lunes, 6 de julio de 2026

A la manera de Italia. España y el gótico mediterráneo (1320-1420)

 

Imagen de las salas de la exposición “A la manera de Italia”. Foto © Museo Nacional del Prado.

Estamos ya en la primera de las grandes exposiciones de 2026 del Museo Nacional del Prado.

La exposición,  comisariada por Joan Molina Figueras, jefe de Colección de pintura europea hasta 1500,  cuenta con más de un centenar de obras de diversas técnicas (pintura, escultura, orfebrería, manuscritos iluminados, dibujos, bordados, tejidos de seda…) que proceden de 31 instituciones españolas y 25 extranjeras, para abordar cómo los modelos del Trecento italiano fueron asimilados y reformulados por los artistas hispanos, dando lugar a un lenguaje visual híbrido, sofisticado y de gran originalidad, (espléndidas obras).

Imagen de las salas de la exposición “A la manera de Italia”. Foto © Museo Nacional del Prado.

La selección incluye piezas tanto de relevantes maestros italianos, como Anbrogio Lorenzetti, Gherardo Starnina, Lupo di Francesco, Barnaba da Modena, Andrea di Petruccio o Geri Lapi, hasta de destacadas personalidades hispanas, caso de Ferrer y Arnau Bassa, los hermanos Serra, Pedro de Córdoba o Miguel Alcañiz.

Imagen de las salas de la exposición “A la manera de Italia”. Foto © Museo Nacional del Prado. 

Lejos de proponer una narración unilateral, la exposición subraya la complejidad de estos intercambios artísticos con un final revelador: el impacto de la cultura tardogótica hispana e Italia. Una vuelta de tuerca que señala hasta qué punto las vías mediterráneas anula las fronteras tradicionales entre centro y periferia para implantar un mundo de encrucijadas de caminos y de alternativas fascinantes.

La visita la seguimos a través de cinco secciones:

I Antes de la peste negra. Declinaciones del arte italiano

La asimilación de las nuevas corrientes estéticas surgidas en el mundo italiano fue estimulada por los clientes más selectos de la sociedad aragonesa y mallorquina que a partir de la tercera década del siglo XIV, favorecieron la llegada de maestros transalpinos y la importación de obras desde la península itálica, pero, sobre todo, fomentaron la actividad de artistas locales conocedores del nuevo lenguaje, en espacial pintores y miniaturistas. Joan Loert, en el reino de Mallorca, y Ferrer Bassa y su hijo Arnau, en la corona de Aragón, son los artífices más destacados.

Santa Ana enseñando a leer a la Virgen Ramon Destorrents, con intervención de Ferrer Bassa y Arnau Bassa Temple y pan de oro sobre tabla h. 1343-58 Lisboa, Museu Nacional de Arte Antiga.

II El puente de Aviñón. Intercambios mediterráneos

La geografía en un factor determinante: el mar anula fronteras y favorece los intercambios culturales. Entre los esclavos mediterráneos que estimulan las relacionas artísticas a principios del siglo XIV destaca Aviñón, el capital papel entre 1307 y 1403. Remontando el Ródano se alcanza una ciudad cosmopolita que acoge a pintores y orfebres italianos, en especial sieneses, con Simone Martini y su círculo a la cabeza. Algunos de ellos llegan a la corona de Aragón, donde marcan la trayectoria de maestros como Arnau Bassa y ayudan a configurar el paisaje artístico de medianos del siglo XIV. Por otro lado, obras aviñonesas son adquiridas por eclesiásticos hispanos de la corte pontificia, como Benedicto XIII o el cardenal Gil Álvarez de Albornoz.

La Coronación de la Virgen; La Virgen con el Niño; La Trinidad; La Crucifixión y Los doce apóstoles Barnaba da Modena Temple y pan de oro sobre tabla 1374 Londres, The National Gallery. Presented by Rosalind, Countess of Carlisle, 1913

III Entre la corte y el convento. Nuevas imágenes para nuevos temas

La asimilación de los modelos italianos implica también la incorporación de temas de origen transalpino, si bien traducidos y adaptados a la realidad de los reinos hispanos. Los monarcas y sus cortes resultan especialmente activos en este sentido con la reelección de imágenes de gran carga simbólicas, como la Verónica de la Virgen -concebida a partir de modelos romanos -o la Virgen de la Humildad – derivada de prototipos gestados por Simone Martini en Aviñón- En sus manos, las expresiones de piedad y cultura se tornan manifestaciones de perder prestigio. Esa creatividad iconográfica observa igualmente en algunos distinguidos conventos femeninos -Santa Clara de Palma de Mallorca, Santa María de Pedralbes y el del Santo Sepulcro de Zaragoza-, cuyas formas de vida estaban más próximas a los usos cortesanos que a la regla profesada.

Virgen de la Humildad Gherardo Starnina Temple y pan de oro sobre tabla h. 1400 Cleveland, The Cleveland Museum of Art, Leonard C. Hanna, Jr. Fund.

IV La mirada cautiva. Técnicas fascinantes

La sofisticación técnica y el uso de materiales preciosos fueron otros de los rasgos que marcaron el horizonte visual del Trecento italiano y que incluyeron en su éxito más allá de la península transalpina. Los bordados con hilos de oro y plata (opus florentinum), los esmaltes traslúcidos sieneses, las esculturas policromadas y doradas y, especialmente, las pinturas, donde la refinada manipulación del oro permitía emular la textura y la suntuosidad de los tejidos de lujo y las joyas, pasaron a ser un referente estético para los clientes y los artistas de los reinos hispanos.

Frontal de la Pasión Geri di Lapo Bordado de sedas policromadas e hilos de oro y plata sobre tela de lino h. 1346-50 Manresa, Basílica de Santa Maria de la Seu de Manresa - Bisbat de Vic.

V Viajes de ida y vuelta. A la manera de España

Nuestro periplo concluye con un giro insospechado que ilustra hasta qué punto los caprichos de los intercambios culturales desmienten cualquier apriorismo o categoría establecida por los discursos historiográficos tradicionales. Si a lo largo de toda la exposición el discurso se ha centrado en la profunda incidencia que tuvieron los modelos italianos trescentristas en los reinos hispanos, la última sección está dedicada a examinar una situación inversa. Su protagonista es Gherardo Starnina un maestro toscano que, tras su paso por las coronas de Castilla y Aragón entre 1393 y 1402, agitó el ambiente artístico de la Florencia de inicios del siglo XV con el renovador lenguaje tardogótica que había asumido durante su estancia en Valencia. Su viaje de ida y vuelta revela hasta qué punto las andanzas de ciertos artistas por el Mediterráneo occidental y las obras que dejaron a su paso dieron lugar a realidades plurales e híbridas, difíciles de categorizar, pero fundamentales para comprender la evolución de las formas artísticas. Demostraría cómo A la manera de Italia puede acabar transformándose en A la manera de España.

Retablo de los Siete Sacramentos (Retablo de Bonifacio Ferrer) Gherardo Starnina Temple y pan de oro sobre tabla h. 1396-97 Valencia, © Museo de Bellas Artes de València, 2026

El recorrido lo hicimos dos veces, espléndidas obras y exposición.

© Mariví Otero 2026
Manuel Otero Rodríguez

Fuente: “A la manera de Italia. España y el gótico mediterráneo (1320-1420)”. Museo Nacional del Prado. Se puede visitar hasta el 29 de septiembre 2026. Documentación y fotografía: Museo del Prado, Área de comunicación y Asuntos Corporativos.

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