En el
Museo Nacional del Prado, caminamos por la segunda planta sur al encuentro del
nuevo despliegue de sus colecciones del siglo XVIII.
El Museo ha reunido los cartones para tapices de Francisco de Goya en las salas 85 y 90-94, poniendo el acento en uno de los conjuntos más singulares del museo.
La
nueva instalación permite ver de forma casi completa las siete series pintadas
entre 1775 y 1794, destinadas a la decoración de distintos aposentos de los
príncipes de Asturias -los futuros Carlos IV y María Luisa de Parma- y su
familia en los Reales Sitios de El Escorial y El Prado.
El
itinerario permite observar con claridad la evolución del pintor a través de
las series: la primera, mostrada en la sala 91, deja ver la poderosa influencia
de Mengs y de su discípulo Francisco Bayeu, con la que Goya inició su trabajo
en la corte de Madrid. A partir de ahí, la segunda serie, distribuida entre las
salas 90 y 91, revela su interés por Velázquez y anticipa el tránsito hacia un
lenguaje propio que irá consolidándose con el paso de los años. La última sala
94 remata esta lectura mediante una comparación directa entre un boceto para
cartón de Bayeu y otro de Goya, un dialogo visual que ayuda a reconocer la
singularidad alcanzada por el artista.
Además
de la renovada presentación de los cartones para tapices de Goya, las salas
86-89 de la segunda planta sur donde nos encontramos, descubrimos un renovado
recorrido por el arte del siglo XVIII en sus distintas manifestaciones, que
incluye pintura, escultura, consolas, cuadros y mesas de piedras duras y piezas
de taracea, evocando los interiores palaciegos para los que muchas de estas
obras fueron concebidas.
Documentación
y fotografía: Museo Nacional del Prado, Área de comunicación y Asuntos
Corporativos.
©
Mariví Otero 2026
Manuel Otero Rodríguez




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