), con la exposición “El pequeño museo más bello del mundo”. Exposición sobre la creación del Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca, creado por Fernando Zóbel en 1966. Situado en las Casas Colgadas de Cuenca, fue el primer museo de arte contemporáneo de España, creado con total independencia al margen de la política cultural oficial del régimen franquista.  

Alfred H. Barr Jr., fundador y primer director del MoMA de Nueva York, lo describió al visitarlo en 1967 “el pequeño museo más bello del mundo”, cita que da nombre a esta exposición.

Fotografía publicada en el artículo «Museums: A New View on the Cliff», en
Time, vol. 88, n.º 5, julio de 1966.
Foto: Eric Schaal / Cortesía Eric Schaal Estate
© Eric Schaal/ Weidle Verlag

Caminamos por la muestra, entre obras de algunos de los principales exponentes de la Abstracción española entre los años 50 y 80 como Eduardo Chillida, Antoni Tàpies, Jorge Oteiza, Palazuelo, Antonio Saura, José Guerrero, Fernando Zóbel, Gustavo Torner, Eusebio Sempere, Salvador Victoria, Elena Asins, Eva Lootz, Soledad Sevilla o Moguel Ángel Campano. Todas las obras fueron coleccionadas por Fernando Zóbel.

Antonio Saura (1930-1998). Brigitte Bardot, 1959. Óleo sobre lienzo. 250 × 200 cm.
Colección Fundación Juan March, Museo de Arte Abstracto Español, Cuenca
       © Succession Antonio Saura /www.antoniosaura.org/ VEGAP, Madrid, 2024
Foto: Santiago Torralba

Además de una amplia selección de pintura, escultura, dibujo, gráfica y libros de artistas de la colección de Fernando Zóbel, la exposición cuenta con material fotográfico y documental sobre la historia del Museo de Arte Abstracto Español.

Eduardo Chillida (1924-2002). Abesti gogorra IV [Canto rudo IV], 1959-1964 . Madera de chopo ensamblada. 98 × 135 × 119 cm.
Colección Fundación Juan March,  Museo de Arte Abstracto Español, Cuenca
     © Zabalaga Leku, VEGAP, Madrid, 2024
Foto: Santiago Torralba

Un museo de artistas

“El pequeño museo más bello del mundo” nos recuerda un momento complejo y fascinante de la historia cultural de nuestro país: La creación del Museo de Arte Abstracto Español en las Casas Colgadas del siglo XV en Cuenca.

La fe pionera de Fernando Zóbel en los artistas abstractos se materializó en un espacio insólito, que pronto tuvo un enorme eco nacional e internacional. El joven museo, nacido de la iniciativa personal de un artista, creó un espacio de libertad independiente del régimen político.

Fernando Zóbel (1924–1984). El río IV, 1976. Óleo sobre lienzo. 190 × 240 cm.
Colección Fundación Juan March, Museo de Arte Abstracto Español, Cuenca
© Fernando Zóbel / Cortesía herederos del artista                
Foto: Santiago Torralba

El proyecto de Zóbel reafirmó a toda una generación de pintores y escultores, preparó a las siguientes y produjo todo un público nuevo. España no contaría con museos de arte contemporáneo hasta después de su transición democrática, más de veinte años después de aquella aventura única y original.

Antoni Tàpies (1923–2012). Marró i ocre [Marrón y ocre], 1959. Polvo de mármol y pigmentos aglutinados con pva sobre lienzo. 170 x 195 cm.
Colección Fundación Juan March, Museo de Arte Abstracto Español, Cuenca
© Comissió Tàpies, VEGAP, Madrid, 2024
Foto: Santiago Torralba 

Durante las décadas de los años 50 y 60, Eduardo Chillida, Jorge Oteiza, Manolo Millares o Antonio Tàpies cosechan elogios en las Bienales de Sao Paulo (1957) o Venecia (1958). Esos éxitos y los esfuerzos de la diplomacia cultural del régimen culminaron en exposiciones sobre arte español celebradas en Londres (en la Tate Gallery) y en Nueva York (en el MoMA y el Guggenheim Museum).

Eusebio Sempere (1923-1985). Latido, 1966 . Varillas de hierro soldadas y pintadas. 148 × 149 × 3 cm.
Colección Fundación Juan March,  Museo de Arte Abstracto Español, Cuenca
 © Eusebio Sempere, VEGAP, Madrid, 2024
Foto: Juan de Sande

Ante el aislamiento cultural de la España franquista y la ausencia de infraestructuras para el arte contemporáneo, Fernando Zóbel comenzó a coleccionar la obra de los artistas abstractos de su generación. Así, acabó creando “un museo de artistas en un país de artistas sin museos”, como señala Fontán del Junco en el catálogo que acompaña la muestra.

Fernando Zóbel en el estudio de Gustavo Torner en Cuenca, 1967   
Foto: Jaume Blassi
© Jaume Blassi

En una visita a Cuenca, ciudad natal del pintor Gustavo Torner, Zóbel conoció las Casas colgadas, vacías y aún sin destino claro. Logró que el Ayuntamiento de la ciudad se las cediera a cambio de un alquiler simbólico, para crear en ellas un museo con su colección.

Las Casas Colgadas, 1967.
Foto: Jaume Blassi
© Jaume Blassi

En 1966, el museo se inauguró con una museografía austera e innovadora. Algunos elementos arquitectónicos originales se conservaron, como todavía hoy se conservan: artesonados, las yeserías y las pinturas murales góticas, que cohabitan con la abstracción gestual y geométrica del siglo XX.

Mi primera visita al “El pequeño museo más bello del mundo”, fue en el año 1973, tengo ese primer catálogo publicado el 30 de junio de 1966, edición bilingüe.

En la introducción escribe Fernando Zóbel, como director: (…) Esta colección, aunque modesta en comparación a la de cualquier museo con historia, sobrepasa con mucho las posibilidades de exhibición en las Casas Colgadas de Cuenca. Por eso, desde el primer momento, hemos preferido enseñar pocas cosas y enseñarlas bien, rodeando a cada una de la iluminación adecuada y del espacio necesario para que pueda ser vista y disfrutada sin distracción. La fórmula del museo será, pues, la de rotación lenta de obra (…). Ya había comenzado mis años de formación y trabajo. Lo visite con frecuencia, tenía coche, con amigos que alquilaron casas en Cuenca, siempre había un lugar para visitarlo en fin de semana. Qué grandes recuerdos.

José Guerrero (1914-1991). Rojo sombrío, 1964. Óleo sobre lienzo, 126 × 114 cm.
Colección Fundación Juan March, Museo de Arte Abstracto Español, Cuenca
   © José Guerrero, VEGAP, Madrid, 2024
Foto: Santiago Torralba

El Equipo curatorial de esta exposición está formado por los comisarios Manuel Fontán del Junco, director de Museos y Exposiciones de la Fundación, Celina Quintas, responsable del Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca y la historiadora del arte norteamericana Anna Wieck.

En 1981, Fernando Zóbel -cuyo centenario de su nacimiento se celebra este año- donó el museo, su colección de arte, su biblioteca y sus archivos a la Fundación Juan March. Desde entonces la Fundación es la titular del Museo de Arte Abstracto Español, de su colección y de sus programas de actividades.


Entrada al Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca, 1967
Foto: Jaume Blassi  
© Jaume Blassi

© Mariví Otero 2024

Manuel Otero Rodríguez

Fuente: “El pequeño museo más bello del mundo”. Fundación Juan March. Del 26 de abril al 30 de junio 2024. Documentación y fotografías: Ana Ramírez García-Mina/ Comunicación y Experiencia/ Fundación Juan March.

FIDEL SCLAVO: OBRA RECIENTE

 

Fidel Sclavo, Sin título, técnica mixta sobre tela, 100 x 70 cm, 2020

De la Galería Jorge Mara / La Rucha. Buenos Aires (Argentina) recibo documentación de la exposición del artista: FIDEL SCLAVO: Obra reciente.

El recorrido lo hacemos a través del texto, de Matías Serra Bradford: "La forma -parece susurrar Fidel Sclavo- se aprende, alternada y sucesivamente. Es un pliego de condiciones. Es el cuento de la forma, ilustrado, pero libre de texto. Ofrece, entre otras cosas, un tema: el poder de la forma simple, su honestidad. Sclavo, por caso, recurre a un rectángulo para exponer un negro, para delatarlo, para delatarlo. O propone un negro a la vez escoltado y desafiado por blancos y grises. O bien debajo de uno de los cuadros de mayor superficie oscura. deja presentir algo no borrado sino cubierto, desaprobado por su autor a medias. La mano de un pintor se aprecia en la grata irregularidad de un color.

Fidel Sclavo, acrílico sobre tela, 150 x 102 cm, 2021

Circulos blancos, deliberada y delicadamente imperfectos sobre un amarillo que irrumpe (es su función en la paleta). Sclavo no desconoce que, bien llevado, el amarillo lo puede todo. Mientras tanto, el riesgo simula no serlo.

Fidel Sclavo, collage y tinta sobre papel, 46 x 65 cm, 2016

A nadie sorprenderá, entonces que Fidel Sclavo sea un dibujante tímido. Y los tímidos suelen ser formales; y los colores explotan su retraimiento. Estos cuadros tienen un claro sentido de la tenuidad, pero no son evanescentes. (lo tenue puede engañar-por lo escaso por lo sutil- así como lo profuso puede hacerlo por el motivo contario. Veremos -estas no son descripciones; son promesas- una carta de renglones bellamente dispares, dirigida a una Sarah que se puede supones es la pintora Sarah Grilo (gran artista, que conocí en los setenta en Madrid). Pero la carta de un tímido, lógicamente, no se firma. En otra pieza repite el nombre de Sarah en autógrafos propios, por así decirlo, es un degradé que viaja de lo casi invisible hasta un grafito prácticamente convencido. Otra declaración. Un breve mantra caligráfico. No muy lejos, una aproximación a lo rosáceo vuelve a procurar un cuadro que está y no está".

Fidel Sclavo, acrílico sobre tela, 100 x 100 cm, 2011

La muestra se inauguró el pasado 18 de abril y se puede visitar hasta el 31 de mayo 2024.

© Mariví Otero 2024

Manuel Otero Rodríguez

Las verbenas desiertas. Apariciones y desapariciones en el arte contemporáneo

 

Las Verbenas Desiertas_Clara Montoya_TU_2021

En el Centro Cultural Condeduque visitamos en la Sala de las Bóvedas la exposición colectiva, comisariada por Manuela Pedrón Nicolau y Jaime González Cela, "Las verbenas desiertas. Apariciones y desapariciones en el arte contemporáneo", que amplía la visión de lo fantasmagórico a través de sus piezas, que dan forma a diferentes presencias de nuestro entorno a través de sus piezas que dan forma a diferentes presencias de nuestro entorno a través de la luz, el sonido y la materia.

Los artistas: Ana Laura Aláez, Paco Chanivet, Pere Llobera, Carlos Monleón, Clara Montoya, Clara Moreno Cela, Elsa Paricio, Fernando Sánchez Castillo y los dibujos del arquitecto, ya desaparecido, Luis Moya.

Las Verbenas Desiertas_Ana Laura Alaez_Acaricia y golpea (una de nosotras)2023

Algunas de estas manifestaciones espectrales proceden de episodios olvidados de la historia reciente, otras son proyecciones de un futuro no cumplido. Hay duelos y tentativas de diálogo con los espíritus de las formas de vida no humanas. Llegan así los ecos de siglos atrás guardados en las piedras e incluso imágenes de otras dimensiones.

Al descender las escaleras de la Sala de Bóvedas comienza el recorrido de la exposición. Una muestra muy especial.

Las Verbenas Desiertas_Carlos Monleon_La inevitabilidad de la boca, 2019-2024 (1)

Se puede visitar hasta el 21 de julio de 2024.

Documentación y fotografías: Prensa Condeduque.

© Mariví Otero 2024

Manuel Otero Rodríguez