jueves, 22 de enero de 2026

En memoria de Cuca de Coig-O’Donnell

 Recordando a una gran amiga arquitecta que nos ha dicho adiós.

"En memoria de Cuca de Coig O'Donnell", precioso textos de dos amigos y compañeros: Teresa Arenillas y Javier Mosteiro.


En memoria de Cuca de Coig-O’Donnell

Ángeles de Coig-O´Donnell Durán de Cottes (Madrid 1932-2025), nuestra querida compañera y amiga Cuca, ha muerto en Madrid el 29 de diciembre. Para cuantos tuvimos la suerte de compartir con ella gran parte de nuestras vidas y de nuestras preocupaciones sociales y culturales ha sido una pérdida inmensa, no menos dolorosa por presentida (aunque ella procurara ocultarnos su edad, sabíamos de sus años); y ha sido una pérdida grande, también, para el conjunto de la profesión, como testimonio de un momento muy significativo de la misma, cuando la mujer todavía se estaba incorporando al ejercicio de la arquitectura (algo de lo que quizá las alumnas de nuestras actuales Escuelas de Arquitectura, que superan con creces el número de sus compañeros varones, no sean del todo conscientes).

Cuca, nuestra querida Cuca, fue una de las pioneras de nuestra profesión: titulada en la Escuela de Arquitectura de Madrid en 1968, ocupaba el puesto número 30 en el escalafón de arquitectas tituladas que iniciara en 1936 Matilde Ucelay, la primera arquitecta española. Su sentido social y de compromiso político se fomentó en aquellos años sesenta, de tan significada actividad estudiantil; y Cuca, con su energía, su afabilidad y su espíritu libre fue todo un referente en la reducida Escuela de entonces.

Recién acabada la carrera impartió, junto a su marido el arquitecto José María Banet (‘Banete’, como todos —también ella— le llamábamos), impartió por breve tiempo clases de Construcción en la Escuela de Arquitectura de Madrid; y también, en esos años, colaboró con Santiago de la Fuente en la la gestión de la Hermandad Nacional de Arquitectos. Formó estudio con Banet, desarrollando fundamentalmente proyectos de edificios escolares y de rehabilitación. Cooperó también con otros compañeros —caso de Conchita Fernández Montesinos—, pero en su trabajo con Banet (claro ejemplo de la profesión como compromiso y, en sus últimos años, activamente dedicado a la cooperación internacional) reforzó Cuca ese tan suyo sentido de responsabilidad y función social del arquitecto.

Tuvo Cuca una enorme capacidad para la relación interpersonal y formó parte, siempre de modo constructivo y apacible, en diversas organizaciones sociales y políticas. Cabe destacar entre ellas el Club de Debates Urbanos, del que fue socia fundadora en 1993, cuando fue presidido por Ricardo Aroca; y en el que colaboró, siendo miembro de su Junta Directiva, hasta 2021.

Hizo compatible su permanente interés por la arquitectura —la ciudad, el patrimonio— con su afición por los viajes dentro y fuera de España, saboreando siempre el arte, la cultura y… la amistad. Recordaremos siempre los varios viajes por Italia y Grecia que realizamos con ella el grupo de amigos del Club de Debates Urbanos (en que estaba también Javier Alau, fallecido hace unos meses). No olvidaremos su disfrute por todo, incluso por las caminatas por la Via Appia, por Micenas, por Caserta… (siempre con sus tacones altos, con los que —decía— estaba más cómoda…).

Era intuitiva y perspicaz aunque de apariencia a veces despistada. Era sensible y divertida, con fino sentido del humor. Nunca le escuchamos hablar mal de nadie y sí destacar siempre algo bueno en cada persona. Cumplía un esencial papel aglutinante en los grupos y con su presencia calmada, su inteligencia sentiente, su savoir faire y su elegante prestancia —tanto en lo exterior como en lo más hondo— supo cultivar las relaciones sociales con despejo, siendo aceptada en cualquier ambiente.

No podremos —no querremos nunca— olvidarla.

Teresa Arenillas y Javier Mosteiro

Arquitectos colegiados

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