jueves, 7 de mayo de 2026

DUMILE FENI: GUERNICA AFRICANO. La historia no se repite, pero rima

 

Dumile Feni, African Guernica [Guernica africano], 1967. Carboncillo y lápiz sobre papel, 218 × 226 cm.  National Heritage and Cultural Studies Centre, University of Fort Hare. © Estate Dumile Feni and Dumile Feni Family Trust.

En el Museo Nacional Reina Sofía, visitamos la muestra que comienza un programa de exposiciones, bajo el título -La historia no se repite, pero rima- propone establecer un diálogo entre GUERNICA (1937) de PABLO PICASSO y otras de arte significativas que presenten ciertos paralelismos en sus modos de representación o preocupaciones temáticas, pero procedentes de distintos contextos históricos y culturales. El título del ciclo es una frase tradicionalmente atribuida al escritor Mark Twain, pero apócrifa, jamás escrita por el autor.

Pablo Picasso. Guernica, 1937. Óleo sobre lienzo, 349,3 x 776,6 cm. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Archivo fotográfico del Museo Reina Sofía © Sucesión Pablo Picasso, VEGAP, Madrid, 2026.

AFRICAN GUERNICA (GUERNICA AFRICANO, 1967) es un dibujo monumental de 218 x 226 cms., ejecutado con carboncillo y lápiz sobre dos pliegos de papel de periódico iguales pegados en disposición horizontal. Realizado entre 1966 y 1967, fue mostrado por primera vez en Gallery 101 de Johannesburgo en 1967, uno de los pocos espacios de la ciudad sudafricana en la que podían exponer artistas negros. Por su escala y ambición, la obra supuso una trasgresión que desafió la expectativa, entonces generalizada, de que los artistas negros debían limitarse a producir artesanía o -arte nativo- destinado al mercado turístico. (A esta obra debería cambiarse el cristal por cristal museo, para poder disfrutar las texturas, ya que nos vemos nosotros y todo lo que se mueve por la pequeña sala donde está expuesta, eso sí, enfrente se refleja el GUERNICA de PICASSO).

Comisariada por Tamar Garb, catedrática de Historia del Arte University College London, la emblemática obra de PICASSO se yuxtapone a AFRICAN GUERNICA (GUERNICA AFRICANO, 1967) de DUMILE FENI (Worcester, Sudáfrica, 1942 – Nueva York, 1991), uno de los artistas clave de la modernidad africana.

La relación entre la obra de DUMILE Y PICASSO es muy discutida. No existe evidencia de una influencia directa, pero la obra invoca a PICASSO al entablar un diálogo con su lenguaje visual -monocromatismo, distorsión y figuras fragmentadas- para denunciar la violencia estatal y la opresión racial. Según la comisaria Tamar Garb, ambas piezas funcionan como “tótems antitotalitarios” que, pese a sus diferencias cronológicas y contextos geopolíticos distintos, comparten una sinergia política de su lucha contra la tiranía.

DUMILE utiliza en este gran dibujo figurativo una línea táctil e inmediata que remite a la pintura histórica o el muralismo. Presenta un mundo de pesadilla con figuras distorsionadas, seres híbridos y una cosmología – xhosa- (relativo al segundo grupo étnico más grande de Sudáfrica), donde la vaca simboliza y vínculo espiritual, pero aquí aparece en escenas de horror y desorden.

No se sabe exactamente de dónde procede el título, lo que es un hecho es que expuso con esta nominación en Johannesburgo con el respaldo del artista. La obra de PICASSO circuló por los estudios y galerías de la ciudad sudafricana en la década de 1960 gracias a postales, revistas y libros. Además de las reproducciones de la obra, también era accesible la información sobre las circunstancias que rodearon la creación del cuadro.

En el Johannesburgo de los setenta comenzó a hablarse en los debates del momento sobre la estética y la resistencia, y sobre la capacidad del arte para influir en el cambio político o la responsabilidad del artista frente a la opresión y a la discriminación, así como de la vulnerabilidad del artista frente a la censura. También surgía la discusión, en una época dominante por la estética documental y el fotoperiodismo, el relativo valor de un arte más -realista- para la crítica social frente a uno más -abstracto” o “expresionista”. Y en mitad de todo ello, la cuestión de “África” y “lo africano” como contrapunto a la modernidad europea cobraba una relevancia particular.

La deuda de Picasso con el arte africano es ampliamente reconocida. Él consideraba que su abstracción formal era tanto posibilitadora como portadora de propiedades mágicas o espirituales. Dumile, paradójicamente, reconoce la deuda de Picasso con África al entablar un diálogo con lenguaje e imaginería artística.

Junto al monumental dibujo de DUMILE FENI (sala 205.08) vemos otras obras, en total cinco del artista procedentes de importantes instituciones sudafricanas como la Universidad de Fort Hare, la Fundación Norval y el Wits Art Museum, así como de colecciones privadas. Además, se exponen con ellas cuatro dibujos de PICASSO preparatorias para el GUERNICA, pertenecientes a las Colecciones del Museo Reina Sofía.

The Classroorm (El aula, 1965) y Woman and Boy (Mujer y Niño, s/f) son ambos dibujes de gran escala que muestran la maestría de Dumeli en la línea táctil y expresiva. The Classroom retrata figuras inquietas que desafían la instrucción formal y la segregación educativa de la época.

Dumile Feni, The Classroom [El aula], 1965. Carboncillo y lápiz Conté sobre papel, 229 × 96,5 cm. © Estate Dumile Feni and Dumile Feni Family Trust.

Dumile Feni, Woman and Boy [Mujer y niño], s.f., Carboncillo y lápiz sobre papel, 138,5 × 97,5 cm. © Estate Dumile Feni and Dumile Feni Family Trust

Saying No (Decir que no, 1967) es tinta sobre papel que ejemplifica su rechazo a las etiquetas de -arte nativo- o -arte de los townships- buscando en su lugar una estética de compromiso ético y social.

Dumile Feni, Saying no [Decir que no], 1967. Carboncillo y lápiz sobre papel, 180 × 101 cm. © Estate Dumile Feni and Dumile Feni Family Trust.

You Wouldn’t Know God If He Spat in Your Eye (No conocerías a Dios ni, aunque escupiera en un ojo, 1975) es un impresionante rollo de 53 metros de largo realizado durante el exilio del artista en Londres en la década de 1970 que funciona como un diario visual que mezcla criaturas fantásticas y personajes, dispuestos a modo de procesión secuencial. El rollo, que probablemente no se concibió para mostrase en público, incluye textos en los que en ocasiones se puede leer repeticiones de palabras y eslóganes políticos como “Exilio, Exilio, Exilio”, frases enigmáticas como “la conciencia universal del niño”, o nombres propios como “Nina Simone” y Stevie Wonders”. La obra es un reflejo de tanto de su experiencia personal e interpretación del mundo.

Dumile Feni, You Wouldn’t Know God if he Spat in your Eye [No conocerías a Dios ni aunque te escupiera en un ojo], 1975, detalle. Colección Wits Art Museo, Johannesburgo. ©Estate Dumile Feni and Dumile Feni Family Trust

Hector Pieterson, 1987 es un dibujo a carboncillo de gran formato basado en la icónica fotografía tomada por Sam Nzima de Hector Pieterson, niño de doce años al que la policía mató a tiros durante la revuelta de Soweto en 1976. En esta obra, Dumile utiliza figuras estilizadas para convertir al niño en un símbolo de la “conciencia universal” y la inocencia ante la violencia estatal.

Dumile Feni, Hector Pieterson, 1987. Carboncillo sobre papel, 226 × 127,4 cm. © Estate Dumile Feni and Dumile Feni Family Trust

Junto a ellas, cuatro dibujos de Pablo Picasso preparatorios para el Guernica que el artista realizó en su estudio de París en mayo de 1937, y que muestran tanto estudios de composición como bocetos para la realización del cuadro encargado por el Gobierno de la II República durante la guerra civil para su exhibición en el pabellón de España de la Exposición Universal de París de ese año.

Introducción a la exposición "DUMILE FENI: GUERNICA AFRICANO. La historia no se repite, pero rima" Museo Nacional Reina Sofía.

Cuatro dibujos de Pablo Picasso preparatorios para el Guernica, pertenecientes a las colecciones del Museo Reina Sofía.

Mariví Otero
Manuel Otero Rodríguez

Fuente: Dumile Feni: Guernica Africano. Museo Nacional de Arte Reina Sofía. 25 de marzo al 22 de septiembre de 2026. Documentación y fotografía: Departamento de Prensa. Museo Reina Sofía.

EL UNIVERSO DEL ARTISTA ANTE LA CÁMARA

 

Imagen de la sala de la exposición "El universo del artista ante la cámara” Foto © Museo Nacional del Prado.

En el museo del Prado visitamos “El universo del artista ante la cámara”, una exposición que explora cómo la llegada de la fotografía en el siglo XIX transformó la manera de representar, documentar y proyectar la identidad del artista y sus espacios de creación.

Desde 2009, la sala 60 del Museo del Prado funciona como espacio vivo para los fondos del siglo XIX y, en 2026, adopta la denominación -Almacén abierto-, marco en el que se inserta “El universo del artista ante la cámara”. A lo largo de estos años, el ámbito ha albergado monografías dedicadas  artistas como Aureliano de Beruete, Miguel Blay, Rogelio de Egusquiza, Antonio María Esquivel, Federico y José de Madrazo, Jenaro Pérez Villamil, Francisco Pradillo, Eduardo Rosales o Joaquín Sorolla; ha ofrecido miradas técnicas sobre procedimientos como la acuarela o la estampa japonesa; ha presentado proyectos vinculados a donaciones -como la de Rudolf Gerstenmaier- (Gran amigo, disfrutaba coleccionando), y ha desplegado enfoques temáticos que han abordado, entre otros, la pintura religiosa o el teatro infantil.

Artistas en el estudio del fotógrafo Estudio de Ángel Alonso Martínez y hermano (act. 1857-68) Papel a la albúmina sobre un segundo soporte de cartulina 1857-58 Adquirida en 2012. HF-858.

En ese contexto, la nueva exposición articula un recorrido que sitúa la fotografía en el centro de la experiencia del artista y su entorno creativo.

Los pintores Jaime Morera y Agustín Lhardy como cocineros Edgardo Debas (1845-1891) Tarjeta París. Papel a la albúmina sobre un segundo soporte de cartón h. 1880 Donada por Mario Fernández Albarés, 2024. HF-8235

Uno de los primeros géneros que la fotografía adopto fue el retrato, entendido como registro de identidad y de afirmación de la propia imagen, pero también como manifestación del estatus social de la persona mostrada. A través de poses cuidadosamente pensadas, de atributos destinados a definir al personaje o de indumentarias asociadas al oficio, los fotógrafos -y los propios retratados- construyendo un lenguaje visual que permitía proyectar la imagen deseada.

El fotógrafo Rafael Rocafull Rafael Rocafull (1824-1903) Carte de visite 1870 Adquirida en 2023. HF-7674

En la segunda mitad del siglo XIX, acudir a los estudios fotográficos se convirtió en un acontecimiento social. Las galerías de retratos -a veces llamadas “cabañas de cristal” en el texto de la época- solían instalarse en las plantas superiores de los edificios y contaban con amplios ventanales que garantizaban la entrada de luz natural. Su rápida proliferación en las ciudades generó una fuerte competencia entre los fotógrafos, lo que impulsó la aparición de variadas tipologías y el progresivo abaratamiento de los precios.

Estudio de Mariano Fortuny en Roma Autoría desconocida Papel a la albúmina sobre un segundo soporte de cartón h. 1871 Adquirida en 2025. HF-8890

Las fotografías seleccionadas también muestran las distintas fases del proceso creativo de una misma obra, especialmente bien documentado en casos como la escultura para el monumento de Mariano Moreno, que la Comisión Nacional del centenario de la independencia de Argentina encargo de Miguel Blay en 1909.

Agustín Querol modelando el frontón de la Biblioteca Nacional Atribuida al conde de Polentinos (1873-1947) Papel a la gelatina con virado al hierro sobre un segundo soporte de cartón 1902 Donada por Mario Fernández Albarés, 2022. HF-7169

El recorrido expositivo “El universo del artista ante la cámara” se concibe como un recuerdo a los creadores y a las creadoras que desarrollaron su actividad entre el siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX, y que supieron reconocer en la fotografía un medio privilegiado para asegurar la permanencia tanto de su imagen como su práctica artística.

María Luisa de la Riva en su estudio de París Autoría desconocida Papel a la gelatina h. 1900 Adquirida en 2024. HF-7835

“El Prado multiplicado. La fotografía como memoria compartida”

Mariví Otero
Manuel Otero Rodríguez

Fuente: “El universo del artista ante la cámara”, Museo Nacional del Prado. Se puede visitar hasta el 5 de julio 2026. Documentación y fotografía: Museo del Prado. Área de comunicación y Asuntos Corporativos.

IMPROVISTO | TRANSITORIO: Eduardo Stupía

 

Eduardo Stupía – Imprevisto | Transitorio

Galería Jorge Mara- La Ruche (Buenos Aires) ha inaugurado exposición del artista EDUARDO STUPÍA (Buenos Aires,1951) "Improvisto/ Transitorio". Este año se cumplen cincuenta años de sus primeros comienzos en el oficio, cuando Luis Felipe Noé le incluyó generosamente junto a tres de sus discípulos de esa época (Carlos Bissolino, Raúl Rodríguez, Luis Pereyra) en una muestra que organizaba en la Galería Arte Múltiple.

Sin título, collage sobre tela, 17 x 24 cm, 2026

Eduardo Stupía, describe: [...] A medida que fui adquiriendo pericia con otros materiales y herramientas, ya no solo tinta y plumín, aquello que era una suerte de figuratividad recluida en moléculas lineales se convirtió en una instalación de elementos dispuestos en dimensiones internas muy variada. Ese fanatismo puritano de los comienzos iba retrocediendo gradualmente para que irrumpiera un campo más heterogéneo e inestable, constituido en las manifestaciones de lo que podría llamarse el lenguaje gráfico "puro".

Sin título, collage sobre tela, 17 x 24 cm, 2026.

Y aquello que, año tras año y obra tras obra, podría verse como una suma, una multiplicación y una subdivisión de lógicas visuales, ahora de repente, se sustrae para revisarse en lo transitorio y en un consecuente descreimiento en la ilusión de persistencia [...]

Eduardo Stupía, combina elementos del surrealismo, el expresionismo y el arte conceptual.

Eduardo Stupía – Imprevisto | Transitorio

Eduardo Stupía expuso en el IVAM de Valencia, muestra comisariada por Francisco Calvo Serraller. Del 28 enero- 21 marzo 2010, espléndida muestra que visité.

Documentación y fotografía: Galería Jorge Mara-La Ruche. hasta el 15 de junio 2026.

© Mariví Otero 2026
Manuel Otero Rodríguez

HACIA LO ESENCIAL: PRÁCTICAS DE MEDIACIÓN. Joan Ponç y Sandra Vásquez de la Horra

 

JOAN PONÇ, Sin título (1960), 50 x 70 cm. Tinta y gouache sobre papel.

En la Galería Senda, exposición "Hacia lo esencial: prácticas de mediación" Joan Ponç (Barcelona, 1927- Saint- Paul de- Vance Francia, 1984), y Sandra Vásquez de la Horra (Chile, 1967. Vive y trabaja en Berlín).

SANDRA VASQUÉZ DE LA HORRA, "La Hipnotizada" (2014), 70 x 50 cm, dibujo sobre papel bañado en cera.

La elección de Ponç constituye un posicionamiento claro. Su obra marcó no solo a una generación de artistas, sino también a galeristas, directores y a toda una escena que encontró en su trabajo una vía para conectar con estratos menos racionalizados de la experiencia. A través de su obra. Ponç abre un acceso a aquello que emerge desde capas profundas de sentir, activando una relación con lo desconocido que continúa resonando en el presente.

JOAN PONÇ, Suite Presència (1960). Gouache, tinta y lápiz sobre papel.

La vinculación con Vásquez de la Horra se establece desde esa misma atención a lo profundo, aunque desde una relación distinta con lo invisible. Su práctica se articula a partir de una conexión sostenida con la naturaleza, con la tierra entendida como organismo vivo y con una dimensión espiritual que se manifiesta en clave chamánica. En su trabajo, el cuerpo no aparece como representación, sino como territorio atravesado por energías, pulsiones y ciclos que remite tanto a lo íntimo a lo cósmico. El uso de la cera introduce una lógica de transformación. de condensación y de cuidado que sitúa la obra en un registro cercano al ritual.

SANDRA VÁSQUEZ DE LA HORRA, "Los Caminos de Ellegua" (2017), 130 x 102 cm Dibujo sobre papel bañado en cera.

Si en Ponç la obra se articula como emergencia de los psíquico, en Vásquez de la Horra se configura como circulación de energía. En ambos casos, el artista actúa como mediador, no desde una posición de control, sino como un agente que canaliza y hace sensible aquello que excede lo visible.

En este marco, el encuentro entre ambos artistas se plantea como un gesto curatorial impulsado por los directores de la galería, Carlos Durán y Chus Roig. Texto curatorial: Karla Siguelnitzky Cristi.

SANDRA VÁSQUEZ DE LA HORRA. "Aymáras" (2024). 106 x 78 cm. Grafito, acuarela, gouache y cera.

Documentación y Fotografía: Prensa de la galería SENDA. Se puede visitar hasta el 23 de mayo 2026.

© Mariví Otero 2026
Manuel Otero Rodríguez.

TODO LUGAR ES PROVISIONAL. Calo Carratalá

 

Vista exposición Calo Carratalá.

En Fundación Bancaja, exposición de Calo Carratalá (Torrent, Valencia, 1959) "Todo lugar es provisional".

La muestra reúne una selección de 37 obras de gran y pequeño formato, creadas entre 2013 y 2026 y pertenecientes a tres de las series principales de Carratalá, que se muestran por primera vez de forma conjunta en Valencia con piezas realizadas para esta muestra. Comisariada por Marisa Giménez Soler.

Vista exposición Calo Carratalá.

El recorrido por la exposición nos revela el gesto libre, rápido y conciso del artista, rasgos abocetados, rayados, certeros y corregidos. En síntesis, su pintura eleva la pulsión estética del paisaje, generando una íntima aleación de aire, color y tiempo. Montañas nevadas de Noruega, reflejadas con la paleta de colores muy corta e impregnadas por una melancolía y la belleza contundente y limpia; el entorno del Amazonas en Brasil y Perú con selvas negras, pintadas con lápiz sobre papel, componiendo rasgos concisos que recorren la hondura de vegetaciones, malezas, reflejos, aguas y cielos; los paisajes africanos de Tanzania y Senegal.

Vista exposición Calo Carratalá.

La exposición se completa con la proyección de un audiovisual en el que Calo Carratalá habla de su visión del paisajismo.

La exposición puede visitarse en la sede de la Fundación Bancaja en Valencia (Plaza Tetuán, 23) hasta el 7 de junio de 2026.

Vista exposición Calo Carratalá.

Documentación y Fotografía: Prensa Fundación Bancaja.

© Mariví Otero 2026
Manuel Otero Rodríguez

El Museo del prado ofrece un nuevo despliegue de sus colecciones del siglo XVIII

 

Nueva instalación de las salas de la segunda planta sur del edificio Villanueva del Museo del Prado. Foto © Museo Nacional del Prado.

En el Museo Nacional del Prado, caminamos por la segunda planta sur al encuentro del nuevo despliegue de sus colecciones del siglo XVIII.

El Museo ha reunido los cartones para tapices de Francisco de Goya en las salas 85 y 90-94, poniendo el acento en uno de los conjuntos más singulares del museo.

La nueva instalación permite ver de forma casi completa las siete series pintadas entre 1775 y 1794, destinadas a la decoración de distintos aposentos de los príncipes de Asturias -los futuros Carlos IV y María Luisa de Parma- y su familia en los Reales Sitios de El Escorial y El Prado.

Nueva instalación de las salas de la segunda planta sur del edificio Villanueva del Museo del Prado. Foto © Museo Nacional del Prado.

El itinerario permite observar con claridad la evolución del pintor a través de las series: la primera, mostrada en la sala 91, deja ver la poderosa influencia de Mengs y de su discípulo Francisco Bayeu, con la que Goya inició su trabajo en la corte de Madrid. A partir de ahí, la segunda serie, distribuida entre las salas 90 y 91, revela su interés por Velázquez y anticipa el tránsito hacia un lenguaje propio que irá consolidándose con el paso de los años. La última sala 94 remata esta lectura mediante una comparación directa entre un boceto para cartón de Bayeu y otro de Goya, un dialogo visual que ayuda a reconocer la singularidad alcanzada por el artista.

Nueva instalación de las salas de la segunda planta sur del edificio Villanueva del Museo del Prado. Foto © Museo Nacional del Prado.

Además de la renovada presentación de los cartones para tapices de Goya, las salas 86-89 de la segunda planta sur donde nos encontramos, descubrimos un renovado recorrido por el arte del siglo XVIII en sus distintas manifestaciones, que incluye pintura, escultura, consolas, cuadros y mesas de piedras duras y piezas de taracea, evocando los interiores palaciegos para los que muchas de estas obras fueron concebidas.

Nueva instalación de las salas de la segunda planta sur del edificio Villanueva del Museo del Prado. Foto © Museo Nacional del Prado.

Documentación y fotografía: Museo Nacional del Prado, Área de comunicación y Asuntos Corporativos.

© Mariví Otero 2026
Manuel Otero Rodríguez

Dos nuevas adquisiciones que redefinen el origen del Renacimiento español

 

Reordenación de la sala 49 del Museo del Prado. Foto © Museo Nacional del Prado.

El Museo del Prado ha reordenado la sala 49 para mostrar por primera vez, junto a los grandes maestros del Renacimiento Italiano, obras de Pedro Machuca y Pedro de Campaña, dos figuras esenciales en la concepción y reinterpretación en la península ibérica de las innovaciones introducidas por Leonardo, Miguel Ángel y Rafael a comienzos del siglo XVI. La presentación permite profundizar en el proceso por el cual los dos artistas asimilaron las ideas procedentes del Renacimiento italiano y construyeron un lenguaje propio.

Reordenación de la sala 49 del Museo del Prado. Foto © Museo Nacional del Prado.

La representación conjunta de estas dos obras busca poner de relieve la importancia de Florencia, Roma y el Reino de Nápoles como foco de irradiación del Renacimiento en lengua española. Allí durante las primeras décadas del siglo XVI. Jóvenes artistas como Pedro Fernández, Diego de Siloé, Bartolomé Ordóñez, Pedro Machuca y tal vez Alonso Berruguete encontraron la oportunidad de confrontarse con la cultura visual más avanzada de su tiempo.

Bautismo de Cristo Pedro Machuca 1518 – 1519. Óleo sobre tabla Madrid, Museo Nacional del Prado.

La actual disposición de la sala 49 del Museo del Prado nos ofrece una lectura renovada sobre el origen del Renacimiento español, invitándonos a comprender como los artistas hispanos o algunos flamencos que trabajaban en la Península, no solo adoptaron los modelos italianos, sino que los reinterpretaron desde una sensibilidad propia. La convivencia entre Machuca y Campaña en un mismo espacio permite reconstruir el proceso por el cual las enseñanzas de los gran des maestros del Cinquecento se materializaron en un lenguaje original, plenamente integrado en la tradición artística española.

Reordenación de la sala 49 del Museo del Prado. Foto © Museo Nacional del Prado.

Invita a perderse por el Museo Nacional del Prado.

Documentación y fotografía: Museo del Prado: Área de comunicación y Asuntos corporativos.

© Mariví Otero 2026
Manuel Otero Rodríguez.