jueves, 6 de junio de 2024

JAMES LEE BYARS. Perfecta es la pregunta

Caminamos por el Parque del Retiro hacia el Palacio de Velázquez, para encontrarnos con las obras del artista estadounidense James Lee Byars (Detroit, 1932- El Cairo, 1997), uno de los artistas conceptuales y performativos más llamativos de la segunda mitad del siglo XX. Exposición que tras su paso por el Pirelli HangarBicocca de Milán la podemos disfrutar en Madrid acogida por el Museo Nacional Reina Sofía comisariada por Vicente Todolí.

La muestra está formada por una selección de diecisiete obras, se completa con algunas piezas anteriores como Self-Portrait (ca. 1959), que permiten apreciar el uso del humor por parte del autor, además de con un espacio en el que encontramos una extensa documentación y audiovisuales sobre sus acciones, material documental expuesto, se incluyen números libros y correspondencia, que para Byars conformaban una extensión de su práctica artística.

 En este sentido, la muestra recuerda la desaparecida instalación La esfera de oro que el artista presentó en Granada en 1992, y para cuya inauguración organizó una acción en colaboración con el artista y poeta Miguel Benlloch (Granada, 1954-Sevilla, 2018). Benlloch desarrolló, a partir del devenir posterior de la obra, su instalación O donde habite el olvido (2000), también presente en la exposición. Se tiene en cuenta el planteamiento metodológico del artista a la hora de abordar el montaje de sus propias exposiciones. En particular se ha considerado la marcada simetría del Palacio de Velázquez, que pone de relieve la monumentalidad y la simplicidad geométrica de las piezas. Hay trabajos de gran formato realizados en materiales como mármoles, seda, pan de oro y cristal, que combinan con geometrías mínimas, como prismas, esferas o cilindros, para proponer juegos de referencias entre formas y contenido.

Considerado como uno de los artistas más inclasificables del siglo pasado. Su obra abarcó la escultura, la instalación la performance, el dibujo, la palabra o el montaje de sus propias exposiciones, que el artista concebía como instalación en sí mismas.

Una de las características que influenciaría en el trabajo y la trayectoria de James Lee Byars fue su contacto con otras culturas. Entre 1958 y 1967 vivió durante largos periodos en Japón, quedando notablemente influenciado por esa cultura. En la década de los setenta realizó numerosas estancias en Europa, especialmente en Alemania, Bélgica y Suiza. Posteriormente en Alemania, Bélgica y Suiza. Posteriormente, residió y trabajó en Italia, en la ciudad de Venecia, donde estuvo establecido casi toda la década de los años ochenta.

Esta convivencia con otras culturas estuvo reflejada en su obra, en la que combinó un profundo conocimiento del arte y la filosofía occidentales con motivos con conceptos y símbolos de la cultura oriental, como elementos del teatro noh y el budismo zen.

Byars buscó a menudo la implicación del público a través de acciones temporales o intervenciones a gran escala en las que planteaba diferentes preguntas de manera directa o indirecta. Desde su muerte, este aspecto suscita interrogantes sobre las conexiones tanto visuales como simbólicas que se establecían de forma clave entre una obra y la presencia del artista, conocido por sus gestos, rituales e indumentaria.

La primera retrospectiva del artista en nuestro país tuvo lugar en 1994 en el IVAM de Valencia y estuvo comisariada por Kevin Power y programada por Vicente Todolí, comisario de su última exposición en vida en la Fundación Serralves de Oporto en 1997.

James Lee Byars. Perfecta es la pregunta se centra en los principales temas tratados en toda la obra Byars, como la búsqueda de la perfección, el cuestionamiento plural como material artístico, la duda como planteamiento existencial o la finitud del ser humano. Es una invitación a reflexionar sobre el potencial del arte para desencadenar experiencias estéticas especialmente atentas a las entidades físicas y espirituales.

© Mariví Otero 2024

Manuel Otero Rodríguez

Fuente: James Lee Byars. Perfecta es la pregunta. Palacio de Velázquez (Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía) Madrid. Del 10 de mayo al 1 de septiembre 2024. Documentación y fotografías: departamento de Prensa del Museo.

GONZALO JUANES. Una incierta luz

Descenso del Sella. Ribadesella, agosto, 1965 (c) Gonzalo Juanes

En la Sala Canal de Isabel II (Santa Engracia, 125) visitamos "Una incierta luz", exposición en torno a la figura de Gonzalo Juanes (Gijón, 1923-2014), fotógrafo gijonés cuya obra, pionera en el uso del color en la fotografía documental permaneció en gran parte oculta y sólo tardíamente reconocida.

Descenso del Sella. Ribadesella, agosto, 1965 (c) Gonzalo Juanes (3)

Participó en el imprescindible grupo AFAL (Asociación Fotográfica Almeriense) como amigo, colaborador y teórico de los postulados que renovaron el lenguaje de la fotografía documental en nuestro país durante el pasado siglo. su inteligencia, sensatez y sensibilidad le concedieron en el grupo un cierto hálito de fotógrafo y erudito colega. Defendió la fotografía como fruto de una actividad intelectual y sostuvo la inexcusable impronta de la mirada subjetiva del autor sobre la mera reproducción óptica de la realidad.

El muelle. Gijón, octubre, 1965 (c) Gonzalo Juanes

Entabló excelentes relaciones con autores como Oriol Maspons, Gabriel Cualladó o Carlos Pérez Siquier, y siempre con el más cercano, su paisano y eterno amigo Joaquín Rubio Camín, así como ejerció de escritor, crítico y analista de obras publicadas por otros grandes fotógrafos de la época, de Cartier Bresson a William Klein.

Calle Serrano. Madrid, noviembre, 1965 (c) Gonzalo Juanes

En palabras del comisario de "Una incierta luz", Chema Conesa, "como amante de todas las disciplinas artísticas clásicas y modernas, Juanes nunca sobrevaloró la fotografía, ni se consideró artista, solo un feliz practicante de un lenguaje expresivo en tono menor".

Solo la insistencia de miembros del grupo consiguió la publicación de alguna de sus fotos. Su obra fue reconocida sólo tardíamente por medio de una exposición en su Gijón natal a los ochenta años.

Romería. Castiello de Bernueces. Gijón, julio, 1966 (c) Gonzalo Juanes

La exposición está estructurada en cuatro plantas, "Una incierta luz" es un recorrido atemporal por la vida del fotógrafo asturiano, llevó su Leica siempre colgada y aprovechó cualquier situación para obtener respuestas a sus inquietudes en forma de imágenes.

Gijón, marzo, 1967 (c) Gonzalo Juanes

Comisariada por Chema Conesa e integrada en la Sección Oficial de PHotoESPAÑA 2024. La muestra se puede visitar hasta el 21 de julio 2024.

Documentación y fotografías Cultura Comunidad de Madrid

© Mariví Otero 2024

Manuel Otero Rodríguez

CHO SUNG-HEE. Jardín suspendido

 

Opera Gallery_Cho Sung-Hee, Black with Green Blossom white stars, 2019

Opera Gallery de París, ha inaugurado la primera exposición individual en su espacio parisino: "Jardín Suspendido" de la artista visual CHO SUNG-HEE (Joan-ju, Corea del Sur, 1949).

Opera Gallery_Cho Sung-Hee, Green Garden, 2023

El trabajo de Cho Sung-Hee celebra la belleza de la naturaleza y explora el tema del jardín como una representación metafórica de pensamientos y recuerdos.

Opera Gallery_Cho Sung Hee, Blossom With Stars In The Rhythm A, 2024

Inspirándose en la estética tradicional coreana y entorno vegetal, la artista crea meticulosos collages a partir de miles de pequeños círculos cortados a mano en papel, hanji, elaborado con corteza de morera. Estos pétalos impregnados de pigmentos al óleo se superponen y fusionan delicadamente para formar composiciones imbuidas en una sutil poesía. Este proceso metódico y meditativo refleja los valores transmitidos a Chao Sung-Hee por su padre, así como sus primeros recuerdos del tiempo que pasó en el jardín familiar.

Opera Gallery_Cho Sung Hee, When Spring Comes, 20241

"Jardín Suspendido" invita al espectador no sólo a ser transportado a la infancia de Cho Sung-Hee sino también a sumergirse en una conversación entre su pasado y su presente. El motivo del jardín se utiliza en su práctica para proporcionar un marco de representación metafórica de pensamientos y recuerdos recopilados. La artista afirma: "Tengo un jardín suspendido en mi mente que contiene el paraíso de la infancia perdida y los recuerdos de pureza, consuelo, ternura, felicidad y alegría". Los innumerable circulos de papel en sus obras de arte reflejan sus pensamientos.

Opera Gallery_Cho Sung-Hee, Pink Blossom With Gold Stars, 2020

Documentación y fotografías de la Gallery. Se puede visitar hasta el 26 de junio de 2024.

© Mariví Otero 2024

Manuel Otero Rodríguez

ELLIOT ERWITT. La comedia humana

 

Hemos visitado la Fundación Canal (Canal de Isabel II, C/ Mateo Inurria, 2) seguimos tras los grandes fotógrafos, aquí encontramos una gran exposición Elliott Erwitt. La comedia humana, una exploración fotográfica de la cotidianidad, donde humanos y animales se encuentran como en un gran teatro donde surgen pequeñas historias de vida, de la mano de uno de los mejores fotógrafos del siglo XX, Elliott Erwitt (París, 1928- Manhattan, 2023). Con su forma característica de mirar la realidad, nos ofrece un relato cargado de humos y fina ironía, al tiempo que profundiza en las sutilezas de esa comedía humana que busca reflejar.

Erwitt nos muestra la comicidad que encierra la humanidad. Interpretarla requiere una mirada conjunta entre la vista, la mente y el corazón. Cada imagen nos conecta con nuestra humanidad compartida, dibuja los vínculos que nos unen. Las ocurrencias visuales que inundan sus fotografías despiertan una sonrisa cómplice en el espectador, haciéndole participe del espectáculo de la comedia humana.

Un total de 133 obras se agrupan en tres secciones, cuyos protagonistas fueron una fuente de inspiración para el fotógrafo. Las personas, que llenan sus escenas de momentos anecdóticos que Erwitt, con su objetivo, convierte en extraordinarios; los animales y su relación con los humanos, así como sus icónicas fotografías de sus amados perros; y las formas, una serie de yuxtaposiciones con objetos que se combinan para crear realidades abstractas, y que componen el escenario donde se lleva a cabo esta comedia.

Shreveport, Luisiana, EE.UU., 1962. © Elliott Erwitt Magnum Photos

¿Qué características debe tener una gran fotografía? parece que no haya respuesta a esta pregunta. Sin embargo, una cosa es cierta: detrás de cada fotografía, siempre hay una gran historia esperando ser contada.

Para Elliot Erwitt, la fotografía "cuando es buena, es bastante interesante, y cuando es muy buena, es irracional e incluso mágica... nada que ver con la voluntad o el deseo consciente del fotógrafo. Cuando surge la fotografía, lo hace fácilmente. como un regalo que no debe ser cuestionado ni analizado"

Saint Tropez, Francia, 1979 © Elliott Erwitt Magnum Photos

La historia que narra su obra es sugerente y fascinante, es la historia de la vida misma. La fotografía de Erwitt no sólo satisface, sino que materializa la ironía y la complejidad de la condición humana.

Coproducida por Magnum y la Fundación Canal y comisariada por Andrea Holzherr, directora global de exposiciones de Magnum Photos.  Forma parte de la sección oficial del circuito de exposiciones de PhotoESPAÑA2024.

Documentación y fotografías: Prensa Fundación Canal.  Se puede visitar hasta el 18 de agosto 2024.

© Mariví Otero 2024

Manuel Otero Rodríguez

ERWIN OLAFF. Narrativas de emancipación, deseo e intimidad

 

Erwin Olaf, The Kite, de la serie Palm Springs, 2018, © ERWIN OLAF, COURTESY STUDIO ERWIN OLAF / GALERIE RON MANDOS – AMSTERDAM, THE NETHERLANDS

Caminamos por la sala de exposiciones del Fernán Gómez Centro Cultural de la Villa - FG.CCV, la exposición "Narrativas de emancipación, deseo e intimidad". Comisariada por Paco Barragán, constituye una gran muestra panorámica del trabajo de ERWIN OLAF (Hilversum, 1959- Ámsterdam, 2023) uno de los renovadores de la estética narrativa de la fotografía escenificada.

Erwin Olaf, Masonic Lodge, Dahlem, de la serie Berlín, 2012 © ERWIN OLAF, COURTESY STUDIO ERWIN OLAF / GALERIE RON MANDOS – AMSTERDAM, THE NETHERLANDS

Con fotografías, vídeos y video-instalaciones desde los años 80 hasta la década de 2020, la exposición se presenta como un gran homenaje a la personalidad y la carrera artística de Erwin Olaf y se articula que giran en torno a tres temas clave de su práctica artística: la emancipación (cuerpo político), el deseo (cuerpo sensual y la intimidad (cuerpo efectivo).

Erwin Olaf, Du Mansion, The Parting de la serie Shanghai, 2017 © ERWIN OLAF, COURTESY STUDIO ERWIN OLAF / GALERIE RON MANDOS – AMSTERDAM, THE NETHERLANDS

La primera parte reúne un grupo de series y obras clave que giran en torno al activismo social, político y ecológico de Olaf. Los trabajos de la segunda sección abordan el deseo sensual o sexual explícito y representan la celebración del cuerpo humano. En la tercera parte su obra se vuelve más íntima e introspectiva, abordando conceptos como el aislamiento, la falta de comunicación, la tristeza o la decepción.

Erwin Olaf, 9:50 am  de la serie April Fool 2020, 2020 © ERWIN OLAF, COURTESY STUDIO ERWIN OLAF / GALERIE RON MANDOS – AMSTERDAM, THE NETHERLANDS

La muestra se completa con una treintena de autorretratos que reflejan no solo las frustraciones, los deseos y los interrogantes vitales de Erwin, sino también los distintos medios y técnicas utilizadas en su práctica artística multidisciplinar.

Erwin Olaf, American Dream, Self-Portrait with Alex 1, de la serie Palm Springs, 2018 © ERWIN OLAF, COURTESY STUDIO ERWIN OLAF / GALERIE RON MANDOS – AMSTERDAM, THE NETHERLANDS

Olaf obtuvo numerosos premios y colaboró con prestigiosas instituciones, desde Vogue y Louis Vuitton hasta el Stedelijk Museum de Ámsterdam.

Erwin Olaf, Separation 1, de la serie Separation, 2003 © ERWIN OLAF, COURTESY STUDIO ERWIN OLAF / GALERIE RON MANDOS – AMSTERDAM, THE NETHERLANDS

La muestra está incluida en la Sección Oficial de PHotoESPAÑA 2024. Documentación y fotografías: Prensa La Fábrica.

Se puede visitar hasta el 14 de julio 2024.

© Mariví Otero 2024

Manuel Otero Rodríguez

jueves, 23 de mayo de 2024

El grito de Ibarrola. Compromiso lucha y libertad

 

El grito de Ibarrola. Compromiso lucha y libertad

En la Galería José de la Mano, volvemos a encontrarnos con el maestro Ibarrola, bueno, con su obra. Cuando apenas se cumple un año del fallecimiento de Agustín Ibarrola (Bilbao, Vizcaya, 1930- Usánsolo, Vizcaya, 2023), se siguen descubriendo en su trabajo las huellas de un artista comprometido con su práctica artística y con hacer de esta una herramienta para el cambio y la transformación social.

Por fin, alcanzo: el expresionismo testimonial o documental o, dicho con otras palabras, el realismo social. Ibarrola, extremadamente apasionado de todas sus argumentaciones, no se limita a exponer: necesita pontificar -tender puentes, en su sentido literal con el interlocutor- y, sobre todo, necesita convencer. Esa actitud la paga al altísimo precio de su propia tranquilidad y seguridad.

El grito de Ibarrola. Compromiso lucha y libertad

Caminamos por la exposición “El grito de Ibarrola”, entre manifestaciones obreras, huelgas y asambleas acompañan en esta muestra a los trabajadores crucificados, aquellos obreros y luchadores por la libertad que puño en alto blanden llaves y herramientas de trabajo, frente a las armas y la violencia. Un cartel que no fue, una lucha que aún persiste.

El grito de Ibarrola. Compromiso lucha y libertad

Jesús Alcaide investigador y comisario de la exposición, describe el cartel: “Esto no es un cartel. Con un guiño al título de la famosa pintura de Magritte (Ceci n’est pas une pipe), comienzo a escribir un texto sobre la historia de algo que no fue. Un boceto, un ensayo, un proyecto. Una obra que cincuenta años cuelga hoy en las paredes de una galería como símbolo de un porvenir. El recuerdo de un tiempo en el que pintar era peligroso y el arte un grito de compromiso, lucha y libertad”.

El grito de Ibarrola. Compromiso lucha y libertad

En 1974, inmerso en la producción de aquellos Nuevos Guernicas que centraron parte de sus intereses artísticos a lo largo de esta década, Ibarrola recibe el encargo de realizar el diseño del cartel de la Feria del Toro de Pamplona, una propuesta que no llego a ser, pero cuya historia nos acerca a un artista combativo, comprometido y luchador.

El grito de Ibarrola. Compromiso lucha y libertad

La cabeza del toro de Guernica en la parte superior y en la parte inferior una masa humana que avanza unida, puños en alto y sin ningún rasgo identificativo. Esos son elementos que Ibarrola utilizaba sobre un fondo abstracto, llegando a una extrema síntesis formal de aquellos que Valeriano Bozal describió como “expresionismo épico social”. Sin olvidar esa franja de color rojo que divide ambos espacios, el color de la sangre derramada y el compromiso con una lucha, la obrera, a la que Ibarrola se entrega en todos los trabajos.

El grito de Ibarrola. Compromiso lucha y libertad

Los fondos abstractos del cartel dan paso a una serie de tramas geométricas opresivas, líneas paralelas que se introducen entre las manifestaciones y las Ikurriñas, los puños alzados y las pancartas. El dictador ha muerto, pero las estructuras de poder del antiguo régimen continúan y la pintura de Ibarrola nos recuerda que la libertad aún no se ha conseguido.

El grito de Ibarrola. Compromiso lucha y libertad

Una imagen que hoy vuelve para recordarnos que ningún tiempo pasado fue mejor. Y que esta puede ser la historia de un vacío, el de aquello que estaba a punto de ser y aún no ha sido.

El grito de Ibarrola. Compromiso lucha y libertad

© Mariví Otero 2024

Manuel Otero Rodríguez

Fuente: EL grito de Ibarrola. Compromiso lucha y libertad. Galería José de la Mano (Madrid). Documentación y fotografías: Prensa Alberto Manrique. Se puede visitar hasta el 24 de julio 2024.

Mariano Bertuchi. Un diario personal de luz y color: su pintura

 

MARIANO BERTUCHI. Un zoco. Óleo sobre cartón. 32,5 x 42 cm.

En la Galería Ansorena visitamos la exposición de óleos y acuarelas dedicada a Mariano Bertuchi (Granada,1884- Tetuán, 1955), el pasado mes de febrero se cumplió el 140 aniversario del nacimiento del artista. Una fecha significativa para hacerle un merecido homenaje a través de esta muestra, organizada por la familia en colaboración con la Galería Ansorena.  Comisariada por José Antonio Pleguezuelos Sánchez.

MARIANO BERTUCHI, La romería, Tetuán, 1941. Óleo sobre tabla. 65 x 80 cm.

Mariano Bertuchi estaba llamado al orientalismo. Nació en la ciudad de Granada, la que fue la capital del reino nazari, el último reino musulmán de la península Ibérica hasta que se produjo la rendición a los Reyes Católicos en 1492. Y fue a vivir y morir en Tetuán, al otro lado del mar. La obra que se presenta en esta exposición es un recorrido visual del costumbrismo y la vida cotidiana; un viaje al ensueño del Marruecos de la primera mitad del siglo XX.

Bertuchi, realiza su pintura durante el Protectorado español, alternando la crónica oficial y social donde desarrolla la obra de encargo, ya sean retratos o reconstrucciones históricas de hechos militares, con la intimidad del rostro anónimo.

MARIANO BERTUCHI. Cuidador de caballos, 1940. Óleo sobre tabla. 32,5 x 41 cm.

Lo define bien Pilar Capelástegui cuando dice: “Podemos calificarle de luminista, próximo a los valencianos y catalanes que encaran la problemática de la luz mediterránea”. De la influencia de su maestro Muñoz Degraín (1841-1924) tomará los fulgores del color, pero interpretados de una manera más contenida. Tendríamos que insistir en que el artista adquiere esta calidad cromática a pulso y en solitario, en un diálogo cerrado consigo mismo, pero sin olvidar quiénes fueron sus más cercanos precursores.

MARIANO BERTUCHI. El patio de la escuela, Tetuán. Óleo sobre lienzo. 90 x 79,5 cm.

Una forma de mirar la obra bertuchiana es una fuente inagotable de temas pictóricos que, a su vez, permiten numerosas y diversas miradas. Como si de cuadros abiertos se tratase, que nos permitirán entrar y salir de ellos, nos encontramos con escenas cotidianas y urbanas como los paisajes, los jardines, los zocos, los cafetines, los fondak, las calles, las murallas y las puertas, las ceremonias y las tradiciones.

MARIANO BERTUCHI. Calle del Túnel, Tetuán. Acuarela sobre papel. 31 x 20,5 cm.

El artista tiene que ser siempre un gran observador del pasado y de lo que le rodea. Allí encontrará las referencias para seguir adelante y podríamos concluir diciendo que el Oriente y, concretamente el norte de Marruecos siempre fue región de búsqueda para el europeo.

© Mariví Otero 2024

Manuel Otero Rodríguez

Fuente: Mariano Bertuchi, Galería Ansorena (Madrid). De 7 de mayo al 7 de junio 2024. Documentación y fotografías: Prensa galería.

AA.VV. Mariano Bertuchi. Pintor de Marruecos. Lunwerg Editores. Barcelona. ISBN: 84-7782-675-7. Depósito legal: B-7634-2000.

CHRISTIAN FRANZEN. En el Madrid de la Restauración

 

CHRISTIAN FRANZEN Y NISSEN . Dinamarca, 1864- Madrid, 1923 . La reina Victoria Eugenia haciendo ganchillo con las infantas  Beatriz y María Cristina, para el ropero de Caridad de Santa Victoria, h.1920 

Esta mañana hemos caminado por el Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, al encuentro de la exposición del fotógrafo Christian Franzen, a la vez que hemos disfrutado de la colección de arte contemporáneo Sección Nuevas Artes.

Ya en la sala de fotografía del Museo de la Academia que acoge un conjunto de doce obras de Christian Franzen que forman parte de los fondos de la Corporación. Se exponen otras imágenes y publicaciones procedentes de colecciones privadas.

En septiembre de 2023 se cumplió el primer centenario de la muerte de Christian Franzen (1864-1923) el más grande fotógrafo del Madrid de la Restauración.

CHRISTIAN FRANZEN Y NISSEN. Dinamarca, 1864- Madrid, 1923. Retrato de la reina madre María Cristina de Habsburgo y del rey Alfonso XIII, h. 1905 

Danés de origen, Franzen llegó a España en los años finales de la Restauración borbónica. Con apenas 26 años y con el oficio bien aprendido, en 1890 abandonó Dinamarca para residenciarse en Madrid. Cuatro años más tarde estableció su célebre Galería Fotográfica en la madrileña calle del Príncipe, en la que fue construyendo su prestigioso catálogo de retratos, en el que encontramos a los miembros de la realeza y, del rey abajo, todos los que eran algo en la alta sociedad madrileña de entonces. Fotógrafo de reyes y rey de los fotógrafos, como proclamaba su publicidad, no solo fue popular entre los miembros de la alta sociedad, sino entre los artistas y literatos, que apreciaban sinceramente su talento y la delicadeza de su registro. De su amistad con Emilia Pardo Bazán, José María Pereda, y sobre todo con Pérez Galdós y Joaquín Sorolla, han quedado centenares de retratos inolvidables, con los que el fotógrafo compuso la mejor Galería de Celebridades de su tiempo.

CHRISTIAN FRANZEN Y NISSEN . Dinamarca, 1864- Madrid, 1923. Infanta Eulalia de Borbón (1864-1958), hija menor de Isabel II, h. 1894

Doce espléndidas fotografías. Comisario de la muestra: Publio López Mondéjar. Académico. Sección de Nuevas Artes de la Imagen.

CHRISTIAN FRANZEN Y NISSEN . Dinamarca, 1864- Madrid, 1923. Alfonso XIII con el príncipe Boris de Rusia, h. 1905

© Mariví Otero 2024

Manuel Otero Rodríguez

SHILPA GUPTA. Yo también vivo bajo tu cielo

 

Shilpa Gupta. Stars on Flags of the World, 2012-23

En el Centro Botín (Santander, en la bahía, bella ubicación) visitamos virtualmente la exposición "Yo también vivo bajo tu cielo" de la artista Shilpa Gupta (Mumbai, 1976), en la que la voz y la poesía llenan el espacio expositivo reivindicando la existencia de personas que han sido silenciadas, aisladas o relegadas a los márgenes. Tal y como encarna la instalación en luces led con la frase que da título a la exposición, escrita en inglés. español y urdu, esta muestra es una clara afirmación de la presencia.

Yo también vivo bajo tu cielo: Shilpa Gupta. Visita de sala
Fotografía: Belén de Benito

Listening Air (El aire escucha), producida por la Fundación Botín y obra central de esta exposición, es un espacio de escucha compartida que emite las voces de varias comunidades históricamente oprimidas. Hace audibles palabras que han resonado en paisajes distantes y diversos, conectando arrozales, bosques, calles y universidades de distintas partes del mundo.

Shilpa Gupta. Untitled (Spoken Poem in a Bottle) 2021-2023

La obra incluye ocho canciones, entre ellas Bella Ciao, cantada por las trabajadoras de los arrozales del valle del Po, en Italia, en la década de 1940, y que ha viajado hasta las protestas de los agricultores en Nueva Delhi en 2020 o No nos moverán, cuyo origen es un canto espiritual de las personas africanas esclavizadas del sur de Estados Unidos, un grito de liberación que traspasó décadas y cruzó el Atlántico resonando en las protestas de estudiante de 1968 en España para después erigirse en uno de los primeros cánticos en respuesta al golpe de Estado de 1973 en Chile.

Yo también vivo bajo tu cielo: Shilpa Gupta. Visita de sala

A lo largo de los últimos diez años, Shilpa ha llevado a cabo un ambicioso trabajo de investigación transhistórico y transcultural sobre poesía y represión, que en esta exposición se manifiesta en una selección de dibujos que esbozan cuerpos ausentes de poetas encarcelados, así como en varias esculturas que hablan de experiencias de confinamiento corporal y de la persistencia del amor en el aislamiento.

Shilpa Gupta. A0 – A5, 2014

Así, una colección de obras sobre textil, madera, cera, junto con dispositivos participativos y analógicos, hablan de las limitaciones de movimiento y libertad debidas a fronteras psicológicas, ideológicas o físicas.

Comisariada por Bárbara Rodríguez Muñoz, directora de Exposiciones y de la Colección del Centro Botín. Se puede visitar hasta el 8 de septiembre 2024. Documentación y fotografías recibidas de la Fundación Botín.

Yo también vivo bajo tu cielo: Shilpa Gupta. Visita de sala
Fotografía: Belén de Benito

© Mariví Otero 2024

 Manuel Otero Rodríguez