En la
Galería Senda, exposición "Hacia lo esencial: prácticas de mediación"
Joan Ponç (Barcelona, 1927- Saint- Paul de- Vance Francia, 1984), y Sandra
Vásquez de la Horra (Chile, 1967. Vive y trabaja en Berlín).
La
elección de Ponç constituye un posicionamiento claro. Su obra marcó no solo a
una generación de artistas, sino también a galeristas, directores y a toda una
escena que encontró en su trabajo una vía para conectar con estratos menos
racionalizados de la experiencia. A través de su obra. Ponç abre un acceso a
aquello que emerge desde capas profundas de sentir, activando una relación con
lo desconocido que continúa resonando en el presente.
La
vinculación con Vásquez de la Horra se establece desde esa misma atención a lo
profundo, aunque desde una relación distinta con lo invisible. Su práctica se
articula a partir de una conexión sostenida con la naturaleza, con la tierra
entendida como organismo vivo y con una dimensión espiritual que se manifiesta
en clave chamánica. En su trabajo, el cuerpo no aparece como representación,
sino como territorio atravesado por energías, pulsiones y ciclos que remite
tanto a lo íntimo a lo cósmico. El uso de la cera introduce una lógica de
transformación. de condensación y de cuidado que sitúa la obra en un registro
cercano al ritual.
Si en
Ponç la obra se articula como emergencia de los psíquico, en Vásquez de la
Horra se configura como circulación de energía. En ambos casos, el artista
actúa como mediador, no desde una posición de control, sino como un agente que
canaliza y hace sensible aquello que excede lo visible.
En
este marco, el encuentro entre ambos artistas se plantea como un gesto
curatorial impulsado por los directores de la galería, Carlos Durán y Chus Roig.
Texto curatorial: Karla Siguelnitzky Cristi.
Documentación
y Fotografía: Prensa de la galería SENDA. Se puede visitar hasta el 23 de mayo
2026.
©
Mariví Otero 2026
Manuel Otero Rodríguez.





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