En el
Museo Nacional Reina Sofía, visitamos la muestra que comienza un programa de
exposiciones, bajo el título -La historia no se repite, pero rima- propone
establecer un diálogo entre GUERNICA (1937) de PABLO PICASSO y otras de arte
significativas que presenten ciertos paralelismos en sus modos de
representación o preocupaciones temáticas, pero procedentes de distintos
contextos históricos y culturales. El título del ciclo es una frase
tradicionalmente atribuida al escritor Mark Twain, pero apócrifa, jamás escrita
por el autor.
AFRICAN
GUERNICA (GUERNICA AFRICANO, 1967) es un dibujo monumental de 218 x 226 cms.,
ejecutado con carboncillo y lápiz sobre dos pliegos de papel de periódico
iguales pegados en disposición horizontal. Realizado entre 1966 y 1967, fue
mostrado por primera vez en Gallery 101 de Johannesburgo en 1967, uno de los
pocos espacios de la ciudad sudafricana en la que podían exponer artistas negros.
Por su escala y ambición, la obra supuso una trasgresión que desafió la
expectativa, entonces generalizada, de que los artistas negros debían limitarse
a producir artesanía o -arte nativo- destinado al mercado turístico. (A esta
obra debería cambiarse el cristal por cristal museo, para poder disfrutar las
texturas, ya que nos vemos nosotros y todo lo que se mueve por la pequeña sala
donde está expuesta, eso sí, enfrente se refleja el GUERNICA de PICASSO).
Comisariada
por Tamar Garb, catedrática de Historia del Arte University College London, la emblemática
obra de PICASSO se yuxtapone a AFRICAN GUERNICA (GUERNICA AFRICANO, 1967) de
DUMILE FENI (Worcester, Sudáfrica, 1942 – Nueva York, 1991), uno de los
artistas clave de la modernidad africana.
La
relación entre la obra de DUMILE Y PICASSO es muy discutida. No existe
evidencia de una influencia directa, pero la obra invoca a PICASSO al entablar
un diálogo con su lenguaje visual -monocromatismo, distorsión y figuras
fragmentadas- para denunciar la violencia estatal y la opresión racial. Según
la comisaria Tamar Garb, ambas piezas funcionan como “tótems antitotalitarios”
que, pese a sus diferencias cronológicas y contextos geopolíticos distintos,
comparten una sinergia política de su lucha contra la tiranía.
DUMILE
utiliza en este gran dibujo figurativo una línea táctil e inmediata que remite
a la pintura histórica o el muralismo. Presenta un mundo de pesadilla con
figuras distorsionadas, seres híbridos y una cosmología – xhosa- (relativo al
segundo grupo étnico más grande de Sudáfrica), donde la vaca simboliza y
vínculo espiritual, pero aquí aparece en escenas de horror y desorden.
No se
sabe exactamente de dónde procede el título, lo que es un hecho es que expuso
con esta nominación en Johannesburgo con el respaldo del artista. La obra de
PICASSO circuló por los estudios y galerías de la ciudad sudafricana en la
década de 1960 gracias a postales, revistas y libros. Además de las
reproducciones de la obra, también era accesible la información sobre las
circunstancias que rodearon la creación del cuadro.
En el
Johannesburgo de los setenta comenzó a hablarse en los debates del momento
sobre la estética y la resistencia, y sobre la capacidad del arte para influir
en el cambio político o la responsabilidad del artista frente a la opresión y a
la discriminación, así como de la vulnerabilidad del artista frente a la
censura. También surgía la discusión, en una época dominante por la estética
documental y el fotoperiodismo, el relativo valor de un arte más -realista-
para la crítica social frente a uno más -abstracto” o “expresionista”. Y en
mitad de todo ello, la cuestión de “África” y “lo africano” como contrapunto a
la modernidad europea cobraba una relevancia particular.
La deuda de Picasso con el arte africano es ampliamente reconocida. Él consideraba que su abstracción formal era tanto posibilitadora como portadora de propiedades mágicas o espirituales. Dumile, paradójicamente, reconoce la deuda de Picasso con África al entablar un diálogo con lenguaje e imaginería artística.
Junto
al monumental dibujo de DUMILE FENI (sala 205.08) vemos otras obras, en total
cinco del artista procedentes de importantes instituciones sudafricanas como la
Universidad de Fort Hare, la Fundación Norval y el Wits Art Museum, así como de
colecciones privadas. Además, se exponen con ellas cuatro dibujos de PICASSO
preparatorias para el GUERNICA, pertenecientes a las Colecciones del Museo
Reina Sofía.
The
Classroorm (El aula, 1965) y Woman and Boy (Mujer y Niño, s/f)
son ambos dibujes de gran escala que muestran la maestría de Dumeli en la línea
táctil y expresiva. The Classroom retrata figuras inquietas que desafían la
instrucción formal y la segregación educativa de la época.
Saying
No
(Decir que no, 1967) es tinta sobre papel que ejemplifica su rechazo a las
etiquetas de -arte nativo- o -arte de los townships- buscando en su lugar una
estética de compromiso ético y social.
You
Wouldn’t Know God If He Spat in Your Eye (No conocerías a Dios ni,
aunque escupiera en un ojo, 1975) es un impresionante rollo de 53 metros de largo
realizado durante el exilio del artista en Londres en la década de 1970 que
funciona como un diario visual que mezcla criaturas fantásticas y personajes,
dispuestos a modo de procesión secuencial. El rollo, que probablemente no se
concibió para mostrase en público, incluye textos en los que en ocasiones se
puede leer repeticiones de palabras y eslóganes políticos como “Exilio, Exilio,
Exilio”, frases enigmáticas como “la conciencia universal del niño”, o nombres
propios como “Nina Simone” y Stevie Wonders”. La obra es un reflejo de tanto de
su experiencia personal e interpretación del mundo.
Hector
Pieterson, 1987 es un dibujo a carboncillo de gran formato
basado en la icónica fotografía tomada por Sam Nzima de Hector Pieterson, niño
de doce años al que la policía mató a tiros durante la revuelta de Soweto en
1976. En esta obra, Dumile utiliza figuras estilizadas para convertir al niño
en un símbolo de la “conciencia universal” y la inocencia ante la violencia
estatal.
Junto
a ellas, cuatro dibujos de Pablo Picasso preparatorios para el Guernica que el
artista realizó en su estudio de París en mayo de 1937, y que muestran tanto
estudios de composición como bocetos para la realización del cuadro encargado
por el Gobierno de la II República durante la guerra civil para su exhibición
en el pabellón de España de la Exposición Universal de París de ese año.
Mariví
Otero
Manuel
Otero Rodríguez
Fuente: Dumile Feni: Guernica Africano. Museo Nacional de Arte Reina Sofía. 25 de marzo al 22 de septiembre de 2026. Documentación y fotografía: Departamento de Prensa. Museo Reina Sofía.




































