martes, 7 de abril de 2026

HAMMERSHØI. El ojo que escucha

 

Fotografía de sala. HAMMERSHØI. El ojo que escucha.

Seguimos en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, pasamos a visitar la primera gran retrospectiva en España dedicada a Vilhelm Hammershøi (1864-1916). Comisariada por Clara Marcellán.

El subtítulo de la muestra, “el ojo que escucha”, remite a la relación metafórica entre su pintura, el silencio. La aparente calma que transmite, y el interés del artista por la música.

La exposición aborda este y otros temas que recorren su obra, como el papel de su mujer Ida Ilstad en su proceso creativo, la progresiva depuración de los interiores domésticos y sus paralelismos con el tratamiento de las arquitecturas y paisajes, así como su autorrepresentación como pintor en los últimos años de su vida.

Vilhelm Hammershøi. Rayos de sol o sol. Motas de polvo bailando en los rayos de sol. Strandgade 30, 1900 (Sunbeams or Sunlight. Dust Motes Dancing in the Sunbeams. Strandgade 30). Óleo sobre lienzo. 70 x 59 cm Ordrupgaard, Copenhague.

El recorrido lo hacemos a través de noventa óleos y dibujos del artista y de algunos de sus contemporáneos, ofrece una completa visión de la obra de este pintor que creó poca más de 400 obras en sus 51 años de vida. Considerado como uno de los artistas daneses más destacados de finales del siglo XIX y principios del XX, tras la irrupción y consolidación de los movimientos de vanguardias cayó progresivamente en el olvido.

Interior con mujer al piano, Strandgade 30, 1901 (Interior with Woman at the Piano). Óleo sobre lienzo. 55,9 x 45,1 cm. Colección privada

Retratos y figuras. Los retratos suponen una parte importante de la obra de Hammershøi y permiten reconstruir su círculo más próximo. En él ocupan un lugar destacado los artistas y músicos de los que se rodea, que le encargan obras o posan para él. La escucha o la espera se convierten en motivos habituales durante el siglo XIX, que en ocasiones explican el carácter introspectivo de los retratados por Hammershøi, como ocurre con “El violinista. Retrato de Henry Bramsen”. Con el uso de fondos neutros y la eliminación de elementos que insinúan una narrativa, Hammershøi evita las distracciones para presentar imágenes suspendidas en el tiempo. “Tres mujeres jóvenes” (1895) muestra a Ida y sus cuñadas, unidas por Anna, la hermana del artista, que lee un libro.

Vilhelm Hammershøi. Tres mujeres jóvenes, 1895 (Three Young Women) Óleo sobre lienzo. 128 x 167 cm. Ribe Art Museum, Ribe

IDA. Ida Ilsted, hermana de uno de los compañeros de estudios de Vilhelm, se convierte en una presencia constante en la pintura del artista desde que se casan en 1891. A veces como figura anónima o idealizada, a veces cercana y vulnerable.

Vilhelm Hammershøi Retrato de Ida Ilsted, futura mujer del artista, 1890 (Portrait of Ida Ilsted, Later the Artist's Wife) Óleo
sobre lienzo. 106,5 x 86 cm SMK, National Gallery of Denmark, Copenhague

Interiores. Conversaciones silenciosas. El género que más éxito procuró a Hammershøi se presenta en dos grupos: interiores con figuras e interiores vacíos. En ambos conjuntos muestra las estancias de sus casas, que funcionaron también como estudio y fueron su tema predilecto. Entre 1898 y 1909 vivió en el número 30 de la calle Strandgade, en Copenhague, donde realizó más de 60 pinturas, Algunas cuentan con figuras de mujeres, a menudo de espaldas, leyendo o realizando tareas del hogar, como interior, mujer vista de espaldas (hacia 1904).

Vilhelm Hammershøi Interior, mujer vista de espaldas, hacia 1904 (Interior, Young Woman Seen from behind) Óleo sobre lienzo. 60,5 x 50,5 cm Randers Kunstmuseum, Randers.

Paisajes rítmicos. Hammershøi también pintó arquitecturas más humildes, como granjas, y paisajes rurales durante sus estancias veraniegas en los alrededores de la ciudad. El paisaje plano, suave y uniforme de Dinamarca lo trata con la soledad de las vistas urbanas, con algunos árboles y planos superpuestos, como en “Lluvia con sol”, “Lago Gentofte" (1903), y un sutil rastro humano en caminos y construcciones.

Vilhelm Hammershøi. Lluvia con sol, lago Gentofte, 1903 (Sun Shower, Lake Gentofte) Óleo sobre lienzo. 42,5 x 60,5 cm Ordrupgaard, Copenhague.

Años finales. Después de casi quince años sin autorretratarse en 1911 aborda su condición de pintor y se pinta pincel en mano, mirando al espectador. Con sus pinturas de esta época también se apropiará del apartamento en Strandgade 25, que ocupó desde 1915 hasta su muerte en 1916.

Vilhelm Hammershøi. Autorretrato. La casa de campo Spurveskjul en Sorgenfri, al norte de Copenhague, 1911. (Self-Portrait. The Cottage Spurveskjul at Sorgenfri, North of Copenhagen). Óleo sobre lienzo. 126 x 149,5 cm. SMK, National Gallery of Denmark, Copenhague

Tras su clausura en Madrid, la exposición se presentada en la Kunsthaus Zürich (Suiza).

Un reencuentro muy positivo con la obra de HAMMERSHØI.

Mariví Otero
Manuel Otero Rodríguez

Fuente: Hammershøi. El ojo que escucha. Museo Nacional Thyssen-Bornemisza. Se puede visitar hasta el 31 de mayo 2026. Documentación y fotografía: Oficina de Prensa del Museo. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario