jueves, 22 de marzo de 2018

EL PRINCIPIO ASIA. China, Japón e India y el arte contemporáneo en España (1957-2017)

Buda en dhyana mudra
Tailandia. Estilo Bangkok (1751-2000)
Bronce sobredorado
61 x 49 x 23 cm
Museo Nacional de Artes Decorativas, Madrid
Crédito fotográfico: © Museo Nacional de Artes Decorativas, Madrid. Foto: Masú del Amo


Pamen Pereira
Cuerpo de luz I, 1994
Humo sobre papel
95 x 127 cm
Monasterio Zen Luz Serena–CBSZ, Casas del Río
Crédito fotográfico: © Monasterio Zen Luz Serena–CBSZ, Casas del Río. Foto: Juan García

Esta exposición es el resultado de un proyecto de investigación curatorial llevado a cabo por la Fundación Juan March en el que se ha contado  con la participación de académicos y expertos en las áreas estudiadas y que ha incluido, entre otras iniciativas, un Proyecto de Historia Oral, titulado Asia y el arte contemporáneo en España, que ha dado lugar a una serie documental compuesta por catorce vídeos basados en entrevistas personales a otros tantos artistas realizadas a lo largo de 2017. El resultado de ese trabajo se presenta en un ciclo programado en paralelo a la exposición en el que se puede ver un documental que reúne los vídeos dedicados a Alfonso Albacete, Frederic Amat, José Manuel Ballester, Miquel Barceló, José Manuel Broto, Marta Cardenas, Francisco Farreras, Luis Feito, Joan Gardy Artigas, Juan  Navarro Baldeweg, José María Sicilia, Juan Uslé, José María Yturralde.

José María Yturralde
Vesper. Serie Enso, 2016
Acrílico sobre lienzo
190 x 190 cm
Galería Javier López & Fer Francés, Madrid
Crédito: © Pedro Albornoz

Ha influido, además, un factor básico: la Fundación es desde 1980 titular del Museo de Arte Abstracto Español en Cuenca, de que por su estrecha relación con Zóbel y por la significativa colección de abstracción  e informalismo expuesta en su Museo es especialmente sensible a la cuestión de la influencia oriental en el arte contemporáneo español, pues una de las figuras clave de esta interrelación es, sin duda, Fernando Zóbel. Entre 1956 y 1961, este artista impartió clases de arte chino y japonés en la Universidad Ateneo de Manila, los apuntes que preparó a modo de índice para estructurar sus clases, reflejan el enorme interés que el pintor español de origen filipino sitio por el arte de Asia oriental. El inicio de esa actividad docente en Manila es nada más que un año posterior a un hecho fundamental en su vida: el descubrimiento en 1955 en Madrid, a través de la librería Fernando Fe, de la pintura española del momento y la relación de amistad que entabló con Gerardo Rueda y Luis Feito entre otros artistas. Dicha relación y la activación, aunque todavía muy incipiente, del panorama artístico llevaron a Zóbel a tomar la decisión de asentarse en España en 1960, el artista contaba ya con notable conocimiento de las diferentes culturas orientales: no solo había impartido clases en Manila, sino que había implicado en excavaciones arqueológicas en Calatagán, se había interesado por la caligrafía japonesa y, después viaja a Japón en 1956.

La presencia de Zóbel en nuestro país, su relación con los artistas españoles y su biblioteca, que contaba con una extensa sección de libros chinos y japoneses, convirtieron al pintor en un puente entre el arte asiático y la abstracción española de los años cincuenta, Ese es, precisamente, el otro punto de arranque de esta exposición, cuya finalidad, como ya se ha señalado, es ofrecer los resultados de un primer rastreo de la influencia de las culturas de China, Japón e India en el arte de la segunda mitad del siglo XX en España.

Yagioka Shuzan
Biombo de seis hojas: paisaje de montañas, principios del siglo XIX
Japón. Era Meiji (1868-1912)–Era Taishō (1912-1926)–Era Shōwa (1926-1989)
Temple de cola y oro sobre papel
173 x 376 x 1,5 cm
Colección particular
Crédito fotográfico: © Fernando Ramajo

Fernando Zóbel
El río IV, 1976
Óleo sobre lienzo
190,5 x 240,6 cm
Colección Fundación Juan March, Museo de Arte Abstracto Español, Cuenca
Crédito fotográfico: © Colección Fundación Juan March, Museo de Arte Abstracto Español, Cuenca. Foto: Santiago Torralba

La exposición presenta más de sesenta artistas que han desarrollado su trayectoria artística en España y cuya obra está vinculada, en mayor o menor medida, con Asia oriental e India. Da cabida a más de trescientas piezas de pintura, escultura, obra gráfica, dibujo, instalación, fotografía, los nuevos comportamientos artísticos  y el arte conceptual.

Las más de trescientas piezas asiáticas y occidentales se presentan de manera conjunta, como dos mundos que comparten el espacio y el tiempo de la exposición. Hay relevantes obras procedentes de museos y colecciones internacionales, se ha querido primar la presentación de los fondos orientales de colecciones e instituciones públicas y privadas españolas.

La muestra El principio de Asia. China, Japón e India y el arte contemporáneo en España (1957-2017)  se divide en diez secciones:

Casas, templos, jardines

La ortogonalidad, el carácter modular, la ligereza y la funcionalidad de los espacios domésticos de la arquitectura tradicional japonesa la convirtieron en un referente paradigmático de modernidad. Sobre sus templos, torii y casas han reflexionado artistas como Antoni Clavé, que utilizó ideogramas y sellos japoneses en sus obras; Juan Navarro Baldeweg, que se ha interesado especialmente por las perspectivas caballeras de las estampas japonesas; o Gustavo Torner, que, tras su viaje a Japón junto a Fernando Zóbel en 1971, realizó la serie Japonesadas (Diversas perpectivas). Asimismo, la tipología de jardín japonés Karesansui, o jardín seco, se extendió como modelo más allá de las fronteras del archipiélago. Joan Miró y Antoni Tàpies lo visitaron en su primer viaje a Japón en 1966 y 1990, respectivamente. Zóbel inspiró su serie de las Saetas en las líneas meticulosamente dibujadas propias de esta tipología y Joan Hernández Pijuan plasmó también en sus composiciones los surcos del rastrillo en la arena, como si de una caligrafía se tratase.

Utagawa Kunisada (Toyokuni III)
Hahakiri maki [El ciprés de verano]. Capítulo del Genji Monogatari [La novela de Genji] por Murasaki Shikibu, 1830
Japón. Periodo Edo (1600-1868)
Grabado en madera y estampación sobre papel
Tríptico: 36 x 24,5 cm c/u
Colección Bujalance
Crédito fotográfico: © Fernando Ramajo


Juan Navarro Baldeweg
Habitación roja con figura, 2005
Óleo sobre lienzo
283 x 283 cm
Colección Fundación Botín, Santander
Crédito fotográfico: © Archivo fotográfico Fundación Botín, Santander

Paisajes: ritmos de la naturaleza  y la ciudad

La naturaleza como fuente de inspiración artística –y especialmente el género del paisaje- ha sido una constante tanto en Oriente en Occidente. En Asia  oriental, dicho género tiene sus  propios códigos de representación. Estos fueron asimilados por la generación abstracta de los cincuenta y, a través de ella, pasaron a artistas más jóvenes. Marta Cárdenas, que aprecia especialmente los paisajes del budismo zen, o José Manuel Ballester, que trabaja en series de ramas que aluden directamente a la esencia del paisajes asiático, son dos buenos ejemplos de esta repercusión.

Texturas de la tierra

A finales del siglo XIX los artistas europeos y americanos empezaron a utilizar la cerámica como material para la expresión plática, y elaboraron una técnica ligada sobre todo a los objetos cotidianos así creados, que adquirieron en sí mismo el valor de obra de arte. Los principios estéticos de la cerámica tradicional china y japonesa se reflejaron en la obra de Josep Llorens Artigas. Desde 1944 hasta 1971 Artigas puso sus conocimientos a disposición de Joan Miró, resultando una colaboración muy productiva.

Espíritu, energía, contemplación

El hinduismo y budismo utilizaron el arte como un canal de energía espiritual. Los mandalas y los yantras son imágenes sagradas  que se emplean en rituales colectivos, en prácticas individuales de meditación o como símbolos protectores. Esta idea de energía que emana de un punto es la que ha atraído a artistas como Luis Martínez Muro, Herminio Molero o Manuel Rivera, que ha trabajado en torno a los mandalas. Las formas del Yantra se han manifestado en las obras geométricas de Pablo Palazuelo. En esta misma línea de espiritualidad, José María Yturralde, en su serie Ensõ, círculo en japonés, reflexión sobre la energía y el vacio absoluto; y Manolo Quejido se inspira en el poema chino Jugyu (Los diez bueyes) para representar su Alegoría de la iluminación. La imagen de Shiva danzante, con sus múltiples brazos, las frágiles y voluptuosas yakshis, bellos genios arbóreos, y las esculturas de Buda, llamaron la atención de Miquel Barceló, quién las estudio y dibujo en los depósitos del Musée Guimet de París.

Buda sedente, siglos XVII-XVIII
Indonesia, Java
Bronce
78 x 40 x 25 cm
Museo de Zaragoza
Crédito fotográfico: © Museo de Zaragoza. Foto: José Garrido

Miquel Barceló
Concert lamaïque [Concierto de lamas], 2010
Técnica mixta sobre papel
51 x 76 cm
Colección del artista
Crédito fotográfico: © André Morin, 2018

La fuerza del color

El color ha sido siempre uno de los elementos esenciales de la expresión artística, pero hay lugares como India en los que forma parte de su identidad, de su esencia más profunda. La fotógrafa Cristina García Rodero lo ha recogido en sus instantáneas  sobre holi, la fiesta que celebra la llegada de la primavera. También Susana Solano, ha utilizado coloristas fotografías de viajes a Asia en piezas medio camino entre la escultura y la instalación. Miguel Ángel Campano ha utilizado en sus obras telas indias. Esta misma influencia puede verse en el caso de Juan Uslé, a quién el saludo de un niño en un viaje a Nepal, a finales de los ochenta, le llevó a trabajar en la serie Nemaste. Herramienta también fundamental es el color para José Manuel Broto. E, incluso más allá de India, Alfonso Albacete refleja, en la serie El mar de la China, los barcos y casas flotantes que pudo divisar desde la ventanilla del avión a la vuelta de su estancia en Indonesia.

Alfonso Albacete
Azul cerúleo. Serie El mar de la China, 2005
Acrílico sobre lienzo
170 x 150 cm
Colección del artista
Crédito fotográfico: © Fernando Ramajo

Signo, gesto, abstracción

La caligrafía de Asia oriental se presentó por primera vez en la década de los cincuenta ante los artistas occidentales como un mundo por descubrir, ya que era portadora de una realidad paralela y cifrada. Esta simplicidad y plasticidad atrapó la atención de los artistas españoles y genero un cambio en su mentalidad, como se aprecia en la obra de Joan Miró. Evidentemente, esa caligrafía invitaba a la abstracción, pero además resultaba en una sugerente gestualidad. La abstracción y sus signos, el gesto, con pincel o sin él, con pintura o sin ella, acapararon el protagonismo de un nutrido grupo de artistas que desarrollaron sus carrera en los años cincuenta en España, Luis Feito, Antonio Saura, Antoni Tàpies, Manuel Viola o Fernando Zóbel. A través de esta generación, esas ideas se trasmitieron a artistas más jóvenes, como es el caso de Gabriel Ramos Uranga o el artista japonés afincado en Cuenca Kozo Okano.

A partir de Japón: nuevas iconografías

Los diseños bordados de los kimonos de seda, los ideogramas caligráficos y los abanicos abrieron un mundo de inspiración y renovación plástica en el arte del siglo XX. Pertenecen también a este repertorio las estampas ukiyo-e –muy apreciadas en Occidente-, las composiciones de mujeres bonitas (bijinga) –con sus elegante kimonos- y los temas representados en las estampas eróticas (shunga). Las imágenes de “mujeres bonitas” y la representación de los heroicos guerreros samuráis son temas presentes en las creaciones de Juan Antonio Aguirre y Ramón Gaya, mientras que Fernando Bellver parte de las estampas eróticas para crear una serie de aguafuertes. De entre la multitud de artistas que dominaron el arte de la estampación han sido Katsushika Hokusai (1760-1849) y Andõ Hiroshige (1797-1858) los que han influido en artistas como Eduardo Chillida, Eduardo Sanz, Gerardo Aparicio. Los kimonos, apreciados por sus suntuosas sedas y coloridos diseños, tampoco han pasado desapercibidos para los artistas contemporáneos españoles, que vieron en ellos grandes posibilidades creativas. Tal es el caso del trabajo de Gustavo Torrner, Eduardo Úrculo o José María Sicilia.

Hoja exfoliada de un ehon sobre diseño de kimonos, c. 1900
Japón. Era Meiji (1868-1912)
Grabado en madera y estampación sobre papel
20 x 16 cm
Colección Bujalance
Crédito fotográfico: © Fernando Ramajo

Gustavo Torner
Simulacro XX, 1996
Látex, feldespato y acrílico sobre lienzo y madera
151,5 x 211 cm
Colección particular, Madrid
Crédito fotográfico: © Archivo del artista. Cortesía Galería Fernández-Braso, Madrid

Poesía: del Haiku…

La poesía china de la dinastía Tang (618-907) es una de las más brillantes de su historia, pero ha sido sobre todo el haiku japonés la formula que mayor difusión ha alcanzado en la cultura occidental. Tras viajar a Japón en 1967, Joan Miró publico en francés  el libro Hai-Ku, compuesto por dieciséis famosos haikus a los que acompañó de sus trazos. Miró trabajó también  con el poeta y crítico japonés Takiguchi Shuzõ, con el publicó Proverbs a la main (Proverbios en mano) y En compaigne des étoiles de Miró (En compañía de las estrellas de Miró).Takiguchi realizó también un trabajo conjunto con Antoni Tàpies: Llambrec material (La mirada de la materia). Joan Brossa, a quien la lectura de filosofía y religiosidad orientales le reafirmó en la elevación de la sencillez de las cosas, en la década de los setenta compuso uno de los primeros poemas-objeto. En la misma línea se sitúan las fotografías construidas de Chema Madoz.

... a la práctica Zaj

El grupo español Zaj representó una de las iniciativas más importantes de experimentación artística conocida como intermedia, que surgió en torno a 1960 en Estados Unidos, Europa y Japón. Sus miembros fundadores fueron Juan Hidalgo, Walter Marchetti y Ramón Barce, tres compositores que entendieron el hecho musical como la búsqueda de un lenguaje no exclusivamente sonoro. Esto enlaza con la práctica zen con la que Juan Hidalgo vincula de forma directa su actividad artística mediante el término “etcétera”, que define como “documento público”, en un claro guiño a la etimología de la palabra gong’an y japonesa kõan, nombre de los acertijos que los maestros zen le plantean a sus discípulos para ayudarles a alcanzar la iluminación. Walter Marchetti, juega a menudo a alterar la percepción de la vista y el oído y del tiempo y el espacio.

 “Pintura de luz y línea”: Fernando Zóbel, entre Occidente y Asia

A modo de pequeño gabinete, la exposición dedica una sección a la figura y obra de Fernando Zóbel (fundamental en esta exposición) en la que se incluyen algunos de sus cuadernos de apuntes, álbumes de recortes, fotografías de uno de sus viajes a Japón, un cuaderno de sellos orientales, una selección de cerámicas chinas de la dinastía Ming (1368-1644) encontradas en las excavaciones arqueológicas, en las que el artista trabajó a finales de los años cincuenta en una finca familiar situada en la península Calatagán.

Iluminaciones en las bibliotecas: Asia Leída por los artistas

La muestra reúne también una pequeña representación de las bibliotecas personales de cuatro de los principales artistas de la generación de los años cincuenta: Eduardo Chillida, Pablo Palazuelo, Antoni Tàpies y Fernando Zóbel.

Un gabinete de curiosidades

Los libros se exhiben junto a una pequeña selección de objetos de diversa índole, procedentes de India y Japón, con los que algunos de los artistas convivieron, en sus casas en sus talleres, durante décadas.

Purushkara Yantra, s. XVIII
Rajasthan, India
Gouache sobre seda
139 x 93 cm
Museo Nacional de Antropología, Madrid
Crédito fotográfico: © Museo Nacional de Antropología, Madrid. Foto: Joaquín Cortés

Pablo Palazuelo
Yantra III, 1984
Óleo sobre lienzo
200,5 x 200,3 cm
Colección BBVA
Crédito fotográfico: © Colección BBVA. Foto: David Mecha Rodríguez

La Fundación Juan March, concibe y produce sus propios proyectos expositivos, con scholars, académicos, especialistas, comisarios, coleccionistas, directores y conservadores de museos del ámbito nacional e internacional es, en el campo del arte moderno y contemporáneo, continua y estrecha; pero no ocurre así en el caso de los especialistas en el arte y las culturas de Oriente porque estas son áreas de conocimiento cuya especificidad no forma parte de la línea expositiva más habitual. Invitando a tres especialistas en esos ámbitos culturales como comisarias invitadas: Las doctoras Matilde Arias, Pilar Cabañas y María Jesús Ferro.


La exposición hace visible la influencia de estas tres culturas en el arte de la segunda mitad del siglo XX en nuestro país, un aspecto tan presente en la obra de los artistas de ese momento poco explorado.

© Mariví Otero 2018
Asistente: Manuel Otero Rodríguez

Fuentes: El principio Asia. China, Japón e India y el arte contemporáneo en España (1957-2017). Fundación Juan March, Madrid. Del 8 de Marzo al 24 de Junio de 2018. Prensa: Fundación Juan March, Victoria Senen.

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