En el
Centro Botín descubrimos una artista, MARISOL, espléndida y desconocida prácticamente
para nosotros. Es la primera retrospectiva dedicada a los dibujos de Marisol,
que incluye su obra dibujada desde 1949 hasta el final de su vida, junto a
esculturas, grabados, fotografías, películas y documentos procedentes, en su
gran mayoría, de la colección de Buffalo AKG Art Museum. La exposición nos
permite observar cómo su obra circuló públicamente.
Marisol
Escobar (París, 1930- Nueva York, 2016) conocida simplemente como Marisol, fue
una figura central de la escena neoyorquina de los años sesenta. Sus esculturas
-figuras de madera a tamaño natural, retratos de personajes públicos, escenas
familiares y sociales- la situaron en el centro de una cultura visual que
comenzaba a pensar en arte en relación con los medios, la política y la vida
cotidiana.
La
escultura le dio el reconocimiento internacional, pero la práctica que la
acompañó toda su vida fue el dibujo, el Centro Botín propone acercarse a su
investigación y trabajó con la primera retrospectiva de su obra dibujada. Más
que un medio preparatorio, el dibujo fue para ella un lugar donde observar,
repetir y dudar. A lo largo de cinco décadas. Marisol utilizó su propio rostro,
trabajó con moldes del cuerpo, convirtió manos y perfiles en signos repetibles
y exploró la relación entre retrato, archivo y escena pública.
La
exposición, se organiza en tres movimientos, evocados en el título de la
exposición, en el que Marisol decide -escapar- del mundo del arte. Primero,
ante la rapidez con la que le llega la fama cuando, tras su primera exposición
individual y en un momento de reconocimiento público, Marisol se marcha a
Europa, inaugurando así el primero de estos desplazamientos. Su galerista Leo
Castelli le escribió entonces sorprendido: - ¿Cómo te puedes ir, cuando todo
está por comenzar?
Después,
a medida que la violencia de la guerra de Vietnam se hace visible, Marisol
decide viajar al sudeste asiático, interrumpiendo su presencia en la escena
artística en un momento de máxima visibilidad. Y finalmente, se da otra forma
de escape cuando la enfermedad de alzhéimer altera su relación entre la
voluntad y recuerdo, mientras el dibujo permanece.
El
recorrido por la exposición se hace a través de 8 salas. Comienza con una
película rodada por Andy Warhol, de la colección del Museo Andy Warhol, que
muestra a Marisol en Nueva York a comienzos de los años sesenta, en un momento
en el que su trabajo empezaba a recibir una gran atención pública. Warhol, con
quien en 1962 entabló una estrecha amistad, la filmó junto a su escultura Woman
and Dog (1963-64), hoy en la colección del Whitney Museum of American Art.
En
ella, durante varios minutos la artista permanece casi inmóvil, situada a la
misma escala que las figuras talladas en madera.
Nacida
en una familia venezolana y formada entre Caracas, Los Ángeles y Nueva York, su
trabajo estuvo atravesado desde el principio por el desplazamiento entre
lenguas, contextos e identidades. Marisol alcanzó una temprana visibilidad,
incluso antes que Andy Warhol, apareciendo su trabajo publicado en Life, Glamour
y The New York Times, así como mostrándose en grandes citas internacionales
como la Bienal de Venecia y Documenta IV, en 1968.
Fuente
Marisol: Cuando todo está por comenzar. Centro Botín en Santander, primera
planta. Se puede visitar hasta el 25 de octubre de 2026. Documentación y
fotografía: Departamento de Prensa Fundación Botín, María Cagigas.







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